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Kirchner anuncia la construcción de 400.000 nuevas viviendas en Argentina

El plan prevé la concesión de créditos a los interesados durante los próximos cuatro años

En la imagen, la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner.
En la imagen, la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner. EFE

Los analistas más excépticos levantaron el martes una ceja cuando la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, anunció la creación de un plan que prevé conceder 400.000 créditos en cuatro años para la construcción de 400.000 viviendas. Se dice pronto, pero eso implica que solo en el plazo de 12 meses se edificarían 100.000 departamentos y se crearían cien mil nuevos empleos de forma directa y otros tantos de forma indirecta.

Para ello se utilizarán los fondos de la Anses (Administración Nacional de la Seguridad Social). Si el programa llegara a buen puerto marcaría un antes y un después en la política de un Gobierno que durante sus nueve años de mandato ha conseguido un crecimiento medio del 7,7% sobre el Producto Interior Bruto. Ahora, cuando la economía da síntomas de enfriamiento, el Gobierno pretende impulsarla con un plan cuyos efectos estima totalmente opuestos a los de la burbuja inmobiliaria que sufren países como Estados Unidos y España.

Fernández consiguió marcar el ritmo de los acontecimiento en un país donde se han registrado tres cacerolazos en los últimos 15 días

De momento, con este anuncio la presidenta Fernández consiguió ensombrecer otro plan de créditos que había anunciado el alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, para construir "ocho mil soluciones habitacionales". Fernández ha conseguido también que no se volviera a hablar del vuelo en el avión presidencial Tango 01 que la llevó desde Buenos Aires a la provincia patagónica de Santa Cruz en la tarde del domingo para recoger a su hijo Máximo Kirchner, de 36 años, y que lo operasen de una artritis en la rodilla derecha. La presidenta consiguió que los 80.000 dólares que, según las estimaciones de la prensa local, costó el viaje para que atendieran al hijo en un hospital privado de Buenos Aires, y no en Santa Cruz, pasase a un tercer plano.

La prensa local atribuye a Axel Kicillof la idea de crear este mega plan de créditos para que la gente invierta en pesos en lugar de comprar dólares

Pero con el anuncio del plan de créditos Fernández consiguió, sobre todo, marcar el ritmo de los acontecimiento en un país donde se han registrado tres cacerolazos en los últimos 15 días. El principal motivo de las protestas sobrevino con las restricciones impuestas por el Gobierno a la compra de dólares. En la última manifestación apenas había cuatro mil personas de clase media y media alta en una capital de casi tres millones de habitantes. Pero la influencia que esas protestas tuvieron en el Gobierno llevaron incluso a la presidenta a decir que iba a convertir en pesos los dólares que tiene invertidos en plazo fijo, estimados en tres millones.

El encargado de anunciar el plan antes de que interviniera la presidenta no fue el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, ni siquiera el de Planificación, Julio de Vido, sino el viceministro de Economía, Axel Kicillof, el hombre que llevó la voz cantante en la expropiación de YPF a Repsol, durante las negociaciones del Gobierno argentino con el presidente de Repsol, Antonio Brufau. Kicillof es ahora la gran figura emergente del Gobierno. Y a él le atribuye la prensa local la idea de crear este mega plan de créditos con el fin de que la gente invierta en pesos en lugar de comprar dólares. Desde hace décadas los argentinos acostumbran a ahorrar en dólares por temor a que la inflación desbocada devalúe sus ahorros de la noche a la mañana. Se supone que el plan puede ayudar a cambiar la mentalidad de los argentinos y a confiar más en su moneda nacional. Pero los analistas más críticos observan el anuncio de los 400.000 créditos como un plan improvisado en apenas diez días y cuyo efecto positivo en la imagen del Gobierno perdurará menos que la expropiación de YPF.

Menos de 24 horas después de que se anunciara el multimillonario plan de créditos, la Corte Suprema pidió a Anses que informe en un plazo de 30 días sobre el destino de los fondos que administra.