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El mercado presiona a la CNMV para que levante el veto a las apuestas bajistas

El supervisor bursátil decide este jueves si prolonga o no la prohibición de ponerse en corto

El parqué de la Bolsa de Madrid.
El parqué de la Bolsa de Madrid. EFE

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) debe decidir esta semana si levanta o prorroga el veto sobre las apuestas bajistas en la Bolsa. La prohibición de ponerse corto en cualquier valor español cotizado expira el 31 de enero. Nada más llegar al cargo de presidenta del supervisor bursátil, Elvira Rodríguez decidió extender el veto aprobado en julio de 2012 por su antecesor en el cargo, Julio Segura.

Diferentes miembros del mercado como los inversores institucionales (fondos de inversión y de pensiones), las sociedades de Bolsa o la propia compañía que gestiona el mercado (BME) llevan semanas sugiriendo que no se renueve la prohibición sobre los bajistas. Argumentan que esta medida distorsiona la liquidez y la formación de precios del mercado, tiene unos efectos muy limitados en el tiempo a la hora de frenar la caída de las cotizaciones —como así confirman diferentes estudios realizados por el servicio de estudios de la CNMV— y transmiten una mala imagen de la economía, ya que España es el único país europeo donde se mantiene esta prohibición.

Cuando Rodríguez decidió el 1 de noviembre pasado extender el veto argumentó que en ese momento la reestructuración del sector financiero español todavía no había finalizado. Además, la prima de riesgo se encontraba entonces en niveles elevados y el Banco Popular se jugaba su futuro con una ampliación de capital valorada en 2.500 millones de euros.

En la actualidad, el proceso de saneamiento del sistema financiero está encauzado con la llegada del dinero comprometido por Bruselas, la presión de los inversores sobre la deuda española se ha relajado y la entidad presidida por Ángel Ron ha salvado con éxito la recapitalización. Este cambio de contexto lleva a pensar a los miembros del mercado que no es necesario mantener maniatadas las apuestas en corto. En el peor de los casos, reclaman que esta limitación se circunscriba solo a los valores financieros.

Las apuestas bajistas son utilizadas principalmente por los fondos de alto riesgo o hedge funds. Piden prestadas acciones de una compañía durante un periodo de tiempo a cambio de un tipo de interés. Una vez recibidos los títulos se venden en el mercado con la esperanza de que su precio caiga y poder recomprarlos más tarde, apuntándose la correspondiente plusvalía. Además, elevan la volatilidad y multiplican la presión a la baja sobre la cotización, lo que provocó el primer veto del supervisor (en agosto de 2011, hasta febrero de 2012), cuando los títulos de la banca se desplomaron.

La imposibilidad de realizar este tipo de operativa impacta en los volúmenes de contratación de la Bolsa española, que han caído con fuerza desde que el veto está en vigor. La prohibición también impide a los inversores internacionales cubrir su posición sobre el Euro Stoxx 50, el índice bursátil más seguido del área euro, ya que incluye varios valores españoles.