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Menos información. Más transparencia

Las empresas de Ibex trabajan en la integración de los informes que ofrecen al mercado

Los inversores exigen transparencia a las empresas.
Los inversores exigen transparencia a las empresas.

Como está demostrando el mundo Internet, a veces, demasiada información se convierte en sinónimo de desinformación; lo cual no deja de ser una paradoja en un contexto en el que se exige transparencia. También resulta una paradoja que entre la montaña de información que las empresas cotizadas presentan ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) falten cuestiones críticas que ayuden al inversor a entender una compañía para tomar la decisión de poner su capital en ella.

“La información financiera actual mira al pasado y se pone a disposición de los grupos de interés de manera desfasada, en tiempo y forma. Por tanto, no logra transmitir una imagen completa de los riesgos y oportunidades a los que se enfrenta la empresa”, asegura PwC. La consultora cree que se necesita otro modelo de información para generar confianza. “No es suficiente con seguir añadiendo documentación. Hace falta que las interdependencias críticas salgan a la luz y que la información deje de ser inconexa, inconsistente o perjudicial para otra área de la compañía. La empresa necesita una tarjeta de visita donde se exponga su estrategia de futuro, sus riesgos y oportunidades, su desempeño en la creación de valor y su modelo de negocio, que es lo que pretende el informe integrado, un solo documento que recoge el relato de la compañía de forma unificada”, asegura Javier Lapastora, responsable de auditoría de PwC.

El International Integrated Reporting Committee (IIRC), fundado en 2011 e impulsado por organismos reguladores internacionales, empresas, inversores e instituciones para desarrollar un modelo de información financiera integrada, presentó el pasado mes de abril la Guía de informe integrado, un borrador abierto a consultas hasta el próximo mes de julio y cuya versión definitiva estará disponible a finales de este año.

Acciona llevará el próximo jueves a su junta de accionistas el primer resumen de informe integrado que sigue el patrón del IIRC. “El hecho de sumar este nuevo informe a los preceptivos está vinculado al interés creciente que demuestran los inversores por los temas sociales y ambientales”, indica Juan Ramón Silva, director general de sostenibilidad de la compañía. “Este reporte supone un avance más en el ejercicio de transparencia de la empresa, que apunta hacia una información más actual que la del ejercicio cerrado, ya conocida por el inversor hace meses”, agrega, al tiempo que reconoce que su principal novedad es que sigue “la estructura del modelo IIRC, en la que a través de seis capitales, no solo el financiero como hasta ahora, se profundiza en los mecanismos de creación de valor de la compañía”.

A las compañías les cuesta hablar

de su estrategia, sus proyecciones de  futuro y las remuneraciones 

Acciona forma parte de un movimiento que se está produciendo entre las empresas del Ibex 35 con vistas a unificar y clarificar la información financiera y de gobierno corporativo que presentan a los mercados. De hecho, siete empresas españolas participan en el proyecto piloto que está desarrollando el IIRC: BBVA, Indra, Inditex, Enagás, Telefónica, Meliá Hotels International y se acaba de sumar Repsol, indica José Luis Lizcano, director gerente de la Asociación Española de Contabilidad y Administración de Empresas (AECA).

Según el último informe de PwC sobre el reporting integrado en las empresas del Ibex, en 2011, el 61% de las compañías presentan dos informes separados: un informe anual (entendido como la memoria de actividades) y un informe de RSC o sostenibilidad, mientras que el resto presentan un único informe (el 30%) y algunas dan los primeros pasos hacia la integración (en concreto tres empresas). “Pero en 2012 ha habido mucho interés en todas las compañías del Ibex por avanzar en el informe integrado, algo que se reflejará en sus informes de 2013”, prevé Lapastora.

“La filosofía del movimiento en pro del informe integrado no es que se eliminen ninguna de las comunicaciones que actualmente realizan las empresas”, sostiene Lizcano, “aunque los mayores convencidos piensan que este informe las sustituirá”, agrega. De hecho, según Tomás Conde, director de sostenibilidad del BBVA, dentro de un lustro, el formato del informe de gestión (en fase de renovación por parte de la CNMV, lo mismo que el gobierno corporativo) no se va a parecer en nada al actual, se habrá convertido en un informe integrado. BBVA lleva dos años trabajando en este reporte, en un proceso, que Conde considera que no tiene marcha atrás.

