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Un docente con pasado energético

José María Marín Quemada se pondrá a los mandos del nuevo superregulador de los mercados

El exdirectivo de Cepsa deja su puesto en el Banco de España

Jose María Marín Quemada en su toma de posesión este martes. Ampliar foto
Jose María Marín Quemada en su toma de posesión este martes. EFE

José María Marín Quemada (Madrid, 1948), nuevo presidente de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) es un hombre afable y de trato exquisito. Doctor en Ciencias Económicas por la Universidad Complutense, donde fue compañero de promoción de Elvira Rodríguez, Óscar Fanjul y Fernando Maravall, entre otros, ha dedicado buena parte de su vida profesional al mundo de la docencia como catedrático de Economía Aplicada y Política Económica.

Otra de sus especialidades es el sector energético. Fue director de Relaciones Institucionales de Cepsa, cargo que compatibilizó con la universidad. Allí volvió a coincidir con Maravall tras dejar este la secretaría general de Energía que ocupó con el PSOE, e hizo buenas migas con numerosos periodistas. Ahora tendrá que dirimir en materia de competencia conflictos que afectan a las empresas de energía.

La última estación en el viaje profesional de Marín antes de llegar a la CNMC fue el Banco de España. Ingresó como consejero en marzo de 2005 a propuesta del PP y se comportó como una persona discreta, educada y sin exabruptos, que no realizó intervenciones que se le recuerden especialmente. Su llegada al organismo coincidió con el nombramiento de Ángel Luis López Roa, también propuesto por el PP. Años antes, López Roa fue el director de la tesis de Rodrigo Rato, y Marín uno de los cinco catedráticos que dieron su visto bueno para que el entonces vicepresidente del Gobierno y ministro de Economía lograra ser doctor en esta materia.

En su nombramiento como responsable del nuevo superregulador desempeñó un papel definitivo su estrecha amistad con Luis de Guindos. Eran habituales sus encuentros para comer, así como cenar con sus parejas los fines de semana, sobre todo antes de que Guindos fuese nombrado ministro y su agenda se complicara.

Aunque ya ha tomado posesión, todavía debe decidir dónde ubicará el despacho, entre las vecinas sedes de la Comisión de la Energía y la de Competencia, en Madrid. Su labor comenzará en serio a partir de octubre.