Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los turistas extranjeros compensan la caída de la demanda nacional

Los empresarios prevén que agosto acabará con una ocupación cercana al 80%

El primer ministro David Cameron y su mujer en Mallorca.
El primer ministro David Cameron y su mujer en Mallorca. AFP

Una de cal y otra de arena. La industria turística atraviesa el ecuador de su temporada alta arropada por unos visitantes extranjeros que no han fallado y preocupada por unos españoles que están reduciendo sus viajes considerablemente debido a la incertidumbre económica. Aunque hasta el pasado mes de junio estos habían crecido un 3,6% respecto al año anterior, las llegadas de turistas internacionales aumentaban un 4,7% y su gasto, un 5,6%, impulsadas por los británicos, alemanes y nórdicos.

El mes de julio ha dado un buen susto a los hoteleros, como reconoce el presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT), Juan Molas, con zonas del interior de España; Galicia, Asturias y las capitales de provincia anotándose caídas en la ocupación del 30% y el 40%, explica. “Pero en esta primera parte de agosto han mejorado sensiblemente los destinos más afectados. Y, pese a que las plazas hoteleras no se han llenado en nuestras costas, la ocupación se sitúa en una media del 75% impulsada por el buen comportamiento de los archipiélagos, Levante, Cataluña y la Costa del Sol, donde la presencia extranjera es mayor”, asegura. El 25% restante es en el que cifra el descenso de la demanda nacional turística el director comercial de Meliá Hotels International, José María Dalmau.

La temporada alta este año ha comenzado más tarde y la contratación se ha centrado en el último minuto, continúa Molas. “Esta semana estamos vendiendo la semana que viene. Nunca lo habíamos visto hasta ahora en el mes de agosto. De hecho, es la primera vez que hacemos una campaña publicitaria a estas alturas de temporada, cuando nos queda el 30% del inventario por vender”, sostiene Dalmau. Meliá se ha apuntado a las ofertas de última hora con que la industria pretende salvar el verano. Pese a ello, Dalmau espera que los turistas extranjeros puedan compensar el volumen nacional perdido y dejar al sector en tablas respecto al año anterior o, como mucho, con unos ingresos un 5% por debajo del verano pasado. Un porcentaje que Molas también da por bueno. Ambos destacan el aumento de visitantes rusos, superior al 40%, y de los países del Este.

“Venimos de un año histórico para el sector, 2011, en el que la primavera árabe nos ayudó. Y en lo que va de 2012 las llegadas exteriores están equilibrando los menores viajes españoles. Seguir creciendo en este contexto económico no deja de ser una buena noticia”, sostiene el presidente de la Confederación Española de Agencias de Viaje (CEAV), Rafael Gallego. Gallego prevé que la ocupación de la costa mediterránea estará por encima del 80% en este mes de agosto. “Hemos esperado a última hora, a que los hoteleros bajasen los precios. Cuando acabe la temporada la situación será sostenida respecto a 2011”, anticipa.

Julio dio un buen susto a los hosteleros, sobre todo en destinos de interior

Pero a nadie se le oculta que el consumo de vacaciones está cambiando por la mala situación económica y el elevado índice de desempleo. Y no solo de España. Los turistas se mueven por el precio, acortan sus estancias y prefieren paquetes vacacionales con todos los servicios incluidos, de ahí el auge que están viviendo los cruceros, cuya contratación está incrementándose este verano entre un 13% y un 15%, repasa el presidente de la CEAV.

A su juicio, el sector está haciendo un gran esfuerzo ajustando los precios para mantener el consumo en detrimento de sus márgenes comerciales. El presidente de la CEHAT coincide. “Actualmente estamos en niveles de precios de 2007. En lo que va de año han bajado cerca de un 4% o 5% en los alojamientos que viven de la demanda española, mientras que en los que lo hacen del turismo extranjero, los precios han subido del orden del 1,5%”.

Y en septiembre llegarán mayores costes. El aumento del IVA del 8% al 10% que los hoteleros consideran una mala noticia en una industria como la turística muy sensible al precio, que hace cambiar el destino al cliente, según el director comercial de Meliá Hotels, quien apunta a la recuperación de los destinos del norte de África y especialmente de Túnez, donde este verano la contratación aumenta un 30%, como los principales beneficiados de este incremento de los costes españoles.

Josep Francesc Valls, profesor de Esade, también mira al Gobierno para explicar la pérdida de competitividad de la primera industria española. “La gestión que se ha hecho de las emociones económicas ha servido para que los españoles vuelvan a hábitos turísticos ya olvidados. Los bolsillos de los españoles no están para ser rescatados. Sin embargo, se han comportado como si lo estuvieran volviendo a la fiambrera en la playa, los viajes de un día o alquilando su casa durante las vacaciones para conseguir ingresos. Hemos vendido tan mal la crisis que estamos derribando la economía de consumo y el turismo ha sido el primer destruido”, critica.

Y así le ha ido al empleo en el sector, que ha bajado un 3,9% en el primer semestre. La falta de contratos de temporada ha provocando que el pasado mes fuese el peor julio para el empleo de toda la crisis.

Turismo “siempre” dentro de España

Turismo “siempre” sin salir de España. Es el remedio que el ministro de Industria y Turismo, José Manuel Soria, recomienda para superar la caída de la demanda en el sector.

“Muchos españoles salen del país en busca de sol y playa y se encuentran con mosquitos, temperaturas que sobrepasan los 35 y 40 grados y una temperatura del mar que no es la que se puede encontrar en España”, aseguró el ministro en declaraciones a Europa Press.

En su defensa del turismo patrio también indicó que “hay pocos lugares en el mundo que cuenten con la heterogeneidad de lugares y paisajes de que dispone el territorio nacional”. Sorio subrayó en su alegato las “virtudes” gastronómicas del país, la oferta de turismo rural e incluso la de turismo de salud gracias a la red de spas.

El ministro de Turismo echó mano de los millones de personas que cada año viajan a España: “Cuando nos visitan 57 millones de turistas cada año, no pueden estar equivocados. A lo mejor los equivocados somos nosotros, que en vez de muchas veces quedarnos a hacer turismo dentro de España nos vamos a lugares recónditos del mundo”.

Soria se mostró satisfecho respecto a los datos de entrada de turistas internacionales. Las cifras de la primera mitad del año muestran un crecimiento del 5%, y el gasto se está incrementando en un 5,6%, por lo que el ministro señaló que 2012 será “un buen año”.

La temporada de 2012 es la primera en los cuatro años de crisis en que se nota una caída de las reservas del turismo nacional en verano.