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La balanza por cuenta corriente registra el mayor superávit en tres décadas

El país recupera capital extranjero en noviembre por tercer mes consecutivo

El Tesoro acapara una cuarta parte del total de dinero que llega desde el exterior

Los españoles repatrían 13.280 millones que tenían en acciones y deuda en el extranjero

El Gobierno está sometiendo a España a un proceso de devaluación interna para ganar competitividad frente al exterior. La reforma laboral, que facilita la rebaja salarial, y algunas de las medidas de austeridad del Ejecutivo de Rajoy van en esa dirección.

Las medidas van surtiendo efecto a costa de las estrecheces de familias y empresas. La balanza por cuenta corriente, el saldo de las operaciones de bienes, servicios y transferencia entre España y el resto del mundo, registró en noviembre un superávit de 1.777,4 millones de euros, el mayor desde 1990, cuando arranca la serie estadística difundida por el Banco de España. Estos datos consolidan al sector exterior como la mejor palanca de la economía española.

El buen comportamiento de la balanza de pagos de noviembre está relacionado con la reducción del déficit comercial —la principal partida en volumen de la balanza de pagos—, que se situó en noviembre en 776,1 millones de euros, uno de los menores de la serie estadística. Y eso a pesar de que las exportaciones sufrieron en noviembre un frenazo por el agravamiento de la recesión en el corazón de Europa. Este dato revela la gran dependencia española de los países del entorno europeo. No obstante, las importaciones siguen a la baja por la continua pérdida de poder adquisitivo de la economía española. Además, este capítulo está afectado por el alto importe de la factura energética con el exterior por el constante aumento del precio de los combustibles (petróleo y gas). “La disminución del déficit comercial se concentró en su componente no energético, cuyo saldo volvió a ser positivo, mientras que el déficit energético siguió ampliándose”, ha señalado el Banco de España en un comunicado.

La balanza de servicios y las transferencias por cuenta corriente, claves del buen resultado

El robusto superávit de la balanza del servicios, impulsado sobre todo por el sector turístico, sirvió para apuntalar la cifra positiva de la balanza de pagos de España en noviembre. Otro de los capítulos que explican el buen dato de noviembre es el saldo de las transferencias corrientes, que arrojó un saldo de 1.902 millones de euros, el segundo mayor de la estadística del Banco de España.

A pesar de que noviembre fue un buen mes para el sector exterior no compensa el déficit acumulado durante los primeros once meses del año pasado. El déficit por cuenta corriente ascendió hasta los 13.132 millones de euros, un 60% menor que el registrado el año precedente.

La cuenta financiera volvió a arrojar en noviembre datos positivos por tercer mes consecutivo tras despejarse en septiembre las dudas sobre la supervivencia del euro. Durante buena parte del año los inversores extranjeros huyeron de España, pero desde que el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, despejó las dudas sobre la moneda única a final del verano pasado, los inversores internacionales regresaron a la economía española. Esto se tradujo en la entrada neta de 13.177 millones de euros a los mercados y bolsas españolas en noviembre. No obstante, esta vuelta de los inversores no compensan la importante fuga neta de capitales durante los primeros once meses de 2012, que asciende 197.897 millones, cinco veces más que el año pasado, lo que revela las dificultades de financiación de la economía española.

A pesar de ello, se aprecia una ligera mejoría en los últimos meses. Los inversores extranjeros inyectaron en España 20.865 millones de euros en noviembre, sobre todo a través de la compra de acciones y la adquisición de deuda, tanto pública como privada. Frente a esto, sacaron 16.725 millones en préstamos, depósitos y operaciones temporales como cesión de activos.