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El gasto del Estado apenas crece en 2.800 millones en la legislatura

Montoro insiste en atajar el déficit para salir de la recesión

El coste en intereses crece en 12.000 millones en cuatro años

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro (a la derecha), entrega al presidente del Congreso, Jesús Posada, el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para 2015
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro (a la derecha), entrega al presidente del Congreso, Jesús Posada, el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para 2015

Los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2015 presentados este martes por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en el Congreso —lo hizo en una tableta— serán los últimos que se ejecuten en la legislatura. El gasto no financiero del Estado ascenderá a 161.992 millones de euros, lo que supone un descenso del 1,7% respecto a este ejercicio.

Montoro insistió en la necesidad de contener el gasto público. En su ideario económico estos gastos deberían crecer menos de lo que lo haga la economía. De esta forma, el peso de los gastos sobre el PIB descenderá. "Todo lo que sea volver a las andadas es retroceder. Saldremos más reforzados de la recesión cuando más recortemos el gasto público. Pretendemos reducir el peso del gasto público sobre el PIB. No gastar más de lo que crece la economía", apuntó durante su intervención ante los medios tras entregar las cuentas al presidente del Congreso, Jesús Posadas.

Un repaso a la evolución de las cuentas del Estado durante la legislatura revela que el gasto público ha crecido desde 2011 apenas un 1,7%. El gasto no financiero en 2011 ascendió a 159.165 millones de euros, frente a los 161.992 millones previstos para 2015. Es decir, en cuatro años el gasto del Estado habrá crecido en solo 2.826 millones.

El relato de la crisis deja un reguero de recortes de gasto público, pero la recesión también ha engordado los gastos en intereses de la deuda (han crecido algo más de 12.000 millones desde 2011). Los gastos de personal, tradicionalmente los que tienen más volumen en los Presupuestos del Estado, apenas han variado en los últimos cuatro años. La proyección para el próximo año es que pagar la nómina de los funcionarios costará unos 21.500 millones, frente a los 27.638 millones de 2011; pero entonces este capítulo incluía unos 10.000 millones de clases pasivas (las pensiones de los funcionarios retirados).

Los gastos corrientes supondrán el año que viene un coste de 3.121 millones de euros, lo que supone un aumento del 4,6% respecto al año pasado (unos 1.000 millones menos que en 2011). Este incremento se debe a la financiación de las próximas elecciones.

Las cuentas para el próximo año se presentan con la peculiaridad de que lo hacen en pleno periodo electoral. En 2015, se celebrarán elecciones locales y autonómicas, en mayo, y legislativas, en noviembre. "Presentamos un presupuesto en el que no sube el gasto. ¡Y nos dicen que si son electoralistas!", sentenció Montoro, quien recordó que cuando hizo las cuentas de 2004 en pleno periodo electoral, último año de legislatura del Gobierno de Aznar, apenas subió el gasto un 2%, menos de lo que crecía la economía en aquel momento. No obstante, en aquella ocasión, al igual que en esta, el ministro aprobó una reforma fiscal que contenía incentivos fiscales para familias y empresas.

La partida de personal se mantiene constante desde 2011

La reforma fiscal, que actualmente está en tramitación parlamentaria, condiciona los Presupuestos para el próximo año. El Gobierno ha proyectado un importe aumento de los ingresos fiscales de más de 6.300 millones de euros hasta alcanzar una recaudación de 186.11 millones de euros, impulsado por el alza del IVA y de sociedades por la mejora de la actividad económica.

El ministro defendió la necesidad de seguir avanzando en la consolidación fiscal para reducir el déficit. El objetivo para el próximo año es del 4,2%, lo que exige un ajuste adicional de cerca de 13.000 millones de euros.

El INE ha revisado recientemente el PIB para incluir distintos cambios estadísticos y el valor de algunas actividades ilegales lo que ha permitido rebajar tres décimas el déficit en 2013. Montoro aseguró este martes que todo el margen adicional que aporta este cambio estadístico se destinará a reducir el déficit público.

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