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La falta de consumo e inversión lastran la economía, según el Banco de España

El supervisor cree que la economía española seguirá cayendo en el primer trimestre de 2013

En su último boletín económico prevé una estabilización del ritmo de caída del empleo

Sugiere concentrarse en la formación para mejorar la empleabilidad de los jóvenes

Fachada del Banco de España
Fachada del Banco de España EFE

Con un lenguaje intrincado y perifrástico, el Banco de España certificó el lunes en su boletín económico lo que se respira en los mercados —los del barrio y los financieros— y las reuniones de negocios: que la economía española no puede contar aún con el impulso de la inversión y el consumo interno suficiente como para que la economía avance en el primer trimestre del año. La información disponible hasta ahora apunta a “una prolongación del tono contractivo de la actividad, en un contexto de marcada atonía de la demanda interna”, recoge el informe correspondiente a febrero.

Así que el empleo también seguirá cayendo a su actual velocidad de crucero: “La información más reciente del mercado de trabajo apunta a una estabilización del ritmo de caída del empleo, aunque en tasas todavía muy elevadas”, señala el informe.

Y el crédito no ayuda todavía a romper esta tendencia. Las entidades financieras españolas han endurecido las condiciones para prestar dinero, según señala última encuesta sobre préstamos bancarios, de 2013. Aunque este endurecimiento resultó “ligeramente inferior” al de la Eurozona “en el caso de los créditos a sociedades y a hogares destinados a adquisición de vivienda, y similar en los concedidos para consumo y otros fines”, apunta el texto. Sin embargo, los márgenes de los préstamos ordinarios y de los de mayor riesgo “se elevaron a un ritmo mayor en todos los segmentos, aumentando las diferencias con los del área” del euro.

La información sobre inversión en construcción apunta a una continuación del profundo ajuste del sector 

Para el primer trimestre del año, además, el sector prevé “un leve recorte en la oferta de préstamos al sector privado no financiero, aunque, dentro de los concedidos a las sociedades, solo en los otorgados a grandes empresas y en las operaciones a largo plazo”.

Por otra parte, la orden que dio el Banco de España a las entidades de limitar el interés que ofrecen por sus depósitos al 1,75% ha tenido un impacto moderado en el pasivo del sector. Según los datos que ha publicado esta mañana el supervisor, los fondos que familias y empresas residentes en España tenían apostados en los bancos bajó un 0,18% en enero con respecto a diciembre, hasta los 920.951 millones, informa Álvaro Romero. Este descenso se debió exclusivamente a los movimientos de las sociedades no financieras, ya que las familias aumentaron sus depósitos en algo menos de 1.000 millones.

Formación contra el empleo juvenil

El Banco de España sugiere que las medidas para mejorar la empleabilidad de los jóvenes "deberían concentrarse" en aumentar la formación de los que tienen un menor nivel de estudios, así como en garantizar que las actividades formativas que se proporcionan se adecuan a las necesidades del mercado laboral.

Aunque no hace una valoración concreta del Real Decreto-ley que aprobó el viernes el Gobierno con medidas de apoyo a los emprendedores y a los jóvenes, el Banco de España recuerda que la norma incluye distintos incentivos a la contratación juvenil, "esencialmente" en forma de bonificaciones a las cuotas de la Seguridad Social.

La sugerencia de la institución que gobierna Luis María Linde de centrar las medidas de apoyo a los jóvenes en la mejora de su formación se basa en la "relación claramente positiva" que existe entre el nivel de estudios y las probabilidades de encontrar un empleo.

Aunque las probabilidades de encontrar un empleo han descendido "notablemente" para los distintos niveles educativos durante los últimos años, se mantiene la premisa de que a mayor formación, mayor probabilidad de encontrar empleo.

Entre 2006 y 2012, los jóvenes de 16 a 24 años en paro se ha más que duplicado, hasta alcanzar las 930.000 personas. La tasa de desempleo de este colectivo se ha disparado desde el 17,9% hasta el 55,1%, porcentaje que se encuentra entre los más elevados de la Europa de los 27.