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Pastor visita Israel para vender la tecnología del AVE español

Tel Aviv planea invertir 20.000 millones en ferrocarriles en cinco años

Un tren de alta velocidad a su paso por la estación de Cuenca.
Un tren de alta velocidad a su paso por la estación de Cuenca.

Después de Arabia Saudí, Israel. El Gobierno español quiere repetir en el Estado hebreo el éxito cosechado con la adjudicación del AVE a La Meca, el mayor contrato de la industria española en el exterior, por valor de 6.500 millones. La ministra de Fomento, Ana Pastor, tiene previsto viajar este sábado a Israel para reunirse con su homólogo de Transportes, Israel Kats. Ambos ministros firmarán un Memorándum de Entendimiento de cooperación en transporte e infraestructuras, que servirá para que ingenieros españoles colaboren en el diseño de la modernización de su red ferroviaria.

En el punto de mira de las empresas españolas están los 20.000 millones de euros que Israel planea invertir en transporte ferroviario en cinco años. Las dos joyas del plan son el metro de Tel Aviv (500 millones) y la línea férrea entre Ashdod, en el Mediterráneo, y Eilat, en el Mar Rojo. Aunque se ha presentado como el AVE israelí, en realidad solo un tramo de unos 150 kilómetros (presupuestado en 3.000 millones) se dedicará al traslado de pasajeros, mientras que el eje completo servirá para transportar mercancías. La obra tiene implicaciones estratégicas, pues permitiría a Israel minimizar un cierre del canal de Suez en caso de que el régimen egipcio adoptara una actitud hostil.

La longitud total de la línea, unos 350 kilómetros, y el hecho de que atraviese el desierto del Negev hace que la experiencia del AVE saudí resulte muy valiosas. Las fuentes consultadas estiman que la obra civil, la más intensiva en mano de obra, será ejecutada por China, que ya ha suscrito con Israel un MOU similar al que firmará Pastor, pero España tiene muchas posibilidades de adjudicarse la superestructura —señalización, electrificación, material rodante, etcétera— la de mayor valor añadido y tecnología. Aunque el volumen económico sea menor (unos 2.000 millones de un total de 6.000), tiene gran trascendencia, pues garantiza contratos de mantenimiento de la línea a largo plazo.

Además, Israel proyecta construir de tres nuevas líneas de pasajeros en el norte del país, electrificar toda la red ferroviaria (900 kilómetros en total) y modernizar el puerto de Ashdod.

El ministro de Transporte israelí ya estuvo en mayo pasado en España donde, según las fuentes consultadas, se mostró muy interesado por las medidas de seguridad del tren español frente a sabotajes y atentados.

Pastor tenía previsto visitar Israel el 18 de noviembre, pero el viaje se canceló en el último momento, porque se consideró inoportuno hacerlo en pleno conflicto bélico con Gaza. Aunque la suspensión del viaje no gustó en Israel, finalmente se acordó el 23 de diciembre como nueva fecha. Este viaje demostraría además que el voto español a favor de la Palestina en la ONU no ha dañado significativamente las relaciones bilaterales.