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El deterioro del mercado laboral

Trabajo y los sindicatos culpan a la banca del alza del paro

Gómez admite que el Gobierno no cumplirá la promesa de elevar el salario mínimo a 800 euros. -Acusa directamente a la patronal madrileña de romper las negociaciones sobre los convenios

El ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, ha acusado hoy al sector financiero de alentar la burbuja inmobiliaria que provocó tras años de expansión los desequilibrios que aún arrastra la economía española, y cuyo estallido, a finales de 2007 y principios de 2008, provocó el alto nivel de paro que hoy, tres años después, sufre el mercado laboral. Con estas palabras, el responsable de Trabajo ha respondido a las palabras que lanzó ayer en el mismo foro Francisco González, presidente del BBVA, que reprochó al Gobierno que la reforma laboral y la de los convenios "son cosas que deberían estar hechas y no lo están" para que España supere la crisis.

En opinión del responsable Gómez, "es un error típico del discurso imputar a la negociación colectividad la responsabilidad de la crisis, cuando en realidad está en el desplome del sector inmobiliario y el constructor por los excesos del pasado". Unos excesos que, según ha criticado, fueron alentados por las entidades financieras, que, apelando al ahorro externo, "financiaron una expansión imposible de sostener".

"Construimos el triple de viviendas de las que necesitábamos", ha recordado Gómez, al tiempo que ha destacado que el empleo se multiplicó por 2,5 veces. "Llegamos a tener 2,7 millones de trabajadores en este sector, cuando Alemania, con mucha más población, nunca tuvo más de 2,5 millones", ha argumentado. Tras el estallido de la burbuja, el resultado es que dos de cada tres parados (un 75%) vienen de la construcción. "Y eso no es culpa de la legislación laboral, ya que la legislación laboral no ha creado la burbuja", ha remachado durante su intervención en el curso El nuevo sistema financiero, las nuevas infraestructuras y el nuevo mercado laboral, en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE).

Los sindicatos, que han tomado la palabra después del ministro, han respaldado su opinión. "El problema fue que la burbuja [inmobiliaria] aterrizó en la peor pista posible, que fue la crisis financiera internacional. Entonces nos dimos cuenta de que habíamos comprado puestos de trabajo a crédito", ha afirmado el líder de CC OO, Ignacio Fernández Toxo. Para el secretario general de UGT, Cándido Méndez, la responsabilidad del sector financiero en la crisis es una "evidencia palpable".

Salario mínimo

Por otra parte, el ministro ha anunciado hoy que el Gobierno subirá el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) entre el 1,5 % y el 2,5 %, aunque la decisión final dependerá de cómo cierre este 2011, año en el que se prevé que suba en un 1,3% hasta los 641 euros al mes. Este incremento, ha recordado el titular del departamento, no se separa "en exceso de la evolución prevista por el salario medio", mientras, con vistas al próximo ejercicio, ha explicado que "lo normal es que las tarifas salariales estén situadas, a la luz del acuerdo vigente firmado por los interlocutores sociales, en el entorno de una banda salarial de entre el 1,5% y el 2,5%". En cualquier caso, con esta afirmación el Ejecutivo da por hecho que no cumplirá su promesa, lanzada antes del estallido de la crisis financiera y el pinchazo inmobiliario, de elevar el SMI hasta los 800 euros al final de la legislatura, que acaba en 2012.

Para los sindicatos, el Gobierno se ha olvidado de su compromiso y, según ha denunciado Toxo, no hay ninguna razón para que en España el salario mínimo sea la mitad que en Francia, donde asciende a 1.350 euros al mes. Además, ha defendido que el SMI no influye en nada en la inflación.

Además, Gómez ha abordado las opciones del fondo de capitalización para el despido, lo que se conoce como el modelo austriaco pero que, en opinión de los expertos, presenta algunas dudas sobre su viabilidad. Así, el ministro ha asegurado que con el excedente actual de 2,3 millones que tiene el Fogasa podría mantenerse el fondo durante cuatro o cinco años más sin modificar las aportaciones de las empresas.

Actualmente, los empresarios pagan una cotización social del 0,2% al fondo, pero "no hay que olvidar que hace 20 años aportaban un 0,7%", ha añadido. Por este motivo, una vez se agoten los fondos del Fogasa, Gómez ha apuntado que aplicar el modelo austriaco, tal y como contempla la reforma laboral, supondría aumentar las cotizaciones sociales de las empresas entre un 1,5% y un 2%.

Negociación colectiva

Sobre la negociación colectiva, Gómez ha acusado de forma directa a la patronal madrileña CEIM y a su presidente, Arturo Fernández, de ser los responsables de la ruptura de las negociaciones con los sindicatos para reformar los convenios.

Tras destacar que siente el "máximo respeto" por el presidente de la CEOE, Juan Rosell, y valorar su capacidad para llegar a acuerdos, el ministro ha puesto el punto de mira en otros estratos de la asociación empresarial. Así, Gómez ha denunciado que lo que no fue una actitud responsable fue lo que hizo la CEIM, que en un documento por escrito señaló que no se debe hacer nada en la actual reforma laboral "para no obstaculizar la labor del próximo Gobierno". "Si cree y dicen eso, tienen que dejar de negociar", ha defendido, antes de insistir en que fueron unas declaraciones poco afortunadas.