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Un puente entre el aula y la empresa

Cuatro universitarios pasar una jornada con los ejecutivos de Telefónica, ING Direct, Mutua Madrileña y Toyota gracias al concurso ‘Consejero delegado por un día’

 Hacen falta más puentes entre la Universidad y las empresas. Esa es una de las conclusiones que ha compartido la mayoría de los altos ejecutivos que han participado en el concurso Consejero delegado por un día. Gracias a esta iniciativa, celebrada por tercera vez en colaboración por EL PAÍS y las consultoras Ray Human Capital y Odgers Berndtson, 15 jóvenes brillantes han compartido una jornada con los responsables de grandes empresas de España. Del aula al despacho más noble de una compañía.

Los 15 universitarios, tras unas duras pruebas de selección, pasaron un día siendo la sombra de un consejero delegado, un presidente o un director general. Para todos fue una jornada intensa, con una agenda apretada. Y todos, al terminar, señalaron que les gustaría que la jornada hubiera sido al menos una semana completa para poder absorber todo lo que sucedía a su alrededor. Entre el aula o unas breves prácticas en un departamento y asistir a reuniones de alto nivel hay todo un mundo.

Los directivos también consideran que el tiempo se queda corto. Por eso apuntan que quizá una relación más estrecha entre las universidades y las compañías sería provechosa. No solo para ellos, sino también para los jóvenes. La culpa, reconocen, no es siempre de los centros educativos, sino que la industria también debería hacer un esfuerzo mayor por acercar su realidad a los que estudian. “Esta generación viene muy preparada. Pero los que estamos en las empresas también debemos ayudarles. Y serán increíbles”, asegura José María Álvarez-Pallete López, consejero delegado de Telefónica. Su empresa, señala, hace grandes esfuerzos por acudir a las universidades españolas para enseñar a los jóvenes la realidad de la compañía. Ignacio Garralda Ruiz de Velasco, presidente de Mutua Madrileña, también ve a los universitarios de ahora muy bien formados. “La preparación académica es excelente”, dice. Sin embargo, advierte: “Les falta contacto con la empresa. Llegan cada año desde las aulas como lanzados en paracaídas. Caen de golpe”, bromea. Algo que ING Direct quiere corregir mediante un programa para colegiales que desarrolla y que ha coincidido en el tiempo con la iniciativa de Consejero delegado por un día, precisamente para evitar esa desconexión, según la responsable del banco, Carina Szpilka. Jacques Pieraerts, presidente de Toyota España, recuerda que no solo es bueno para los jóvenes ver los negocios de cerca, ya que para los directivos las miradas nuevas que aportan ellos enriquecen mucho a las empresas.


José María Álvarez-Pallete, Telefónica

“Nunca tienes que dejar de aprender”

Cuando la recta final del día ya se acerca, José María Álvarez-Pallete, consejero delegado de Telefónica, está reunido en su despacho con el joven José Guardiola. Le enseña una especie de tubo de un palmo y un grosor similar al palo de una escoba. “Esto es un trozo del mismo cable submarino que rodea Latinoamérica. Debajo de todo este plático y metal hay unos diminutos filamentos. Cada uno de ellos puede transportar todos los datos que circulan por la Red en un país”, explica Álvarez-Pallete. José mira interesado. El mes pasado logró su título de ingeniero superior industrial en Madrid. Está en su elemento: las telecomunicaciones y la gestión. “Me gustan los desafíos”, dice.

José María Álvarez-Pallete, consejero delegado de Telefónica, junto al estudiante José Guardiola
José María Álvarez-Pallete, consejero delegado de Telefónica, junto al estudiante José Guardiola

Álvarez-Pallete cree que lo importante para triunfar en una empresa es la capacidad de aprender. “Yo sigo haciéndolo cada día”, asegura. “La formación es un pilar. Y los idiomas, por supuesto. Pero una vez tienes eso, lo más importante es la voluntad de aprender, de escuchar y de lograr tus objetivos”, aconseja. “Cuando eres consejero delegado no puedes dejar de escuchar. Sobre todo a los que te dicen lo que no les gusta. Escucha, analiza y después podrás rectificar si tienen razón ellos o defender mejor tu posición si no es así”, razona. Y en la trayectoria profesional, apunta, hay que dejarse llevar un poco. “Cuando terminé de estudiar, nunca imaginé que acabaría siendo consejero delegado de Telefónica”. Antes pasó por consultoría, banca y una compañía de cemento. “Lo que aprendí en cada sitio es lo que me trajo hasta aquí”, recuerda.

