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Las pensiones perderán poder adquisitivo en el primer año de la reforma

Las pensiones suben el mínimo del 0,25% previsto en el nuevo sistema de revalorización

Un hombre pasa frente a anuncios de planes de pensiones de un banco
Un hombre pasa frente a anuncios de planes de pensiones de un banco

Casi cuatro décimas. Poco. Pero en el primer año de aplicación de la reforma, los pensionistas ya perderán poder adquisitivo, según prevén los Presupuestos de 2015. El año que viene las pensiones subirán un 0,25%, el mínimo previsto por ley, y los precios, medidos esta vez a través del deflactor del consumo privado, un 0,6%. La resta arroja una reducción de la capacidad de compra de 3,5 décimas.

Las cuentas de 2015, en las que se autoriza el uso del Fondo de Reserva tanto el año próximo como en 2016, son las primeras en las que se aplica el índice de revalorización anual que se aprobó en la última reforma de pensiones. Este índice consiste una fórmula matemática que calcula cuanto tienen que subir o bajar las pensiones partiendo de los ingresos y los gastos de la Seguridad Social durante 11 años (los cinco anteriores a la elaboración de los Presupuestos, el ejercicio vigente y la previsión de los cinco posteriores). Con estos ingredientes, este año el resultado ha sido probablemente —el Ejecutivo no ha revelado el resultado— negativo, ya que el sistema de pensiones lleva en números rojos desde 2011 y está previsto que también lo esté en 2015.

Para que las pensiones no bajen, la Seguridad Social ha activado los límites que el propio índice de revalorización contiene para evitarlo. Cuando el resultado sea negativo, las prestaciones tienen que subir, al menos, un 0,25%. También contempla un tope para los ciclos de crecimiento, el IPC más del 0,5% si el resultado de la fórmula resulta muy positivo.

El ligero aumento del 0,25% resulta clave para que el incremento agregado del gasto en pensiones continúe la senda de moderación que ya mantiene este año, en el que el aumento también fue del 0,25%.

Para 2015, el gasto total previsto en pensiones contributivas es de 115.669,23 millones, un 3,2% más de lo previsto para este año. La diferencia entre un porcentaje y otro, de casi tres puntos, llega por los otros dos componentes que determinan la evolución de esta partida: la pensión media, que siempre tiende a crecer porque los nuevos jubilados tienen mejores carreras de cotización que los que fallecen, y el envejecimiento demográfico, que aumenta el número de pensionistas.

De la mano de esta partida, la más importante del presupuesto de la Administración central con mucha diferencia, también crecen las otras dos partidas de pensiones: las de los funcionarios y las no contributivas. La primera pasa de un gasto previsto de 12.383 millones de euros para este año a 12.970 en 2015. La otra sube, en casi 80 millones, y se sitúa en 2.242.

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