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Grecia y la zona euro logran un respiro temporal con el segundo rescate

Las ayudas se ingresarán en una cuenta bloqueada y destinada solo a pagar la deuda

Los funcionarios de la Comisión supervisarán el destino de los 130.000 millones

Grecia y el euro han ganado tiempo. Por el momento, se ha evitado la temida suspensión de pagos descontrolada del Gobierno de Atenas y/o su abandono del euro. El proyecto de la moneda única ha vuelto a lograr un respiro temporal. Después de una noche entera de intensas negociaciones, especialmente con los financieros privados, los ministros de Economía de la zona euro, la banca y el Gobierno griego alcanzaron un amplio acuerdo para estabilizar su economía. Grecia recibirá un nuevo paquete de ayudas públicas en un programa sometido a una rigurosa condicionalidad cuya ejecución será controlada por la permanente presencia de un equipo de funcionarios de la Comisión sobre el terreno que será aumentado y contará con el apoyo de expertos de los Estados miembros, según el vicepresidente de la Comisión y responsable de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn.

Grecia deberá asumir una pérdida de soberanía en materia presupuestaria

Grecia deberá asumir una pérdida de soberanía en materia presupuestaria. El dinero de las ayudas europeas se ingresará en una cuenta bloqueada que deberá dedicarse de forma prioritaria al pago de la deuda, lo que impedirá atender otros usos como el pago de salarios o pensiones. También deberá destinar de forma prioritaria al pago de su deuda los recursos obtenidos en su recaudación fiscal.

Grecia y la zona euro logran un respiro temporal con el segundo rescate

Para el presidente del Eurogrupo, Jean Claude Juncker, el plan de salvación de Grecia tiene como objetivo “garantizar” su mantenimiento dentro de la zona euro. Para el primer ministro italiano, Mario Monti, el acuerdo “es un resultado importante que elimina los inmediatos riesgos de contagio”.

Los principales elementos del pacto son: un segundo paquete de ayudas de un volumen total de 130.000 millones de euros en nuevos créditos, que se suma al primer paquete de mayo de 2010 de 110.000 millones (de los que se han concedido un 70%); una renuncia “voluntaria” de la banca al 53,5% del valor nominal de los bonos griegos en su poder, lo que supone una reducción de la deuda de 107.000 millones y una aportación del sector público de 3.200 millones. De éstos, 1.400 millones proceden de la rebaja de los tipos de interés, con efectos retroactivos, de los préstamos concedidos hasta ahora por los Estados miembros. El resto, 1.800 millones, proceden de la renuncia de los beneficios obtenidos por el Banco Central Europeo (BCE) y los bancos centrales nacionales en sus compras de bonos públicos griegos a bajo precio y que se venderán a su valor nominal.

De los 130.000 millones, España aportará unos 14.000 millones, algo menos del 12%. Las mayores partidas de este paquete se destinarán a concretar la operación de canje de bonos acordada con la banca (30.000 millones); a la recapitalización de la banca griega (30.000 millones) y 35.000 millones a la sustitución de bonos antiguos a corto plazo por otros nuevos, a plazos de hasta 30 años y menos interés. Los recursos para estimular el crecimiento y el empleo serán apenas perceptibles.

El acuerdo es un resultado importante que elimina los inmediatos riesgos de contagio

Mario Monti, primer ministro de Italia

Guntram B. Wolff, investigador del centro de estudios Bruegel, destaca como principal ventaja del acuerdo que “una suspensión de pagos desordenada de Grecia se ha evitado y que la amenaza de Grecia de salir del euro ha desaparecido por ahora”. Pero señala con preocupación que “a Grecia todavía le falta una perspectiva de crecimiento. Mientras el acuerdo ha evitado un escenario catastrófico, la prioridad mayor ahora es ofrecer oportunidades de crecimiento”. En su opinión, “en última instancia este crecimiento tendrá que venir de las exportaciones”.

El objetivo del paquete de ayudas es rebajar el actual nivel de deuda del 160% al 120,5% en 2020. Hasta ahora, las cifras que se manejaban sólo permitían una reducción hasta el 129%. Pero un mayor sacrificio de la banca, aumentando sus pérdidas nominales del 50% al 53,5%, y el compromiso de rebaja de intereses de los Estados y las renuncias de las ganancias de los bancos centrales ha permitido llegar al 120,5%, aunque supeditado a todas las incertidumbres.

El objetivo primordial del paquete de ayudas es rebajar el actual nivel de deuda del 160% al 120,5% en 2020

La posible participación del Fondo Monetario Internacional (FMI), que en el primer plan de ayuda se comprometió con 30.000 millones, está todavía pendiente de decidir por la dirección de la institución.

La UE cree que este acuerdo sobre un segundo plan de ayuda es más viable que los intentos fallidos en los meses de julio, octubre y diciembre pasados. Lo creen porque el recién aprobado está basado en previsiones más realistas y cuenta con más amortiguadores ante posibles incumplimientos. Como ejemplo de este mayor realismo cabe señalar que el plan de privatizaciones de bienes públicos griegos de 50.000 millones de euros, previsto en el programa anterior, se ha rebajado a 19.000 millones.

Las proyecciones de la Comisión Europea sobre crecimiento y empleo son también muy moderadas. Según Bruselas, la economía griega continuará en recesión en el año 2012 por quinto año consecutivo, con una contracción del 4,5%, lo que supondrá una reducción acumulada de actividad económica del 17%. Se prevé su estancamiento en el ejercicio 2013 y la vuelta al crecimiento en el año 2014.

En la misma previsión se pronostica un mantenimiento del desempleo en porcentajes elevados, del 18% este año y el siguiente, frente al 9% registrado en 2009. La tasa de paro empezará a descender lentamente para situarse en el 17% en torno al año 2015.