José, de 23 años, dice que él, pese a que las condiciones económicas no son las mejores, es optimista con el futuro. “Me he preparado bien. Y estoy dispuesto a darlo todo”, señala. Le gustaría ganar tablas en una empresa grande. “Me encantaría que fuera una compañía internacional con un plan de formación, desafíos...”, sueña. Pero si eso no llega, no le asusta buscar su propio camino. “No descarto ser emprendedor. Estuve trabajando en una start-up y es muy enriquecedor”, explica. El consejero delegado de Telefónica cree que siempre es buen momento para montar una empresa propia. “El momento llega siempre que hay una buena idea detrás. Eso es lo único que hace falta”, aconseja a José.


Carina Szpilka, ING Direct

“Es necesario pensar y decidir rápido”

Llega el final de la tarde de un día intenso. “El jueves es complicado”, señala Carina Szpilka, que ha pasado toda la jornada junto a la joven Paloma Toledo, salvo durante una conference call, en la que la estudiante ha aprovechado para recorrer las instalaciones de ING Direct. Para esta joven que cursa el último año de la doble licenciatura en Derecho y Administración y Dirección de Empresas en Icade (“mi universidad”, dice orgullosa la máxima responsable de ING) el día ha sido igual de intenso. Pero ha sacado algo en claro: su futuro laboral está en el sector bancario, “decidido”, asegura mientras descarta la consultoría, que hasta su paso por ING era otra opción.

La estudiante Paloma Toledo junto a Carina Szpilka, consejera delegada de ING Direct
La estudiante Paloma Toledo junto a Carina Szpilka, consejera delegada de ING Direct

Paloma está sorprendida de la cercanía que desprende Szpilka. Y esta, a su vez, de la naturalidad de la joven, que hasta ha aparecido con ropa informal en una empresa que viste informal.

A la consejera delegada de la entidad de origen holandés le encanta la gente que piensa y saca conclusiones, algo que Paloma hace muy rápido, dice. Y efectivamente es así. La universitaria ha decidido marcarse objetivos para llegar algún día a un puesto similar al de su anfitriona. Lo afirma con cierta vergüenza.

Es posible que tanto piropo compartido acabe finalmente en boda, “estamos abiertos a contratar a Paloma”, dice la directiva, medio en broma medio en serio. Y es que la joven se ha convertido en una jornada en la máxima seguidora de ING. “Es un banco diferente, volcado en la cercanía al cliente [esto último es recibido por Szpilka como el mayor piropo que le han dedicado en los últimos tiempos]. Es una banca próxima y con valores, que también se preocupa por las personas que trabajan en ella”, asegura la estudiante, entusiasmada con su jornada. Y a pesar de que el sector bancario no goce precisamente de la mejor imagen del mundo tras esta crisis.

Para Szpilka, después de esta recesión los consumidores van a buscar productos de mayor valor añadido y más duraderos. Y cree que ahí es donde ING tiene mucho que decir porque ofrece una banca por Internet y sin comisiones. “Eso es producto de valor añadido”, defiende, al tiempo que considera que “hay modelos de negocio que se tienen que repensar y el de la banca tradicional es uno de ellos”.


 Ignacio Garralda, Mutua Madrileña

“Hay que saber gestionar el tiempo”

Después de una larga agenda de consejera delegada por un día, que en su caso ha abarcado dos jornadas, la joven Carlota Soresina se siente satisfecha. “Es que es una joya. Tiene currículo y aptitudes”, alaba Ignacio Garralda, presidente de Mutua Madrileña. “El de los seguros no es un sector muy conocido entre los más jóvenes. Pero ahora que se ha visto la fuerte conexión que existe entre este sector y el mundo financiero, tiene más visibilidad”, dice Garralda. “La banca, la Bolsa y los seguros son las tres patas de los mercados”, señala.

