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Blanchard propone un fondo común en la UE para atender países en crisis

El economista jefe del FMI aboga por crear un sistema de transferencias con una aportación por país del 1% del PIB

Defiende la compra de deuda pública por parte del BCE

El economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), Olivier Blanchard, ha propuesto hoy la creación de un sistema de transferencias entre países de la Unión Europea para abordar futuras crisis en sus estados miembros. Blanchard ha sugerido que los países aporten un 1% de su Producto Interior Bruto (PIB) a un “fondo común” de la UE para que luego estos fondos puedan distribuirse para afrontar crisis particulares, por ejemplo las provocadas por burbujas, que puedan irse dando en los Estados. “No se necesita un fondo enorme, pero serviría para que Europa sea más viable de lo que lo es actualmente”, ha asegurado Blanchard, quien ha puntualizado antes de la conferencia que ha pronunciado en el Auditorio de La Caixa que este lunes hablaba como académico y no como directivo del FMI.

Blanchard ha empezado su intervención señalando que hubo un tiempo en el que ejecutar políticas económicas era sencillo. Según ha resumido, la política monetaria se simplificaba con un único objetivo, la inflación; la fiscal apenas de usaba porque se pensaba que con los estabilizadores automáticos bastaba, y los tipos de cambio se dejaban fluctuar. “La inflación no puede ser el único objetivo de la política monetaria”, ha constatado. Por ello, ha propuesto que las políticas económicas también tengan en cuenta otras variables como la producción y la estabilidad financiera y las autoridades empleen un “abanico de instrumentos y políticas” más amplio. En concreto, el economista jefe del FMI ha reclamado una política fiscal más activa, en especial en la Unión Europea, que a su juicio “debe crear instrumentos creíbles y flexibles”.

El economista ha recordado que el origen de la crisis en España está en el sector privado, aunque esta ha llegado ya a la deuda pública

El profesor en excedencia del Massachusetts Institute of Technology (MIT) ha recordado que el mundo ha vivido dos crisis: la primera se produjo con la quiebra de Lehman Brothers en 2008, que fue seguida por la del euro. “La segunda llegó en la punta de la primera, pero hubiera sucedido con independencia de la crisis de Lehman Brothers porque había desequilibrios, como déficit por cuenta corriente y burbujas inmobiliarias”, ha asegurado. Y estos problemas, ha afirmado, debían acabar por poner en aprietos a los gobiernos para mantener equilibrados sus presupuestos.

El economista ha recordado que el origen de la crisis en España está en el sector privado, aunque esta ha llegado ya a la deuda pública. Ello ha acabado, ha dicho, en una fuga de capitales que puede corregirse redirigiendo el nivel de deuda pública. Blanchard también se ha preguntado si el límite de deuda pública del 60% fijado por el Pacto de Estabilidad era “tan seguro como pensábamos”, puesto que los países no tardaron en rebasarlo. “Seguramente es el 40%. En un futuro hemos de ser más cuidadosos con el nivel de endeudamiento”, ha asegurado. En todo caso, Blanchard ha previsto que “la reducción de la deuda será un proceso largo”.

El economista jefe del FMI ha defendido la compra de deuda soberana por parte del Banco Central Europeo (BCE). En su opinión, este “probablemente correrá un riesgo” con un programa para comprar deuda pública. “Tal vez le supondría pérdidas y registrar un capital negativo”, ha expuesto. “¿Es eso malo?”. Para responderlo, ha recurrido a la imagen del helicóptero que lanza billetes, y ha concluido que “no”. “Los bancos centrales pueden tener pérdidas. Y eso no supondría un aumento de la inflación”, ha abundado. El problema, ha dejado entrever, en todo caso sería político.

Preguntado por Jordi Galí, director del Centro de Investigación en Economía Internacional, sobre la eficacia de la reforma laboral española, Blanchard ha considerado que estas normas no cambiarán el empleo a corto plazo, sino “a medio y largo”. Es más, el economista incluso ha admitido que “en algunos casos incluso se reducirá la demanda laboral”, pero ha considerado que la reforma “va en la dirección adecuada”.