Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Espaldarazo de las grandes empresas a la política económica de Rajoy

Alierta, González, Isla y Galán alaban las reformas del Gobierno y se suman al optimismo

Reclaman que no se baje la guardia de las reformas, especialmente la de energía

Foto de familia del foro celebrado en Bilbao con el Rey y los dirigente políticos en primer plano y, detrás, los empresarios.
Foto de familia del foro celebrado en Bilbao con el Rey y los dirigente políticos en primer plano y, detrás, los empresarios. EFE

La ceremonia de proclamación de la vuelta de España al crecimiento ha tenido el respaldo de los grandes empresarios. Los presidentes de cuatro de las empresas más importantes de España han participado en el Global Forum Spain, donde está prevista también la intervención de más empresarios esta tarde. Los presidentes de Telefónica, César Alierta; BBVA, Francisco González; Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, e Inditex, Pablo Isla, se han apuntado a proclamar la recuperación de España, aunque han pedido más reformas, tanto en España como en Europa.

Alierta ha indicado que cuando las empresas proclamaron en el Consejo Empresarial para la Competitividad que la economía española empezaría a crecer en la segunda mitad de 2013 hubo mucho escepticismo. Pero lo ha hecho y Alierta ve 2014 y 2015 como años de crecimiento, algo que, según dice, se empieza a notar ya en el negocio de telecomunicaciones (aunque en los últimos resultados de la compañía el negocio en España seguía yendo mal).

El presidente de Telefónica alabó el gran esfuerzo del sector privado, la mejora de la competitividad y de la balanza de pagos sin haber hecho una devaluación y cómo España está abrazando un “modelo de futuro que se basa en el valor añadido y en el talento humano”.

“Estamos en un mundo global, y en él España está situada de una forma espectacular, con un mercado de 1.000 millones de personas en Europa y Latinoamérica”, ha afirmado. “El problema de Europa es crecer, y crecer más rápido. La solución es acelerar la integración y el mercado único. Es en interés de todos. Cada uno de nosotros en este mundo global no somos nada, pero los europeos juntos tenemos una gran oportunidad”.

Según Alierta, el mayor problema es el energético, el coste de la electricidad: “Nos pone en una desventaja clarísima con nuestros competidores mundiales”. Pero el presidente de Telefónica prefirió poner el acento en que “la revolución digital va a cambiar totalmente la economía”. “Hace falta un renacimiento industrial, que solo es posible a través de un mercado digital único”.

Lejos del precipicio

El presidente del BBVA, Francisco González, aseguró que “la economía española se ha alejado del precipicio y ha iniciado la recuperación, pero no hay tiempo para la autocomplacencia”. “Los desequilibrios que todavía existen son importantes y superarlos pasa por mejorar de forma sostenida la competitividad de nuestra economía. Eso requiere mucho trabajo y perseverancia”, ha dicho.

González espera que la economía crezca un 0,4% en el primer trimestre, más del doble que en el último de 2013. Asegura que la percepción internacional ha cambiado, la inversión extranjera está regresando, la prima de riesgo ha caído de forma drástica y las agencias de calificación han empezado a mejorar su opinión sobre España. “Por primera vez desde el inicio de la crisis existe un consenso generalizado y positivo sobre el crecimiento de nuestra economía”, ha sentenciado. “España es un gran país. Lo está demostrando en la forma en que está afrontando la crisis y va a salir de ella como un país más competitivo y con mejores prácticas”.

Entre los deberes pendientes, ha propugnado una devaluación fiscal que mejore los costes de las empresas, una menor tasa de temporalidad en el mercado laboral, facilitar que las empresas ganen tamaño para internacionalizarse y seguir reformando el sector público.

González ha pedido también “erradicar los comportamientos éticamente reprobables del sector privado y público, exigir con celeridad las responsabilidades y la reparación del daño causado”. “En BBVA practicamos la rentabilidad ajustada a principios. No todos han tenido los mismos comportamientos y resultados en esta crisis”, ha presumido González, que también ha destacado la apuesta del BBVA por la tecnología y la innovación: “Los bancos que no estén preparados para competir con los nuevos actores digitales con su propia oferta digital innovadora, plataformas integradas y una mejor experiencia para el cliente, tienen un futuro incierto”. “En el BBVA tenemos una base tecnológica de última generación”, ha remachado.

