Cruce de acusaciones en Alemania por el corralito chipriota

Berlín culpa al BCE y a la Comisión Europea como coartífices de la medida El banco que preside Draghi señala al Gobierno de Chipre

François Hollande, Angela Merkel y José Manuel Durão Barroso, en Berlín
François Hollande, Angela Merkel y José Manuel Durão Barroso, en BerlínFABRIZIO BENSCH (REUTERS)

La canciller Angela Merkel reiteró ayer la garantía estatal sobre los depósitos bancarios alemanes que pronunció en 2008. Mientras, su ministro de Hacienda, Wolfgang Schäuble, aseguró que la tasa sobre los depósitos de los pequeños ahorradores en Chipre “no fue un invento del Gobierno alemán”. Alemania, dijo el Ministro, “no tendría el menor problema” con la eliminación del impuesto del 6,75% a los depósitos de menos de 100.000 euros.

El lunes arreciaron en Alemania las objeciones a la implicación del pequeño ahorrador chipriota en el rescate, tanto desde la oposición como desde sectores de la coalición de centroderecha que preside la democristiana Merkel (CDU), pero Berlín da el trato por cerrado. Cómo debe estructurarse la aportación al rescate del sector bancario chipriota es un asunto que deben resolver otros.

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Berlín lleva desde el fin de semana achacando al propio Gobierno de Nicosia, al Banco Central Europeo y a la Comisión Europea la decisión de gravar las pequeñas cuentas con un impuesto del 6,75%.

Aspiraban a evitar así que superase el 10% la tasa sobre los depósitos de más de 100.000 euros. Durante las negociaciones del rescate de Chipre acordado en la madrugada del sábado, Alemania y otros socios como Finlandia querían impedir a cualquier precio que el paquete de ayudas internacionales superase los 10.000 millones de euros. Según Schäuble, el FMI consideraba “inevitable” la participación de los bancos.

Pero Nicosia, insisten en Berlín, cargó ese precio sobre los hombros de los pequeños ahorradores. En cambio, aseguran que Schäuble y el Fondo Monetario Internacional (FMI) proponían un impuesto más alto sobre las fortunas mayores de 100.000 euros para evitar que paguen los ahorros más modestos. El impuesto a los grandes depósitos quedó en el 9,9%. Para dispensar de cualquier gravamen a los depósitos de menos de 100.000 euros, los mayores tendrían que soportar una tasa de casi el 16%.

En medio de la confusión provocada por un segundo retraso de la aprobación de la medida por parte del parlamento de Chipre, diversas informaciones apuntaron ayer a una rebaja de la carga sobre los depósitos pequeños. La agencia alemana DPA anunciaba por la tarde que los depósitos de menos de 20.000 euros podrían quedar totalmente exentos del impuesto. También se habló de reducirlo hasta el 3% para las cuentas de menos de 100.000 euros. Cualquiera de estas medidas tendría la bendición más bien indiferente de Alemania, siempre que no contemple la ampliación de las ayudas internacionales: 10.000 millones y ni un euro más. Chipre necesita unos 17.000 millones de euros para no colapsar. El dinero que no salga de las cuentas pequeñas habría que sacarlo de las cuentas grandes o de subidas fiscales, pero no provendrá de los mecanismos de rescate europeos ni del FMI.

El Banco Central Europeo insiste en que no ha propuesto la tasa de Chipre

El directivo alemán de Banco Central Europeo (BCE) Jörg Asmussen salió el lunes en defensa de su propia actuación en las negociaciones del rescate. Imitando a Schäuble, que fue su jefe en Berlín cuando era secretario de Estado de Finanzas (2008-2011), Asmussen apartó de sí el cáliz del corralito al pequeño ahorrador: “quiero recalcar que no ha sido el BCE quien ha insistido estos últimos días en esta estructura particular de la tasa; tal y como se acordó, es el resultado de las negociaciones en Bruselas”. En la torre del euro en Fráncfort pusieron en marcha el aparato de comunicación para divulgar que Asmussen había propuesto no tocar las cuentas chipriotas con menos de 100.000 euros depositados. Schäuble habla del BCE y de la Comisión Europea como coartífices de la medida. Asmussen echa todo el muerto al Gobierno de Chipre.

El ministro alemán Schäuble: “No fue un invento de nuestro Gobierno”

Así que hay versiones distintas sobre los pormenores, pero es indudable que el Gobierno chipriota recibió una oferta imposible de rechazar: que sus bancos participaran en el rescate con 5.800 millones de euros. La alternativa era el cierre del grifo de liquidez del BCE y el colapso inmediato de su sistema financiero. El encargado de transmitir este recado fue Asmussen, después de que Schäuble rechazara las propuestas alternativas de los representantes chipriotas.

Preguntado sobre el riesgo de que el impuesto a los ahorradores sea un modelo para otros países afectados por la crisis de deuda, Schäuble aseguró el lunes que “cada país tiene su situación particular” con su remedio particular. Se rio cuando le preguntaron si algo así podría suceder en Alemania. Pero en Chipre la garantía europea a los depósitos de hasta 100.000 euros está a un paso de cancelarse.

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