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Rajoy da a entender ante Draghi que España perderá su puesto en el BCE

El jefe del BCE recuerda el esfuerzo español para entrar en el euro como ejemplo en la crisis

El presidente del Gobierno elogia los recortes de Cataluña

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy y el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi. Ampliar foto
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy y el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi. ANDREU DALMAU (EFE)

La plana mayor del Banco Central Europeo (BCE) trasladó su actividad el jueves por la noche del frente marítimo de Barcelona, el símbolo de la ciudad posolímpica, al Palau de Pedralbes, uno de los inmuebles más solemnes de la capital catalana. En ese espacio, protegido por un amplísimo despliegue policial, se celebró la cena institucional de la reunión del Consejo de Gobierno del BCE. Al ágape también acudió el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, quien en su discurso dio a entender que España perderá su puesto en el Consejo de la institución tras la salida este mes de José Manuel González-Páramo, según explicaron asistentes a la cena.

El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, abrió las intervenciones de la cena insistiendo en la necesidad de reformas. Acto seguido habló el presidente del BCE, Mario Draghi, con un tono mucho más amable que en la rueda de prensa que ofreció al mediodía. Draghi reconoció de nuevo los ajustes y las reformas que está llevando a cabo el Gobierno de Rajoy —con quien se había reunido antes de la cena—, sin incidir en la necesidad de perseverar en esa agenda y de actuar con urgencia en el sector financiero, como había dejado caer ante la prensa.

Draghi apeló al ejemplo del esfuerzo que hizo España para entrar en el euro en un momento en el que parecía muy difícil que pudiera acceder a ese club. "España ha demostrado que puede hacer frente a grandes retos", aseguró al respecto.

Rajoy hizo un reconocimiento a la labor de González-Páramo, que estaba allí presente y que acaba su mandato a finales de este mes

El tercero en dirigirse a los comensales fue Rajoy, con una intervención muy institucional. El presidente del Gobierno elogió los ajustes presupuestarios del Gobierno catalán, cuyo presidente, Artur Mas, estaba sentado a su lado durante la cena. Ese gesto fue bien recibido por los altos cargos de la Generalitat presentes en la cena, entre los cuales estaba el consejero de Economía, Andreu Mas-Colell.

Al final de su discurso, Rajoy hizo un reconocimiento a la labor de González-Páramo, que estaba allí presente y que acaba su mandato a finales de este mes. El presidente del Ejecutivo dijo que, tras su salida del BCE, España aspiraba a tener un puesto destacado en la Unión Monetaria. El modo en que lo dijo y el hecho de no referirse a la continuidad en el BCE dio a entender a los asistentes que España prácticamente da por perdido el puesto en el Consejo Ejecutivo del BCE, para el cual había propuesto a Antonio Sáinz de Vicuña. El Gobierno también tiene muy complicado optar a la presidencia del Eurogrupo, dada la situación de España y el poco tiempo que lleva el ministro Luis de Guindos en el cargo, de modo que se podría conformar con un puesto en el fondo de rescate.

La cena consistió en crema de berros con huevas de salmón, pularda rellena con setas y mousse de limón. Además, se ofrecieron bandejas con pequeñas torrijas y se sirvió Ribera del Duero y vino blanco catalán. Además de los 17 gobernadores de bancos centrales europeos, acudieron empresarios como Javier Monzón (Indra), Pablo Isla (Inditex) o Baldomero Falcones (FCC), y banqueros como Isidro Fainé (La Caixa), Rodrigo Rato (Bankia), Josep Oliu (Banco Sabadell) o Francisco González (BBVA). También estuvieron el ministro de Economía, Luis de Guindos, y el director de la Oficina Económica de La Moncloa, Álvaro Nadal.