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El CES pide al Gobierno que “reconsidere” la reforma de pensiones

Patronal y sindicatos censuran los cambios previstos en pensiones

“No es vinculante”, responde el Ejecutivo

En el centro, el presidente del CES, Marcos Peña, saluda a una delegación extranjera junto con Ignacio Fernández Toxo (CC OO) y Cándido Méndez (UGT)
En el centro, el presidente del CES, Marcos Peña, saluda a una delegación extranjera junto con Ignacio Fernández Toxo (CC OO) y Cándido Méndez (UGT)

La patronal se ha sumado a las tesis de los sindicatos contra la reforma de pensiones propuesta por el Gobierno. Lo ha hecho en el Consejo Económico y Social (CES), donde están presentes todos los agentes sociales, que ayer emitió un dictamen —preceptivo pero no vinculante— en el que se le pide al Ejecutivo que “reconsidere la oportunidad” de desligar la evolución de las pensiones de lo que haga la inflación como pretende hacer ya en 2014. Se ataca así a la piedra angular de la reforma cuyo anteproyecto de ley aprobará hoy el Consejo de Ministros.

El dictamen aprobado es básicamente la propuesta de la Comisión de Seguridad Social. El CES cuenta con 60 consejeros divididos en tres grupos: 20 representan a CC OO, UGT y sindicatos nacionalistas, 20 a CEOE y Cepyme, y los últimos 20 componen un heterogéneo en que hay seis expertos propuestos por el Ejecutivo y representantes organizaciones agrarias, de cooperativas y de consumidores.

En el pleno, los seis expertos propuestos por el Gobierno presentaron 10 enmiendas para limar el documento inicial. Con la disposición de fuerzas del CES, la posición de la patronal —cuyos representantes en la comisión habían apoyado el documento inicial— resultaba decisiva. Y CEOE, donde en los últimos días ha cundido el enfado con el Ministerio de Empleo por su intención de subir las bases máximas de cotización, mantuvo su posición inicial. Solo se apartó del primer documento en dos enmiendas, en las que algunos de sus consejeros apoyaron la posición de los expertos de Ejecutivo, pero que no modifican sustancialmente el texto inicial.

“Con este índice [en referencia a la fórmula de revalorización anual], se produce una pérdida de poder adquisitivo de las pensiones en contextos de crisis como el actual, que en principio no llegaría a recuperarse. Por ello, el CES considera que deberían establecerse medidas que complementen a las reformas proyectadas tendentes a la recuperación del poder adquisitivo cuando las circunstancias lo permitan, en el medio o largo plazo”, analiza el documento. Y concluye: “El CES aconseja al Gobierno que reconsidere la oportunidad de sustituir la regulación actual (...), que garantiza el mantenimiento del poder adquisitivo de las pensiones, a favor del índice de revalorización, que podría conllevar una pérdida de poder adquisitivo de las pensiones”.

Tampoco ha gustado al CES la forma en que el Ministerio de Empleo trata de sacar adelante la reforma, realizando la tramitación parlamentaria y las consultas preceptivas, como la del CES, al mismo tiempo que negocia con los agentes sociales y los grupos de la oposición. “La singularidad del procedimiento (...) no ha facilitado la reflexión conjunta y el acercamiento de posiciones”, ataca el informe.

A la salida del pleno, UGT y CC OO se mostraron satisfechos con el texto del dictamen. Ambas centrales consideran que lo sucedido en el CES es una llamada de atención al Ejecutivo para que cambie su plan. “Apelamos al Gobierno para que en estas poquitas horas puedan hacer caso al dictamen”, reclamó Frederic Monell, de UGT. En la misma línea el secretario de Políticas Públicas de CC OO, Carlos Bravo, exigió que Rajoy “lea este mensaje adecuadamente y reconsidere el proyecto normativo”.

Pero a tenor de las palabras de Tomás Burgos, secretario de Estado de la Seguridad Social, nada más conocerse el resultado de la votación, parece que el dictamen va a caer en saco roto. “No es vinculante”, subrayó Burgos. “Esta reforma mantendrá el nivel adquisitivo de los pensionistas en el medio y en el largo plazo”, contestó en respuesta al principal ataque del CES. “El poder adquisitivo no se garantiza con dictámenes ni con declaraciones grandilocuentes”. Con esta posición también se alineó Juan Iranzo, portavoz de los representantes del Gobierno en el CES, que se quejó de que el dictamen crea “una innecesaria alarma social”.

El presidente el presidente del CES, Marcos Peña, optó por subrayar la amplia mayoría con que salió adelante el dictamen. “En un asunto enormemente complicado se ha logrado un consenso impensable”, declaró quien fuera secretario general de Empleo en el último Gobierno de Felipe González, “este consenso tiene mucho mérito”.

Por su parte, CC OO ha hecho público un documento con sus propuestas para aumentar los ingresos del sistema de pensiones y detalla la pérdida de poder adquisitivo que, según sus cálculos, conlleva la reforma. En el informe, se detallan siete medidas que persiguen elevar a largo plazo la recaudación en 47.800 millones, 4,6 puntos del PIB. No obstante, hay una que propone el incremento inmediato de cotizaciones en dos puntos de forma compartida entre empresarios y trabajadores.