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La recaída económica centra la reunión mensual del Banco Central Europeo

Los analistas prevén que en el encuentro se revise a peor el pronostico económico para este año

Una escultura del símbolo del euro ante la sede del Banco Central Europeo en Fráncfort (Alemania).
Una escultura del símbolo del euro ante la sede del Banco Central Europeo en Fráncfort (Alemania).

Muy pocos de los expertos consultados por las principales agencias de información en la antesala de la reunión mensual del Banco Central Europeo (BCE) vaticinaban que el supervisor del euro vaya a tomar este miércoles alguna decisión significativa, pese a la enorme crisis por la que pasan algunos países del euro, con España a la cabeza. Pero lo que sí esperan los analistas de la cita del Consejo de Gobierno es una revisión, a peor, del pronóstico económico para lo que queda de año. A ojos de los intérpretes de los arcanos mensajes de Fráncfort, eso sería “una puerta abierta” a nuevos recortes de tipos de interés, a otras macroinyecciones de liquidez.

Los expertos esperan que el supervisor del euro no cambie los tipos de interés

“Aunque hay alguna posibilidad de que el BCE tome medidas en la reunión de junio, esperamos que deje sin cambios los tipos de interés [ahora en el 1%] y mantenga su postura actual en las medidas no convencionales”, aseguró en un comunicado el servicio de estudios de Citigroup. Los expertos del banco estadounidense prestarán especial atención a la revisión de las previsiones económicas y a cómo se comunica. Si Mario Draghi, presidente del BCE, enfatiza los riesgos negativos del nuevo escenario económico se tomará como una señal de que el supervisor está preparado para tomar más medidas. Más aún cuando la inflación de la zona euro (2,4% en mayo) se modera mes a mes.

A menos de dos semanas de las elecciones griegas y con la unión bancaria como asunto estelar en la cumbre europea que se celebrará a final de mes, los expertos creen que el BCE insistirá en que la política monetaria no puede sustituir a los Gobiernos en la resolución de la crisis. La entidad monetaria europea dejará “la puerta abierta para intervenir en caso de que la crisis empeore”, pronosticó Silvio Peruzzo, analista de Royal Bank of Scotland. Lo que sí hará el BCE, que lleva casi tres meses sin comprar títulos de deuda pública —una medida que alivió la presión sobre España e Italia—, es prorrogar algunas vías de acceso a liquidez para la banca.