Algunos modelos a seguir

El informe integrado, que en España aún no responde a un único documento a presentar ante la CNMV, sino a un intento de unificación de las comunicaciones corporativas más relevantes, en Sudáfrica ya se ha convertido en norma. Este año, las compañías de la Bolsa de Johanesburgo deben presentar un reporte integrado obligatorio sobre su gestión en 2012. En España, Acciona estrena su primer modelo, y dentro de que “ninguna compañía y ningún alto ejecutivo quiere explicar su estrategia de futuro”, según Juan Ramón Silva, su director de Sostenibilidad, estos son los objetivos que se marca:

—Capital financiero: recorte del 20% del dividendo y del 10% en la remuneración del consejo. Reducción de costes de 40 millones de euros entre 2013 y 2014. Menos inversión en su división de energía y venta de activos maduros por más de 500 millones de euros.

—Capital intelectual: invertir 500 millones de euros en I+D entre 2010 y 2015 y ahorrar 36 millones en procesos.

—Capital humano: llevar la retribución variable ligada a la sostenibilidad a toda la plantilla.

—Capital manufacturado: reducir las emisiones de CO2 en sus oficinas un 15%, y el consumo de agua, un 7%.

—Capital social: contribuir con el equivalente al 5% del dividendo en las comunidades donde actúa. El 65% de sus proveedores españoles tendrán un rating en sostenibilidad.

—Capital ambiental: reducir emisiones, energía y agua consumidas.

En su informe anual de 2012, la entidad ha introducido nuevos indicadores cuantitativos (no financieros) en muchos negocios, ha auditado por separado sus cuentas consolidadas y su información no financiera y ha tratado de medir el impacto que genera en los países donde opera, entre otras cosas, indica Conde.

La entidad cree que se necesita más rigor, concreción y transparencia en las comunicaciones a los inversores. “Se trata”, asegura su director de sostenibilidad, “de buscar eficiencia entre el superávit de información. Hay que hacerla más comprensible, reducirla y ceñirla a lo más relevante”. PwC señala que los dos informes anuales preceptivos para las compañías cotizadas suman de media 315 páginas, a las que se añaden otra media de 290 entre los dos informes voluntarios anuales (la memoria y el informe de RSC).

Indra participa, como BBVA, en el proyecto piloto para el desarrollo del reporte integrado del IIRC, además de en otro piloto puesto en marcha por AECA, que ha desarrollado un cuadro unificado de indicadores que permita medir la evolución de las compañías y sus riesgos y compararlas con sus competidoras a través de su información más relevante, explica Lizcano. Porque la compañía tecnológica lleva desde 2008 trabajando en la integración de su información financiera y no financiera, según su gerente de responsabilidad corporativa, Alberto Muelas. “Queremos contar la historia de la compañía y cómo es capaz de crear valor, pues el 80% del valor de mercado de las empresas no se explica con la información financiera”, asegura. En su informe anual de 2012 ha tratado de ir en esta dirección. “Pero nos cuesta ser concisos e identificar la información relevante para el lector de nuestros informes”, añade el ejecutivo.

Los problemas de concisión y de conexión de la información de las empresas no son precisamente los más importantes en esta tendencia hacia el reporting integrado. Las mayores carencias que se detectan en las empresas españolas son las pocas explicaciones que dan de su estrategia a largo plazo y sus previsiones de futuro. Y sobre las remuneraciones de sus cúpulas directivas. Algo que reconocen todas las fuentes consultadas, escudándose en que no deben dar pistas a sus competidores. “Hemos de perder el miedo que tenemos las organizaciones a desvelar la estrategia, porque el accionista que invierte en tu empresa debe tener garantías de que vas a crecer a largo plazo, y para eso tienes que contarle tu estrategia”, afirma Muelas.