Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

El BBVA no ve ventajas en crear un 'banco malo' con activos inmobiliarios

El beneficio del grupo baja un 12% y el resultado en España se hunde un 52%

El consejero delegado cree que solo seis cajas sobrevivirán a la reforma

España es hoy el peor mercado del BBVA. No supone más del 16% del beneficio del grupo, la mitad de lo que significaba hace un año, y sus resultados de hundieron un 52% en el primer trimestre del año, hasta los 229 millones. Es una buena imagen de las principales goteras de la crisis de deuda en España. La banca es el foco de las preocupaciones de los mercados, intoxicada como está por un volumen de activos inmobiliarios problemáticos (175.000 millones) y con una morosidad en alza por el sangrante paro. Pero la última idea que diseñan el Banco de España y el Gobierno, la creación de sociedades inmobiliarias para excluir estos activos tóxicos de los balances de las entidades, no gusta al segundo gran banco español.

“Entidades como la nuestra no lo necesitamos, mientras que seas transparente y tengas capacidad, eso no ofrece grandes ventajas”, más allá que captar liquidez, apuntó ayer Ángel Cano, el consejero delegado del BBVA, en la presentación de resultados del primer trimestre. Su grupo opta por acelerar la venta de inmuebles y suelo todo lo posible. “Quizá para el resto es diferente, y todo lo que les ayude a eliminar ese efecto en los balances es bueno”, apuntó, no obstante.

El BBVA no ve ventajas en crear un 'banco malo' con activos inmobiliarios

Estas sociedades inmobiliarias, que el Banco de España no considera banco malo porque no tendrá actividad financiera, supondrían la segunda fase de una reforma financiera remolona, que debe por fin culminar este año. Y el número de cajas de ahorros, que ha encogido de 45 a nueve (descontando a Catalunyacaixa y Novacaixagalicia, en subasta), acabará posiblemente en seis, vaticinó Cano, sin especificar los grupos resultantes.

BBVA, que ya ha engullido a Unnim, estudia los números de Catalunyacaixa. Pero puede haber nuevas fusiones porque los mercados recelan de la fortaleza de varias entidades y las últimas provisiones exigidas por el Gobierno no aplacan los temores.

“El sector debe estar consolidado [este año], todos los saneamientos hechos”, alertó Cano. “No hay más tiempo”, enfatizó, aunque descartó que la gran banca española acuda al fondo de rescate europeo, una vía que defienden algunos sectores de Bruselas y creen posible algunos analistas.

En medio de la incertidumbre, la entidad que preside Francisco González se siente cómoda, esa es la sensación que quiso transmitir ayer el consejero delegado. El banco aún no ha completado las dotaciones que le exige el Gobierno para sanear su cartera inmobiliaria, y que tendrá un impacto negativo de 1.500 millones en el resultado neto de 2012. No ha podido llevarla a cabo de golpe, como sí han hecho Caixabank o Bankinter, porque cotiza en la Bolsa de Nueva York y los reglamentos lo impiden. Eso sí, el BBVA ya ha cumplido, sin necesidad de vender activos, con las exigencias de la Autoridad Bancaria Europea, que plantean un 9% de capital de máxima calidad. El llamado ratio de core capital alcanzó el 10,7%.

Gracias a que no se han completado las provisiones y al tirón del negocio internacional, el banco cerró marzo con una caída del beneficio del 12%, hasta quedar en 1.005 millones, pese a lo áspero del entorno. México, que ya supone el 30% de sus beneficios, creció un 3,4%, y Latinoamérica, que ya representa el 26%, mejoró un 18% en euros constantes. Cano descartó problemas para el banco en Argentina, que solo supuso 54 millones de ingresos, después de la expropiación del YPF a Repsol, aunque llamó a la prudencia.

El consejero delegado confió en que el mercado español recupere cuota de su negocio en los próximos ejercicios, cuando la economía empiece a levantar cabeza. El banco también atribuye el mal resultado de su mercado local a que que se compara con un primer trimestre de 2011 en el que los resultados de las operaciones financieras (ROF) fueron “extraordinariamente altos” y por un esfuerzo adicional de provisiones de 200 millones. La tasa de mora en España se situó en el 4,9% (con una cobertura del 43%), por encima 4,1% global del grupo.

El gabinete de estudios ha confirmado su pronóstico de una recesión del 1,3% para año, según avanzó Cano, y una vuelta al crecimiento entre finales de 2012 y principios de 2013. El directivo pidió “tiempo” a Bruselas y los mercados para que todas las reformas puestas en marcha por el Ejecutivo den frutos para enderezar las cuentas públicas aunque no descartó que sea necesario este una subida de IVA o rebaja de los salarios de los funcionarios para cumlir con la meta de déficit. “Hay margen maniobra”, dijo.