Carlota Soresina con Ignacio Garralda Ruiz de Velasco, presidente de Mutua Madrileña
Carlota Soresina con Ignacio Garralda Ruiz de Velasco, presidente de Mutua Madrileña

Carlota no conocía todo lo que el sector le podía ofrecer, y tras la experiencia está encantada. “Me gustaría estar en una empresa grande porque hay mucha variedad de departamentos, y creo que de todos se puede aprender. Pero mi reto es montar mi propia empresa”, lanza. “Lo primero que debes hacer para lograrlo”, le aconseja Garralda, “es mantener la ilusión y ese empuje”, dice. La preparación, añade, también es esencial, pero en eso Carlota, que estudia quinto de Administración y Dirección de Empresas en la Universidad Carlos III de Madrid, y con una nota media que se acerca al nueve, va por buen camino. “La gran asignatura de España es lograr tener más vocaciones de empresarios y menos de funcionarios”, opina el presidente de la aseguradora. Para conseguirlo, señala, haría falta más contacto real con el mundo de la empresa. “La distancia entre las aulas y las compañías es demasiado grande”, abunda.

Carlota se enfrenta al futuro con optimismo. Para empezar, dice, se irá a París con una beca Erasmus. Ya habla inglés e italiano, y cree que mejorar el francés completará sus cimientos.

“Para llegar lejos en el mundo de la empresa hay que saber administrar el tiempo. Hay que tener claro que existe el corto y el largo plazo. Hay cosas que precisan un análisis en profundidad y otras que debes hacer en un instante. Para lo primero es básica la paciencia. Para lo segundo, la intuición”, le aconseja Garralda a la futura empresaria. “Yo creo que el que quiere algo, lo puede conseguir”, dice confiada Carlota. “Y creo que con la crisis la correlación entre el esfuerzo y el éxito es más elevada que nunca. Así que lo conseguiré”, zanja rotunda.


Jacques Pieraerts, Toyota

“Mirar con distancia puede ayudar”

La buena sintonía entre el consejero delegado de Toyota en España, Jacques Pieraerts, y Diego Villena, el joven consejero delegado por un día del fabricante, fue evidente. Después de una intensa jornada de reuniones sobre diferentes áreas del negocio, ambos se mostraban satisfechos. La cara del joven reflejaba cierta impresión, aunque confesó que todo había sido más terrenal de lo que se había imaginado. “Me ha llamado mucho la atención la naturalidad que se aplica en las reuniones”, señaló.

El consejero delegado de Toyota en España, Jacques Pieraerts, y Diego Villena
El consejero delegado de Toyota en España, Jacques Pieraerts, y Diego Villena

Villena, de 23 años, estudiante de Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos en la Universidad Politécnica de Valencia, ve en la automoción una posibilidad de futuro muy interesante. La proyección internacional de la empresa le atrae y la jornada con Pieraerts le ha permitido satisfacer su curiosidad. “Hace preguntas muy pertinentes, incluso sorprendentes para alguien que está estudiando”, apunta Pieraerts.

El universitario entró en las instalaciones de Toyota en Madrid con una ligera idea de lo que se encontraría allí. La tarde anterior había recibido un curso de formación de dos horas con el departamento de recursos humanos en el que le explicaron la filosofía de trabajo de la compañía. Los trabajadores de la empresa también fueron advertidos de su presencia. “Me ha sorprendido que todos sabían que iba a venir hoy”, señala Diego.

La visita del joven ha servido para que el ejecutivo vea su trabajo desde un punto de vista diferente. “Explicar a una persona todo lo que haces te obliga a tomar distancia y simplificarlo. Es un ejercicio siempre interesante y que puede ayudar mucho”, señala Pieraerts. Aunque Villena pudo ver in situ las decisiones que se han tomado en diversas secciones de la firma automovilística (ventas, gama de productos, posventa, relaciones con clientes…), el presidente asegura que la jornada ha sido pausada. “Hay días más exigentes. Hoy ha estado todo bien organizado y tranquilo”, apunta. Además de participar en diferentes reuniones, Villena ha mantenido un almuerzo de trabajo con los directores de recursos humanos y de finanzas, que le han ayudado a resolver dudas en torno a Toyota y para recibir consejos ante su futuro profesional. “Creo que ha sido todo muy provechoso”, concluyó el joven.