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Bankia rebaja el ajuste por la paz social

La entidad reduce en 500 los afectados y los deja en 4.500 despedidos

Tras intervenir el FROB, sube la indemnización a 30 días P Mantiene el recorte de sueldos

Un grupo de trabajadores de Bankia durante las últimas protestas en la sede madrileña de la entidad
Un grupo de trabajadores de Bankia durante las últimas protestas en la sede madrileña de la entidad

Bankia y los sindicatos firmaron en la madrugada de ayer un preacuerdo sobre el expediente de regulación de empleo (ERE) que, al final, afectará a 4.500 trabajadores, unos 500 menos de lo previsto. Pero esta no fue la única concesión que hizo la empresa. Presionados por la necesidad de garantizar la paz social con vistas a un futuro que, por sí mismo, ya se augura turbulento, la entidad también elevó las indemnizaciones y las primas para los voluntarios que se adhieran al proceso.

La opción de tener que despedir forzosamente a 5.000 personas, amenazaba con provocar un número idéntico de demandas individuales en los tribunales, que complicaría mucho más la reestructuración del grupo nacionalizado y vivo gracias a los miles de millones de dinero público que ha recibido del Estado y de Europa.

Los principales avances que destacaron los sindicatos fueron, por una parte, el aumento de las indemnizaciones, que pasan de 22 a 30 días por año trabajado con un máximo de 22 mensualidades. No obstante, si el trabajador se apunta al ERE por propia voluntad, recibirá importantes primas con un mínimo de 6.000 euros y cuya cantidad aumenta en función de la antigüedad. Con estos incentivos, fuentes de UGT calculan que la liquidación equivaldrá al pago de 42 o 43 días por año.

Junto a los voluntarios, Bankia y los sindicatos aspiran a que cuatro de cada 10 despedidos sean prejubilados, una opción a la que podrán optar los empleados de 54 o más años. A este colectivo, cuando las partes sellen mañana de forma definitiva el acuerdo, se le pagará el 60% de su sueldo bruto anual, con un máximo de 350.000 euros. Tras dos periodos de 15 días cada uno para presentarse voluntario, la empresa deberá decidir los despedidos forzosos hasta llegar a los 4.500. Para estos últimos, que serán incluidos en una bolsa de trabajo, se establecen dos tipos de indemnizaciones: los que no tengan ninguna oferta de empleo en 18 meses se irán con las mismas condiciones que los voluntarios, aunque con menos primas, mientras los que sí reciban ofertas en ese plazo saldrán de la empresa con 25 días y un tope de 16 mensualidades.Tanto si aceptan el trabajo como si no.

Trabajar más por menos

Por otra parte, si el ERE afecta los dos miembros de un matrimonio, uno de ellos será readmitido. Otra medida prevista en el ajuste es la recolocación geográfica de los trabajadores de las sucursales que echen el cierre. Para ayudarles a cambiar de residencia podrán recibir hasta 16.500 euros.

A los trabajadores que se queden les tocará trabajar lo mismo por menos. El preacuerdo, según estas fuentes, incluye la supresión de la paga variable en 2013 y vincula su cobro a alcanzar el objetivo de beneficios durante los años siguientes hasta 2017, cuando en teoría acabará la reestructuración. Entre esta medida y la cancelación de los trienios, la empresa calcula que podrá ahorrarse un 30% en salarios.

Además de los 4.500 empleos del ERE, Bankia prevé reducir plantilla en sus filiales en 1.000 personas, aunque su número final puede ser menor, según los sindicatos. A este respecto, los sindicatos mostraron su extrañeza porque no les explicaron de dónde habían salido los últimos 500 puestos.

La clave: el FROB

El factor clave para el cambio de postura de Bankia, que hasta esta semana había realizado concesiones mínimas, fue la intermediación del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), que es el máximo accionista del grupo. Su director, Antonio Carrascosa, se reunió la semana pasada con los sindicatos, quienes le advirtieron de las consecuencias que tendría un ERE sin acuerdo y su riesgo de multiplicar la conflictividad social. La situación se encarriló con el acuerdo alcanzado el lunes en el Banco de Valencia, nacionalizado al igual que Bankia y donde la empresa había firmado indemnizaciones y prejubilaciones mucho más ventajosas de las que, hasta ese momento, ofrecía la entidad dirigida por José Ignacio Goirigolzarri.

Tras el encuentro con el FROB, Bankia llamó a los sindicatos para volver a la mesa, donde acudió con una propuesta más suavizada. El acuerdo, sin embargo, antes tenía que recibir el visto bueno del Ministerio de Economía y del Banco de España, que temían crear alarmismo social si las condiciones del ERE eran mejores que las de la reforma laboral, que permite despedir con 20 días y un máximo de 12 mensualidades. Pero ese era el precio a pagar por llegar a un pacto y porque todos, incluso Bruselas, admiten que los trabajadores de Bankia no son en absoluto los responsables de su quiebra, algo que se debe atribuir a sus dirigentes.