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Los contratos indefinidos solo suponen el 6,8%, pese a la reforma del Gobierno

El balance mensual arroja un total de 87.346 contratos, según los datos del Ministerio

Las reformas laborales se suceden. Todas en su preámbulo dicen contener medidas y cambios legales para atajar la temporalidad, el mal endémico del mercado de trabajo en España. También lo decía la última, la de febrero de 2012, que incluso creó un nuevo contrato indefinido para pymes que permite despedir sin indemnización durante el primer año. Ni así. En junio, solo 87.346 de los 1.277.255 de todos los compromisos firmados, el 6,8% del total, fueron indefinidos. No es la tasa más baja de los últimos 15 años (en 1997 se pusieron límites a la posibilidad de contratar temporalmente), pero está entre ellas.

La temporalidad suele ser la puerta por la que comienza a crearse empleo en España cuando se empieza a salir de la crisis. Está por ver todavía si ya se están acabando los tiempos difíciles como afirman desde el Ejecutivo, pero desde luego, a la vista de los datos de contratación, no parece que con la mejoría laboral vaya a cambiar el patrón tradicional de la contratación. No atenúa este análisis la gran caída de la tasa de temporalidad que ha mostrado la encuesta de población activa desde que comenzó la crisis. La bajada, en realidad, se ha dado por la destrucción de empleo temporal, el mayor pagano de la la crisis.

También apuntala esta tesis el poco éxito que ha tenido el contrato de emprendedores, la nueva figura creada con la reforma. En los 17 meses de existencia, apenas se han firmado 116.599 (poquísimos para un país que cerró el año pasado con casi 15 millones de contratos firma). Además, en junio parece que este compromiso ha perdido atractivo, ya que su uso ha caído un 23,2% respecto al mismo mes del año pasado y un 4,9% sobre mayo.

Si junio fue un buen mes en paro registrado y afiliación, no puede decirse lo mismo en lo que respecta a la contratación. Los compromisos fijos se hundieron un 48% respecto a junio de 2012. No obstante, hay que tener en cuenta este dato está muy distorsionado con lo sucedido con las empleadas de hogar el año pasado. En junio y julio de 2012, se cerraba el periodo para que las familias dieran de alta en el régimen general de la Seguridad Social a las trabajadoras domésticas. Esto provocó una avalancha de contratos de este tipo en esos dos meses (76.615 en junio y 139.294 en julio), lo que distorsiona mucho la comparación.

También cayeron los compromisos temporales, un 2,32%. Sendas bajadas sirven para explicar que en los primeros seis meses de 2013, la contratación cayera levemente (-0,36%), pese a que en el mismo periodo ha bajado el paro registrado. Además de la posible caída de población activa, explicó la secretaria de Estado de Empleo, Gracia Hidalgo, esto puede deberse a que haya aumentado la duración media de los contratos.

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