Las turbulencias en las divisas pasan factura a las empresas españolas

La depreciación de las monedas latinoamericanas golpea a las firmas más internacionalizadas El peso argentino y el real brasileño son los mayores lastres

Con la recesión española estrangulando los resultados, las empresas españolas encontraron en la expansión en el extranjero la fórmula del crecimiento. En el primer semestre de este año, seis de cada 10 euros facturados por los grupos del Ibex 35 vienen ya de fuera. América Latina se ha convertido en un bocado suculento para los bancos y aseguradoras, que extienden sus redes comerciales por ciudades de México o Chile, países con una creciente clase media. También para constructoras, que ante la sequía de obra pública en España, aprovechan el impulso de inversión pública en países en explosión como Brasil. Las oportunidades se han multiplicado para las firmas de telecomunicaciones, distribución o textil. Pero la internacionalización muestra este año su doble filo: la mayor exposición a las divisas extranjeras multiplica los riesgos de que las turbulencias se reflejen en la cuenta de resultados.

La gran mayoría de las empresas del Ibex 35 han dedicado espacio en sus informes del primer semestre a explicar el impacto que la devaluación de ciertas divisas ha generado en sus resultados, que han crecido un 10,6% en los seis primeros meses de este año. Pero el resultado podría haber sido mejor de no ser por el retroceso de monedas como el peso argentino, protagonista de muchos informes semestrales. Esta divisa se depreció un 36% entre junio de 2013 y junio de 2014. La caída más brusca se produjo en enero, cuando el Gobierno argentino devaluó la moneda, y perdió en un día el 13%. El real brasileño, el peso mexicano y nuevo sol peruano también han perdido fuelle.

Fuente: Bloomberg
Fuente: BloombergEL PAÍS

“Las empresas más afectadas son obviamente aquellas que más negocio concentran fuera de la Unión Europea”, señala Ángel Pérez, de Renta 4. Las compañías, recuerda, suelen usar coberturas, con seguros o swaps, para controlar el riesgo cambiario. “Pero a veces solo cubren una parte. De todas formas, y pese a que existen riesgos, a las empresas españolas les sale muy rentable estar en esos países”, matiza. “Son mercados con crecimientos de ingresos y clientes enormes, lo que compensa los tipos cambiarios”, recuerda.

El euro ha mantenido una fortaleza significativa con respecto al dólar, y a su vez, esta moneda ha ganado peso sobre las latinoamericanas. “Las divisas reflejan las dificultades de los emergentes para sortear los momentos de inestabilidad”, explica Sara Baliña, de Analistas Financieros Internacionales (AFI). Argentina, señala, es un caso particular, por sus propias inestabilidades. Pero en el caso de países como Brasil, la debilidad de su moneda está muy vinculada con las dudas crecientes de que su crecimiento económico sea sostenible. “Está casi en recesión técnica”, recuerda. Aun así, apunta, durante el semestre la evolución de muchas divisas fue mejorando, ante la caída de rentabilidad de los periféricos, y el exceso de castigo que sufrieron los emergentes a finales de 2013, cuando Estados Unidos comenzó su retirada de estímulos.

La inestabilidad se traslada con fuerza al tipo de cambio de los emergentes

“Las cifras de negocio en Argentina disminuyen por efecto de la fuerte depreciación del peso frente al euro, a pesar de un notable crecimiento (del 33%) en el ramo de automóviles en moneda local”, reconoce en su informe semestral Mapfre. La compañía registró entre enero y junio un beneficio de 457,7 millones, prácticamente lo mismo que un año antes, pese crecer en muchas divisiones. “El primer semestre de este año se ha caracterizado por la fortaleza del euro frente a las principales divisas y si la comparativa se hiciese en moneda constante, las primas habrían crecido un 8% y el beneficio un 7%”, justificó la aseguradora. Además del peso argentino, también destacaba el impacto del peso chileno, que a junio se había depreciado el 17% en un año. Y, en menor medida, el del peso mexicano.

