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El PIB chino crece al menor ritmo desde 2009 pero con signos de recuperación

La economía avanza un 7,4% en el tercer trimestre, el valor más bajo desde el inicio de 2009

El Gobierno y los analistas creen que rebotará en los próximos meses pese a la crisis global

Trabajadores chinos en Pekín.
Trabajadores chinos en Pekín. AFP

La economía china creció un 7,4% en el tercer trimestre del año respecto al mismo periodo de 2011, hasta alcanzar 35,35 billones de yuanes (4,3 billones de euros), según datos publicados este jueves por la Oficina Nacional de Estadísticas. Se trata del valor más bajo desde el primer trimestre de 2009, cuando subió un 6,6%.

La desaceleración sigue la tónica registrada este año —el producto interior bruto (PIB) aumentó un 7,6% en el segundo trimestre y un 8,1%, en el primero—, pero tanto el Gobierno como los analistas creen que la segunda economía del mundo, que ha sufrido de forma intensa en sus empresas exportadoras el impacto de la crisis global, se está estabilizando y volverá a rebotar en los próximos meses.

“A juzgar por las cifras del tercer trimestre, y en particular del mes de septiembre, los signos de que la economía se está estabilizando son más claros”, ha asegurado Sheng Laiyun, portavoz del organismo estadístico, informa Reuters. “Los principales indicadores muestran que aunque el crecimiento aún se ralentizó, el ritmo del declive se ha hecho menor”. Según Sheng, la actividad está basculando hacia el rebote. El primer ministro chino, Wen Jiabao, aseguró el miércoles que la economía se está estabilizando y logrará el objetivo de crecimiento anual, que en marzo pasado fue fijado en el 7,5%. Analistas de Nomura, Daiwa y JP Morgan Chase creen que en el último trimestre del año la actividad invertirá la tendencia y volverá a tomar fuerza.

Los esfuerzos del Gobierno para enfriar el sector inmobiliario han ayudado a equilibrar los precios, pero han sido culpados de frenar la demanda en sectores como la construcción. Las autoridades han intentado impulsar el crecimiento este año con recortes de tipos y otras medidas.

Recorte de previsiones del FMI

El Gobierno asegura que la producción industrial aumentó un 9,2% en septiembre, frente a un año antes, y que las inversiones en activos fijos subieron un 20,5% en el conjunto de los nueve meses. Las ventas minoristas crecieron un 14,2% en septiembre, mientras que la inflación fue del 1,9% ese mismo mes, frente al 2% en agosto. En el conjunto de los nueve meses, la inflación está en el 2,8%.

Las cifras publicadas hoy sitúan en el 7,7% el crecimiento acumulado del PIB hasta septiembre, dos décimas por encima del objetivo para todo 2012. El Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó la semana pasada sus previsiones de crecimiento para China este año del 8% al 7,8%, y del 8,5% al 8,2% para 2013, debido al efecto, entre otros, de la crisis de la deuda europea. El PIB chino subió un 9,3% en 2011, y un 10,4% en 2010.

La estimación del FMI para 2012 coincide con el 7,8% comunicado la semana pasada por el vicegobernador del Banco Central chino Yi Gang. Yi afirmó que China continuará dando pasos para estabilizar el crecimiento e insistió en que Pekín dispone “de un espacio relativamente amplio” para utilizar las políticas monetaria y fiscal para lograrlo, comparada con otros países.

El Banco Central ha evitado suavizar la política monetaria desde julio pasado, tras haber recortado dos veces en un mes los tipos de interés. El organismo financiero disminuyó tres veces entre noviembre y mayo pasados el requisito de reservas que deben disponer los bancos, con objeto de impulsar los créditos y apoyar el crecimiento. Al mismo tiempo, las autoridades han acelerado las aprobaciones de proyectos de inversión y han desplegado medidas de apoyo fiscal a los exportadores. El Consejo de Estado ha asegurado que Pekín mantendrá una política fiscal proactiva y una política monetaria prudente este año.

Los analistas políticos creen que el Gobierno no adoptará medidas muy enérgicas antes del congreso quinquenal del Partido Comunista Chino, que tendrá lugar a principios de noviembre. En el cónclave, serán designados los nuevos líderes que dirigirán el país durante la próxima década.