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Nuevo varapalo de Bruselas al regulador de telecomunicaciones español

La Comisión exige cambios de una parte de los precios mayoristas de Telefónica

La medida solo afecta al 5% de las líneas de banda ancha fija

No es la primera vez que Bruselas da un aviso al regulador de las telecomunicaciones español de que su programa de precios regulados beneficia al operador dominante, Telefónica. Pero el escrito de hoy ha sido muy claro. Bruselas cree que el sistema que Telefónica aplica a sus rivales por el uso de su red de banda ancha supone unos precios regulados que superan hasta en el 50% los costes que se darían en un mercado eficiente.

“Tras tres meses de investigación en profundidad, la Comisión ha llegado a la conclusión de que la medida propuesta por el Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC, heredero del antiguo CMT) sigue sin ser suficientemente transparente y contiene algún elemento de arbitrariedad”, señala en un comunicado la comisaria responsable de la Agenda Digital, la holandesa Neelie Kroes.

Pero esta no es su única queja. Kroes y su equipo critica que el regulador español no tenga previsto imponer otras salvaguardas para respetar la competencia a un producto que Telefónica tiene en exclusiva: el acceso a banda ancha al por mayor.

Una medida minoritaria

No obstante, aunque la advertencia de Bruselas pueda sonar muy grave, en realidad, afecta solo a una pequeña parte de las líneas de ADSL de los competidores que usan la red de Telefónica En concreto, se trata del llamado acceso indirecto, es decir, el que no tienen ningún tipo de instalación y se limita a alquilar todo el servicio a Telefónica, según ha confirmado la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia.

Son poco más de 600.000 líneas del parque de 12 millones de conexiones de banda ancha fija existentes en España, ya que la mayor parte de las compañías utilizan el acceso desagregado, que supone que el operador alternativo alquila los pares de cobre a Telefónica, lo que requiere que se conecte a cada central de Telefónica en la que vaya a tener clientes, por lo que dispone de un espacio en el inmueble que aloja la central.

Además, se trata de una recomendación no de una obligación. Ahora, la CNMC tendrá que estudiar esos precios y tomar una determinación al respecto. Tampoco afecta a las condiciones de compartición de las nuevas redes de fibra.

El Ejecutivo comunitario ya avisó en junio a la CMT (el predecesor de la CNMC) que su plan podría ser incompatible con las normas de la UE en materia de telecomunicaciones, atentar contra la competencia y no promover la inversión en la banda ancha de alta velocidad.

El portavoz de Kroes ha sido más claro al afirmar que la modificación que Bruselas exige a la CNMC debe ser “en cuestión de semanas, más que en meses”. El Organismo de Reguladores Europeos de las Comunicaciones Electrónicas también comparte la mayoría de las preocupaciones expresadas por Bruselas. Si el regulador español no siguiera esta recomendación, la Comisión "estudiaría las medidas jurídicas oportunas".

"Queremos asegurarnos de que el plan del regulador garantice unos precios eficientes y un acceso justo", ha dicho el portavoz, que ha recordado que "ha habido mucho debate sobre cómo opera el regulador y su capacidad de actuar de forma independiente". "Estamos vigilando atentamente la situación", ha añadido.