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Bruselas acepta los cambios del Gobierno para dar su visto bueno al regulador único

La Comisión había lanzado un ultimátum al Ejecutivo para modificar el proyecto

La comisaria de Competencia Neelie Kroes se reúne con el ministro Soria en Barcelona

La Comisión Europea ha aceptado los cambios anunciados por el Gobierno en su proyecto de regulador único, lo que evita que Bruselas abra un procedimiento de infracción contra España y da vía libre a la fusión de los órganos de competencia y demás reguladores del mercado en un único organismo. El visto bueno del Ejecutivo comunitario ha llegado durante una reunión celebrada en Barcelona entre la vicepresidenta de la Comisión Europea y comisaria de Agenda Digital, Neelie Kroes, y el ministro español de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria. La clave de la modificación es que separa en dos grandes áreas las actividades de competencia de las de supervisión sectorial.

"Hemos llegado a un acuerdo", ha celebrado Kroes por Twitter, que el pasado 11 de febrero había remitido una dura carta a Soria, cuyo contenido publicó EL PAÍS, con un ultimátum al Gobierno español para cambiar su proyecto. Según denunciaba Bruselas, el regulador único, tal y como estaba planteado, suponía un freno a la competencia porque coartaba la pretendida independencia que debería tener este tipo de organismos. "Ha sido un encuentro constructivo. Puedo ser clara. Estoy tranquila con la garantía de independencia de la nueva propuesta de ley del Gobierno", ha indicado Kroes.

Por su parte, Soria ha confirmado que el regulador único contará con dos secciones: una de competencia y otra sectorial. Además, ha añadido que, tal y como reclamaba Bruselas, tendrá independencia presupuestaria. Los cambios, tal y como ya había avanzado el lunes, se introducirán durante la tramitación en el Congreso del proyecto de ley que regulará la futura Comisión Nacional de Mercados y Competencia.

Además, el Gobierno permitirá que “la financiación se realice no solo por el presupuesto, sino por tasas” que abonan las empresas, lo que también refuerza su independencia. El ministro también garantizó que “las competencias de regulación corresponderán al órgano regulador y no al Ministerio”, ya que hasta ahora Economía, Industria o Fomento tenían la última palabra en sus respectivos sectores.

El supervisor que surja de esta propuesta estará en línea con el modelo alemán, que agrupa parcialmente a sus reguladores, pero tiene separadas las funciones de competencia con las de los reguladores de mercado en general.