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El Gobierno quiere un núcleo duro fuerte que controle la futura AENA privatizada

El Consejo de Privatizaciones da el visto bueno al proyecto de privatización del 60% del ente

Entre tres y cinco inversores tendrán un 30% del capital social

Terminal T4 del aeropuerto de Madrid-Barajas.
Terminal T4 del aeropuerto de Madrid-Barajas. REUTERS

El Gobierno quiere un núcleo duro fuerte de accionistas que asegure la estabilidad de la futura AENA en manos privadas. La privatización prevé la creación de un núcleo estable de accionistas de referencia que estará compuesto por entre tres y cinco inversores que adquirirán entre un 20% y un 30% del capital social, a razón de entre el 5% y el 10% cada uno.

Así consta en el dictamen del Consejo Consultivo de Privatizaciones (CCP) en el que el Gobierno se confirman los planes de privatizar hasta el 60% de la división de aeropuertos del actual ente que dejará por tanto de tener control del Estado.

El Ejecutivo de Mariano Rajoy no quiere que su primera privatización acabe en un fiasco y por eso eso busca garantizar un núcleo de control de referencia, y recaudar al mismo tiempo en torno a los 7.000 millones de euros.

AENA no pasa por su mejor momento. Agobiado por una deuda de 12.500 millones de euros, el ente se enfrenta a una combinación letal de caída de pasajeros —se prevé un descenso del 7,5% para este año— y de subida de tasas para financiar las cuantiosas inversiones llevadas a cabo en los últimos años como la T4 del aeropuerto de Madrid-Barajas. El aeródromo madrileño se ha convertido en el principal quebradero de cabeza, con una pérdida acumulada de pasajeros del 20,4% en los últimos dos años.

La selección de inversores de referencia se realizará mediante un concurso restringido que constará de dos fases: una primera de selección de aquellos candidatos que serán invitados a presentar oferta, y una segunda en la que, entre ellos, se seleccionará a los inversores de referencia.

Para ser invitados se exigirán requisitos sobre capacidad y solvencia económica y técnica, mientras que la decisión de la segunda fase se basará en cuatro criterios: precios máximos ofertados; cantidad de acciones solicitada (entre el 5% y el 10%); periodo de compromiso de mantenimiento de la inversión y plazo de compromiso de no adquirir más acciones de las asignadas. Está previsto que el precio de compra de las acciones sea el mismo que se fije para los inversores institucionales en la Oferta Pública de Venta (OPV) inicial que seguirá a la selección de los inversores de referencia.

Esa OPV será de un tamaño suficiente para que junto con las acciones asignadas a los inversores de referencia se venda la mayoría del capital sin que el porcentaje total enajenado supere el 60% del capital social de AENA Aeropuertos, pero sin que sea inferior al 51%. El CCP ha dado su visto bueno al diseño del proceso al considerar que se adapta a “los principios de publicidad, transparencia y concurrencia”.

El PSOE se queja de que el director de AENA, José Manuel Vargas Gómez, negara hace escasas semanas en su comparecencia parlamentaria que se hubiera puesto en marcha la privatización.