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Las subidas de impuestos permiten a Hacienda cuadrar los ingresos en 2012

Unas 7.000 declaraciones de renta superaron los 600.000 euros anuales

La cifra equivale a menos del 1% de los 19 millones de personas que pagan IRPF

Montoro asegura que las subidas de impuestos han sido equitativas

El Estado recauda 11.237 millones más en 2012 y cumple objetivos tras los cambios fiscales

El ministro Montoro y Miguel Ferre, secretario de Estado de Hacienda, en la presentación del balance de ingresos.
El ministro Montoro y Miguel Ferre, secretario de Estado de Hacienda, en la presentación del balance de ingresos.

Hacienda casi ingresó en 2012 lo que había presupuestado en los presupuestos: unos 167.731 millones. El ministro del ramo, Cristóbal Montoro, se apresuró ayer a comunicarlo y a resaltar el logro en una situación “extremadamente difícil”. Es la foto parcial de las cuentas públicas del año pasado: la buena, la de los ingresos tributarios. Montoro no añadió más información. Ningún adelanto provisional sobre el déficit, que desbordará tanto la previsión presupuestaria (5,3%) como la desviación admitida por Bruselas (6,3%) cuando se hizo evidente que era imposible cumplir el cálculo de las cuentas públicas. “No puedo presentar gastos porque no los tengo”, excusó el ministro de Hacienda para argumentar que no podía presentar datos de ejecución presupuestaria. Montoro sí que adelantó una previsión de números rojos en diciembre de 2011, nada más tomar posesión de su cargo para justificar la primera subida de impuestos del Gobierno.

La coincidencia entre los ingresos presupuestados en marzo y los obtenidos finalmente no se debe al tino a la hora de hacer las cuentas. “Hemos tenido que subir impuestos. No nos ha quedado otro remedio. Y eso es así porque si no, nuestro presupuesto no se hubiera cumplido”, admitió Montoro. El aumento del IVA, parte del incremento del Impuesto de Sociedades, la subida de los impuestos especiales o la supresión de la devolución del gravamen sobre el gasóleo profesional llegaron después de marzo, cuando se elaboraron los presupuestos. “Ha sido un año extraordinariamente difícil”, admitió Montoro, para quien estas han sido “medidas dolorosas”. Gracias a ellas ha sido posible que los ingresos tributarios subieran un 4,2% en 2012.

“Han pagado más las empresas y los que más tienen”, esgrimió el responsable de Hacienda. Tenía especial interés el ministro en destacar este mensaje y lo repitió varias veces. Para sustentar esta afirmación, Montoro ofreció cifras. Subrayó que de los 11.237 millones adicionales ingresados por las subidas impositivas, 5.925 millones se deben al incremento en el Impuesto de Sociedades. No obstante, los cambios en esta cifra consistieron, en gran medida, en el aumento del pago fraccionado a cuenta que las empresas adelantan. Por lo tanto, Hacienda tendrá que devolver buena parte de ese dinero cuando se haga la liquidación definitiva.

El ministro también utilizó la distribución por tramos de las declaraciones de renta para enfatizar la progresividad del aumento de la presión fiscal. Apuntó que el 80% de los ingresos adicionales por el IRPF, 2.957 millones, procedían de rentas superiores a 30.000 euros. Al hacer este cálculo, desveló que apenas 7.000 declaraciones superan los 600.000 euros y 16.000, los 300.000. Fue en estos dos tramos donde se concentró la mayor subida del IRPF.

Sobre la amnistía fiscal, el ministro prefirió fijar su atención en los 40.000 millones que ha sacado a la luz. “Ha habido una regularización”, como prefieren llamar en Hacienda a la amnistía, “que ahora son bases imponibles”. Dicho de otra forma, para Montoro lo importante es la rentabilidad que ese dinero genere a partir de ahora, ya que sobre ellas se cobrarán impuestos y no los 1.200 millones recaudados con la medida, la mitad de lo previsto.

Apoyado en estas cifras y en que el nuevo IVA estará en vigor durante todo 2013, Montoro se mostró esperanzado en que este año el Gobierno no tenga que decretar subidas de impuestos y recortes de gasto del calibre de los adoptados en 2012. Pero tampoco lo descartó tajantemente: “España ha hecho una parte del ajuste presupuestario. Y este ha sido estructural. En 2013 no será necesario un ajuste tan intenso”.

El máximo responsable de Hacienda se salió del tema previsto ayer —ingresos— para admitir que la Seguridad Social en 2012 tendrá un déficit de unos 10.500 millones, como adelantaron a Bruselas el pasado octubre. Hay que tener en cuenta que esta cifra se calcula integrando el seguro de desempleo, el fondo de garantía salarial y el sistema de pensiones. Precisamente en este punto, los cálculos del Gobierno no se cumplieron ni por el lado de los ingresos, la cotizaciones sociales, ni por el de los gastos, ya que tanto el desembolso en prestaciones por desempleo como en pensiones superó con mucho lo presupuestado.

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