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Sacyr amplía al 1 de febrero el plazo para negociar un acuerdo con el Canal

“Este es un periodo de reconciliación”, dice Quijano, el máximo respresentante de la ACP

Una manifestación ante la embajada española en Panamá por el conflicto del Canal.
Una manifestación ante la embajada española en Panamá por el conflicto del Canal. REUTERS

La autoridad del Canal de Panamá y el consorcio de empresas que están construyendo la ampliación de la ruta interoceánica, lideradas por la española Sacyr y la italiana Impregilo, se han dado, en principio, hasta el 1 de febrero para tratar de solucionar el conflicto que mantiene la obra ralentizada desde finales de noviembre de 2013. El consorcio reclama 1.600 millones de dólares (unos 1.200 millones de euros) en concepto de gastos imprevistos para concluir el proyecto, terminado en un 65%, pero la compañía estatal considera que esa cantidad extra no está justificada.

Las negociaciones, estancadas semanas atrás, tomaron un nuevo impulso a partir de la entrada en escena de la aseguradora Zurich, quien custodia 400 millones de dólares de fianza. La firma proponía convertir ese dinero en un préstamo. Con esa propuesta de solución, esta semana se estuvo cerca de un acuerdo, pero finalmente no se concretó. Las posturas de ambos de nuevo parecieron muy alejadas. Sin embargo, los representantes de la ACP, con su máximo representante Jorge Quijano al frente, el consorcio de empresas (GUPC) y la aseguradora se reunieron el martes y acordaron esta prórroga.

El asunto toca la fibra sensible de Panamá. Quijano cree que si algo une a los panameños es el Canal, en manos locales desde que en 1999 dejase de ser controlado por estadounidenses. “Esta ampliación es seguir haciendo patria”, cuenta Quijano en su despacho. “Con las propuestas del consorcio es imposible que podamos llegar a un acuerdo. El día 30 de diciembre (las empresas mandan una carta anunciando la suspensión de las obras) nos piden 1.600 millones y que nosotros pongamos la plata por delante. No lo vamos a hacer. Este periodo es de reconciliación y quizá venga algo positivo”, señala.

Los inconvenientes que afectan al proyecto, según las constructoras, tienen que ver con costes provocados por imprevistos que han encontrado a medida que avanzaban en la construcción del tercer juego de esclusas del Canal. La ruptura entre las partes demoraría la obra hasta 2018 o 2020, según la junta de disputas, compuesta por un miembro de cada parte y un auditor independiente.

En medio de un conflicto que tiene en vilo al comercio marítimo mundial, el Canal ha presentado el mejor primer trimestre de su historia al registrar 87,7 millones de toneladas del sistema métrico que utilizan las autoridades de la vía. Los buenos datos se deben, en parte, al aumento de la exportación de la cosecha de grano de Estados Unidos a Asia.

Mientras, el vicepresidente de la CE y responsable de Industria, Antonio Tajani, reunió este jueves en Bruselas a representantes de los Gobiernos de España, Italia y Bélgica, así como delegados de las empresas del consorcio, a las que pidió un “especial esfuerzo” para resolver el problema.