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Las dudas sobre España acentúan la fuga de capitales en abril hasta nuevos récords

La retirada de fondos en los cuatro primeros meses del año alcanza los 121.900 millones

Las desinversiones de extranjeros marcan un máximo de la serie histórica con 24.600 millones

Las dudas sobre España y la delicada situación de sus bancos acentuó la fuga de capitales del país, que hasta abril vuelve a marcar nuevos récords. Según los datos que ha publicado este viernes el Banco de España sobre la balanza de pagos, los inversores retiraron de España durante los cuatro primeros meses de 2012 un total de 121.900 millones de euros. El balance, en cualquier caso, corresponde a la situación que había antes de la petición del rescate para el sector financiero. Esta decisión, lejos de aplacar la incertidumbre de los inversores, aumentó la desconfianza sobre el país y elevó la presión contra su deuda a máximos, así como causó más caídas en la Bolsa, por lo que las salidas de dinero desde España podría seguir aumentando, al menos, hasta junio.

La cifra acumulada entre enero y abril supera por 23.235 millones los fondos retirados desde España durante todo 2011, un dato que hasta ahora era el más alto de toda la serie histórica, que arranca en 1990. Además, la salida de capitales, una vez excluidas las operaciones del Banco de España, contrasta con los datos registrados durante el mismo periodo del pasado año, cuando se registró una entrada neta de capitales de 24.155,9 millones de euros.

El fuerte repunte en la fuga de capitales que se ha registrado en lo que va de año cobró fuerza en marzo, cuando en un solo mes salieron del país 66.125 millones entre las retiradas de fondos que se hicieron desde el extranjero y, de manera especial, por las inversiones en el exterior de los propios españoles. Más de un tercio de ese saldo negativo se debió, precisamente, a dinero de los residentes en el país que se fue a depósitos y préstamos en el exterior. Este fenómeno se aceleró de forma vertiginosa por la actividad de los bancos tras la inyección masiva de liquidez que realizó el BCE sobre las entidades a finales de febrero.

En abril, sin embargo, la salida de capitales se ha moderado a 26.587 millones. El frenazo se explica porque solo se ha prolongado el aumento de las desinversiones de los extranjeros. Además, las retiradas se han centrado en la venta de acciones y bonos españoles, que han alcanzado un récord con 24.600 ante el formidable deterioro que han sufrido en los mercados financieros los activos señalados con la marca España. Del dinero invertido desde el exterior en depósitos o créditos apenas han salido 2.547 millones cuando en marzo se escaparon más de 20.000 millones.

En cuanto al comportamiento que han tenido los inversores españoles, estos han reducido con fuerza el trasvase de fondos a través de las operaciones interbancarias que tuvo lugar en marzo de 24.300 millones a solo 4.600 millones y han recuperado 4.400 millones que tenían invertidos en acciones y deuda en otros países.