Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La salud financiera de California es la mejor en una década

Un informe del Legislative Analysts Office pronostica un fuerte crecimiento económico en los próximos años

California despide la recesión económica y entra en un periodo de pujanza y superávit, asegura el análisis del presupuesto de la Oficina Legislativa hecho público este miércoles. “Nos encontramos con que la situación del presupuesto es incluso más prometedora de lo que proyectábamos hace un año. De hecho son las finanzas más saneadas en una década”, se señala en el informe.

Se prevé que el Estado termine el actual año fiscal - en junio - con una reserva de 2.400 millones de dólares, dos veces más que la estimación inicial de 1.100 millones de dólares, “gracias a que los ingresos en concepto de impuestos son mayores de lo esperado”, se apunta. La buena noticia viene después de una era en la que se vivió una de las peores crisis presupuestarias en la historia de California, con un déficit de 60.000 millones de dólares en el presupuesto del 2009-2010.

La explicación de la tendencia hay que buscarla en la aprobación de la Proposición 30 el año pasado, por la que los californianos decidieron pagar más impuestos y en la mejora de la economía. De acuerdo con el analista legislativo Mac Taylor, “los próximos seis años van a generar superávit para California, incluso una vez que ya no esté en vigor la Proposición 30 (en el 2018)”. Para junio del 2015, el superávit podría alcanzar los 5.600 millones de dólares y cerca de los 10.000 millones para el mismo periodo del 2018.

Taylor, no obstante, se muestra precavido y avisa de que “los superávit dependen de varios factores, fundamentalmente del comportamiento de los mercados. Además, los problemas con el presupuesto federal, como los experimentados en el país el pasado año, podrían dañar la buena situación de las finanzas en California”.

Para el portavoz demócrata por Los Ángeles en la Asamblea, Jhon A. Pérez, “estas cifras de superávit e incremento de ingresos son bienvenidas después de muchos años de déficit y recesión económica. Ahora, nuestro trabajo es mantener la prudencia fiscal que nos ha puesto en esta buena posición y al mismo tiempo hacer un uso inteligente de este dinero e invertirlo en las familias”.

“Todavía tenemos muchas familias afectadas por la crisis inmobiliaria, personas mayores que padecen una gran inseguridad económica y mucha gente sin empleo”, añade la congresista demócrata por Berkeley, Nancy Skinner.

El Estado gastará este año 96.200 millones de dólares para financiar servicios públicos, entre ellos: las escuelas, colegios y universidades públicas, las prisiones y la salud.