Elementos para el optimismo

Según Pablo Isla, presidente de Inditex, en las empresas españolas hay elementos para ser optimistas. “La evolución y diversificación de las exportaciones en un contexto de una economía no muy boyante es una muestra de ello”. “La reacción de la economía española ha sido muy importante, si hubiéramos celebrado esta jornada hace año y medio, el título, de la estabilización al crecimiento, no habría tenido nada que ver”.

Isla, que preside una compañía presente en 86 mercados, ha destacado la importancia de la globalización, de las oportunidades y retos que presenta. “Si hace 10 años nos hubieran dicho que íbamos a tener ahora cerca de 500 tiendas en China, no nos lo habríamos creído”, ha señalado, para luego añadir: “Pero también es un reto muy importante porque aparecen nuevos competidores, consumidores mucho más informados y con más capacidad de elección”.

“Esto hay que tenerlo en cuenta al definir las políticas nacionales y europeas. Para lograr el objetivo de potenciar la industria, de renacimiento industrial, que todos compartimos, necesitamos un mercado único, rebajar el coste de la energía y una mayor digitalización. Yo estoy en un sector en que el mercado único es una realidad y te das cuenta de la fuerza que tiene para las empresas”.

Junto a la globalización, Isla ha puesto el acento en un factor importante: “la importancia que el efecto sede tiene en las empresas que nos hemos internacionalizado y que contribuye al crecimiento económico”. “En nuestro caso, estamos presentes en 86 mercados, tenemos casi 130.000 empleados en el mundo, pero mantenemos en España la sede de Inditex, de todas nuestras cadenas y de nuestros centros logísticos, tenemos miles de proveedores que han crecido con nosotros, más de 6.000 que nos han facturado 3.500 millones de euros, proveedores comerciales, financieros, de telecomunicaciones, transportes, seguridad… Con ello, la aportación de Inditex al PIB supera a la de sectores enteros como la pesca o el transporte aéreo”, ha explicado.

Críticas a la reforma energética

El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, se ha apuntado al mensaje de optimismo: “Nunca dudé de que esta recuperación llegaría más pronto que tarde. Lo creía porque en España tenemos un activo importantísimo, gente luchadora, trabajadora y honrada que se crece ante las dificultades”, ha dicho tras recordar que él estuvo vendiendo la recuperación de la economía española por varios países.

Galán atribuyó buena parte del mérito a “las importantísimas reformas realizadas por el Gobierno del presidente Mariano Rajoy y el gran acierto de no haber pedido el rescate, como mucha gente pedía”. “Este esfuerzo colectivo ha hecho posible que hayamos dejado de ser uno de los enfermos de Europa. Tenemos el reto de seguir creciendo y crear empleo. Esta llamada a no caer en la autocomplacencia y a continuar con las reformas es aplicable no solo a España, sino a toda Europa”.

El presidente de Iberdrola ha centrado buena parte de su intervención en el sector de la energía. “Para conseguir que Europa gane competitividad y mantenga su lugar en el mundo es fundamental el renacimiento industrial del continente, proceso en que la energía es un pilar básico”, ha señalado. Galán ha subrayado que la energía no solo es un input básico de la industria, sino que además el sector por sí mismo puede impulsar el crecimiento con sus inversiones, su capacidad para crear empleo, su innovación y su papel tractor para la industria auxiliar.

Galán, que ha sido muy crítico con la reforma eléctrica en España, considera que la solución debe venir de Europa. Ha propuesto tres recetas: eliminar de las tarifas costes no relacionados con lo que cuesta generar y distribuir la energía; buscar un equilibrio entre la seguridad de suministro, la sostenibilidad medioambiental y la competitividad y crear un mercado europeo con un regulador energético único que promueva “un marco estable, predecible y armónico”.

“La factura que pagan los consumidores en Europa es mucho más cara que en EE UU, más del doble en algunos casos. Se ha utilizado la factura eléctrica como un cajón de sastre donde todo cabía”, ha denunciado. Y el problema sigue: “Algunas de las medidas que se están adoptando en Europa están agravando aún más el problema, pues se limitan a recortar ingresos hasta niveles asfixiantes a las actividades eficientes y a las empresas que tienen obligación de servicio, forzándolas a realizar provisiones millonarias por el deterioro del valor de sus activos, poniendo en pérdidas sus cuentas de resultados”.

De nuevo, Galán quiso lanzar un mensaje de optimismo al respecto al señalar que “tanto la UE como algunos estados miembros se han empezado a dar cuenta de la magnitud del problema y de que es fundamental conciliar la sostenibilidad y la competitividad”.