OHL obtiene casi ocho de cada diez euros de su facturación en el exterior. Su filial mexicana le aporta cerca del 15% de ingresos y es adjudicataria de grandes obras públicas. De ahí que subraye en su informe la importancia de la bajada del 8,4% del peso mexicano en un año. También destaca la caída del peso chileno y del nuevo sol de Perú.

“Pese a los riesgos, compensa estar en estos mercados”, afirma un experto

“Todas las magnitudes de las autopistas fuera de la zona euro se han visto afectadas por la depreciación de sus divisas respecto al euro, en especial las concesionarias de Brasil, Chile y Argentina”, destaca Abertis. Su director financiero, en una conferencia con analistas, calculó que el impacto de la depreciación de la divisa de esos países ascendía a 125 millones.

Telefónica en el primer semestre del año ganó 1.903 millones, un 7,5% menos que el año anterior. Es otra de las firmas que ha justificado la peor evolución por el gran peso que tiene América Latina en sus cuentas. Atribuye al peor tipo de cambio, sobre todo del real brasileño y el peso argentino, 10,9 puntos porcentuales de los 12,6 de caída de ingresos que experimentó ese periodo. La compañía calcula que en Latinoamérica los ingresos se redujeron el 13,8% y que, descontando el efecto cambiario, hubieran crecido un 13% en esa región.

El Banco Santander también sufrió el impacto de las divisas, aunque en su caso, pese a todo, logró mejorar mucho su resultado. “El beneficio del primer semestre de este año hubiera crecido un 40%, en lugar del 22%, si se hubieran mantenido estables las divisas con respecto al mismo período del año pasado”, calcula.

Los supermercados Dia han concentrado su expansión en Argentina, Brasil y China. “En los seis primeros meses de 2014, las ventas brutas bajo enseña crecieron un 28,4% en moneda local, pero debido a la fuerte depreciación de las divisas de Argentina y Brasil, la cifra de ventas reportada en euros descendió un 4,2% hasta 1.486 millones de euros”, justificó. Y eso que esta empresa, que abandonó Turquía en 2012, se ha ahorrado este año las turbulencias de la lira, que ha sufrido enormes oscilaciones.

Indra calcula que, en su caso, el efecto del tipo de cambio reduce en 18 puntos el crecimiento de sus negocios en la región latinoamericana. “En este contexto, las ventas alcanzan 1.476 millones, aumentando un 5% en moneda local (...). En términos reportados (en euros) han descendido ligeramente (-1%), afectadas principalmente por la depreciación de las divisas”, justifica.

Previsiones de un euro más débil

Los analistas prevén que el euro recorrerá una senda descendente en la segunda mitad del año. Las medidas del Banco Central Europeo para aumentar la liquidez, sumadas a la reducción de inyecciones a la economía de EE UU y su crecimiento más sólido, llevan a situar las previsiones de cotización de la moneda europea cerca de 1,30 con respecto al dólar, cinco céntimos por debajo de ahora y hasta ocho céntimos más barato que en abril.

Las compañías destacaron ya en sus cuentas semestrales que entre abril y junio las bajadas de las divisas de América Latina se mitigaron. El BBVA, en sus resultados, señaló que el impacto negativo “se ha atenuado al cierre del 30 de junio de 2014, producto de la evolución de los tipos de cambio en el segundo trimestre”. Indra también es optimista y apuntó que espera que el impacto del tipo cambiario “se suavice en el segundo semestre”.

“El margen de mejora de las divisas de América Latina con respecto al dólar para el segundo semestre es limitado. Pero quizá puede llegar al euro, por su propia depreciación con respecto al dólar, que puede producir una bajada indirecta con respecto a las divisas latinoamericanas”, señala Sara Baliña, de AFI. De estas mejores previsiones se desmarcará probablemente Argentina, que atraviesa sus propias turbulencias tras el conflicto con los fondos buitre y el impago de un bono.

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Sobre la firma

Cristina Delgado

Es subdirectora y se encarga de la edición digital de EL PAÍS. Antes fue redactora jefa de Economía, sección en la que se incorporó al periódico, en 2008. Licenciada en Periodismo y en Comunicación Audiovisual, ha realizado el máster UAM-ELPAIS y posgrados de información económica y gestión.

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