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El nuevo Detroit está en México

El reciente anuncio de la construcción de dos nuevas plantas automotrices en el país demuestra la pujanza del sector

Cadena de montaje de una planta de General Motors.
Cadena de montaje de una planta de General Motors. EFE

“La elección de México se ha hecho de una manera muy deliberada”, dijo la semana pasada Rupert Stadler, el presidente de Audi. Lo hacía mientras ponía la simbólica primera piedra de la planta que ya se construye en San José Chiapa, en el Estado central de Puebla. Este municipio albergará la segunda planta de la compañía alemana en México y supondrá una inversión de 1.300 millones de dólares. Sus palabras, como la decisión de establecerse en este país, tampoco eran improvisadas: México es, cada vez más, un dulce destino para las empresas automovilísticas. 

Tan solo unos días antes, el Ayuntamiento de Celaya -en el Estado de Guanajuato- recibía otra gran noticia: los 470 millones de dólares para la construcción de una planta de transmisiones de Honda. La inversión se suma a otra de 800 millones anunciada el año pasado en la localidad por la misma compañía para una ensambladora que empezará a operar a comienzos de 2014. 

Estos últimos anuncios añaden dos puntos más al ya extenso mapa de la industria automotriz mexicana. La producción de automóviles no entiende de crisis en México, que ocupa el octavo puesto en el ranking mundial de fabricantes y que en 2012 produjo 2.884.000 vehículos, un 13,8% más que el año anterior.

Más del 80% de los vehículos ligeros que se fabrican en México se exportan

El presidente de Audi se refería con sus palabras a los atractivos que hacen que México sea cada vez más apetecible para las empresas automovilísticas, como su privilegiada situación “entre el Norte y el Sur de América”, según dijo. Lo cierto es que la proximidad con Estados Unidos, el principal destino de sus exportaciones donde se dirige el 65% de los autos que se fabrican, es uno de los pluses del país frente a otras ubicaciones ya que reduce los costes de transporte. Pero México es una plataforma para otros muchos mercados puesto que cuenta con doce tratados de libre comercio que vinculan a 44 países, algo nada desdeñable teniendo en cuenta que el 83% del total de vehículos ligeros que produce son para la exportación, según la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA). Después de Estados Unidos, Latinoamérica es el principal destino exportador (15%), seguido de Europa (10%).

Las estimaciones del sector calculan que la industria automotriz emplea a un millón de mexicanos y que por cada empleo directo que se crea se generan siete indirectos. José Filogonio Vicente Vargas Torres, presidente municipal de San José Chiapa, espera que la mayor parte de los puestos que cree la planta de Audi sean para vecinos de la localidad. Desde que se conoció la noticia, las cerca de 8.200 personas que residen en el municipio están pendientes de cómo cambiará su vida con la nueva planta. “Ya hay algunos que están trabajando como choferes, otros notan que hay más actividad porque se han rentado casas o hay más clientes en los comercios”, explica por teléfono.

La selección masiva de personal se producirá en 2014 cuando, según informa la compañía, se ocupe la mayor parte de los 3.800 puestos de trabajo directo que se esperan crear, a los que se sumarán otros 20.000 indirectos en la región. Además, la mano de obra se ha encarecido en China, el mayor fabricante de vehículos mundial, en los últimos años mientras que en México se han estancado. 

A estas nuevas inversiones hay que sumar otras que ya están en marcha en el país. A finales de año comenzará la producción en la segunda planta de Nissan en el Estado de Aguascalientes, la tercera de esta compañía en México: otra inversión de 2.000 millones de dólares con la que la marca japonesa espera llegar a la fabricación de 800.000 unidades al año. En total, hay 12 fábricas de vehículos ligeros ya operativas repartidas por todo el país de Nissan, General Motors, Volkswagen, Ford, Jeep, Fiat, Toyota y Honda. 

Audi y Honda acaban de anunciar la construcción de nuevas plantas en el país

A Ismael Pérez Ordaz, presidente municipal de Celaya, le dieron una de las mayores alegrías de su mandato cuando Honda decidió ampliar la inversión en su municipio y construir una nueva planta junto a la que comenzará a operar el año que viene. Desde que la empresa japonesa eligió esta ciudad guanajuatense, por sus calles se pueden ver trabajadores asiáticos que se han trasladado a supervisar la operación. “Esta siempre ha sido una zona con mucha industria de autopartes y ahora los coches van a realizarse aquí”, explica Pérez Ordaz. En efecto, México es el primer proveedor de autopartes a Estados Unidos.  

Los analistas del sector solo tienen buenos ojos para el futuro de esta industria en México. “La producción acumula un crecimiento del 5% de enero a abril (...) lo que permite anticipar que se superarán los tres millones de autos para el cierre del presente año. Y, con las nuevas inversiones, en los próximos cinco años se alcanzará la meta de los 4 millones de vehículos”, explicó Eduardo Solís, presidente de AMIA, en su reporte mensual de abril. 

La recuperación económica de Estados Unidos ayuda a creer que la evolución solo puede ser a mejor. También el compromiso de los dos Gobiernos durante la reciente visita de Obama a México, en la que acordaron una mayor integración económica entre los dos países. Después de pasar los peores momentos de la crisis, el año pasado se vendieron en Estados Unidos 1,7 millones de vehículos ligeros más que el año anterior. En lo que va de año, la venta ha aumentado un 6,9% respecto a 2012. De cada diez de esos vehículos, uno fue ‘Hecho en México’.