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España y Argentina tratan de encauzar la disputa por Repsol

El ministro español de Industria, José Manuel Soria, viajó el lunes de madrugada a Buenos Aires

Los beneficios de la petrolera cayeron un 53% en 2011

El ministro de Industria, José Manuel Soria
El ministro de Industria, José Manuel Soria EFE

El ministro español de Industria y Energía, José Manuel Soria, viajó el lunes de madrugada a Buenos Aires para reunirse de urgencia con el de Planificación argentino, Julio de Vido, y tratar el problema de Repsol-YPF en Argentina, según informaron fuentes radicadas en Buenos Aires. Tras su estancia de doce horas en la capital, Soria regresó a Madrid con la tranquilidad de que se crearían dos grupos técnicos de trabajo -uno en Argentina y otro en España- para resolver los desencuentros que existen entre la petrolera y el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

Sobre la compañía española se cierne desde hace dos meses la amenaza de la intervención o incluso la nacionalización. El Gobierno argentino la acusa de repartir fuera del país sus beneficios y de no invertir lo suficiente para aumentar la producción. La empresa se ha defendido aportando sus cifras (1.026 millones de euros invertidos en 2009; 1.644 millones en el ejercicio siguiente y 2.414 el año pasado), pero la difusión de esos datos solo han logrado enconar aún más la relación con el Gobierno de Fernández. La Administración española decidió el lunes actuar de forma urgente ante la posibilidad de que en el discurso de apertura del año legislativo que pronunciará hoy la presidenta en el Congreso se anunciara una medida drástica contra Repsol-YPF.

El Rey de España llamó esta semana a la presidenta argentina para mediar por la industria energética española

En la entrevista con el titular argentino de Planificación, Julio de Vido, el ministro español le comunicó que, para España, Repsol es la inversión industrial más importante en Argentina, según indicaron las citadas fuentes. El encuentro fue fructífero y José Manuel Soria se marchó con la convicción de que, en principio, en el discurso de hoy no se anunciaría contra Repsol ninguna medida contraproducente.

Otras fuentes indicaron, además, que el Rey de España llamó esta semana a la presidenta argentina para mediar por los intereses de la industria energética española. Por su parte, el presidente de la petrolera, Antonio Brufau, quien había viajado el mismo día a Buenos Aires para seguir de cerca los acontecimientos, decidió prorrogar su estancia en la capital. Con este último suman tres los viajes que en menos de un mes ha efectuado Brufau a Buenos Aires con el fin de solventar la crisis.

El pasado viernes llegaron a presentarse en la sede porteña de Repsol el secretario de Estado que regula el sector, Daniel Cameron, y Axel Kicillof, secretario de Política Económica, con la intención de asistir al consejo de Administración, cosa que se les prohibió. En esa cita, Brufau comunicó a sus directivos que la empresa venía siendo objeto de “críticas injustas" y de "amenazas de sanciones o restricciones con dudoso fundamento legal".

Cuenta de resultados

Por otra parte, la petrolera comunicó ayer a la CNMV que en 2011 logró un beneficio neto de 2.193 millones, el 53,3 % menos que en 2010, debido a la menor producción por el conflicto de Libia y a que en 2010 triplicó sus ganancias tras dar entrada en su filial de Brasil a la china Sinopec. También lastraron las cuentas de Repsol la situación de huelga y la suspensión del programa de incentivos económicos Petróleo Plus, en Argentina. El beneficio neto recurrente (sin extraordinarios), cayó el 7,9%, hasta 2.173 millones.

La compañía informó también de que su presidente, Antonio Brufau, ganó el pasado año 10,12 millones. Por retribución fija (2,368 millones), variable (1,942), gratificación por la operación Sinopec (2,772), pertenencia a otros consejos (0,375) y plan de pensiones y similares (2,671 millones). En 2010, la retribución total de Brufau fue de 7,1 millones, así que la subida se debe sobre todo al pago por la operación Sinopec, que permitió triplicar el beneficio en 2010. El consejo también aumentó su retribución en 2011 un 48%, hasta 16,3 millones, por dicha operación.