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Las medidas para salir de la crisis

El Gobierno aspira a lograr hasta 14.000 millones con las privatizaciones

Fomento confía en ingresar 9.000 millones con la venta parcial de AENA y 4.000 con la de Loterías.- Las concesiones de Barajas y El Prat pueden suponer 9.000 y 5.000 millones, respectivamente.- Ferrovial y Abertis, candidatos

El Gobierno ha hecho ya sus primeras cuentas sobre el dinero que aspira a ingresar por la privatización parcial de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena) y Loterías y Apuestas del Estado (Lae). El presidente del Gobierno ha anunciado esta mañana que el Consejo de Ministros dará este viernes el pistoletazo de salida a la venta del 49% de la sociedad y la aspiración del Ejecutivo es lograr hasta 9.000 millones de euros con esa privatización parcial, aunque la cifra dependerá de las condiciones de mercado. En el caso de Loterías, prevé ingresar otros 4.000 millones por el 30% de la nueva sociedad estatal que sustituirá al ente público.

Las valoraciones internas que manejan en el Ministerio de Fomento apuntan a que los activos de Aena tienen un valor total de unos 30.000 millones de euros. A esa cifra habría que restar los 12.000 millones de endeudamiento que arrastra la sociedad estatal. Con ello, el valor de las acciones de Aena una vez que se convierta en sociedad mercantil podría rondar los 18.000 millones, de modo que el 49% equivaldría a unos 9.000 millones de euros, según los cálculos internos de Fomento, que fuentes del mercado consideran demasiado optimistas.

Fomento aún tiene que estudiar el modo en que acomete la privatización. El Ministerio se inclina por una colocación privada entre grandes fondos de inversión en infraestructuras antes que por una salida a Bolsa, pero la decisión todavía no está tomada. La cuestión es si habrá inversores dispuestos a aceptar esa valoración, más aún sin participar en la gestión, puesto que el Estado va a seguir manteniendo la mayoría. Valoraciones que toman en cuenta múltiplos sobre el resultado bruto de explotación y la comparación con otras empresas del sector apuntan a valoraciones sensiblemente inferiores a las aspiraciones del Gobierno.

Régimen de concesión

El gran atractivo que Fomento pretende dar a Aena es la adjudicación en régimen de concesión de la gestión de los aeropuertos a la gestión privada, que es la principal novedad anunciada hoy. En principio, se va a dar ese paso con los dos principales aeropuertos, los de Barajas (Madrid) y El Prat (Barcelona), pero la idea es extender ese modelo en el futuro a más aeropuertos. La apuesta de Fomento es introducir el factor competencia, de modo que se gane en eficiencia sin que se deteriore el servicio.

El Ministerio de José Blanco maneja ya algunas estimaciones del valor que pueden tener esas concesiones, en las que estarían interesadas socios industriales, empresas del perfil de Abertis o Ferrovial, por ejemplo, que ya gestionan aeropuertos en otros países. Una concesión a 30 o 40 años del Aeropuerto de Barajas podría estar valorada en unos 9.000 millones de euros, aunque la cifra dependerá mucho del plazo y las condiciones que se impongan a la concesión, asuntos que no están ni mucho menos cerrados. En cuanto El Prat, una concesión a largo plazo podría alcanzar una valoración de unos 5.000 millones, según estimaciones que se manejan en el Ministerio, de nuevo sujetas a grandes cautelas.

Solo iniciativa privada

Blanco ha hablado siempre de que esos aeropuertos tendrían una gestión autónoma, lo cual en algunos casos se ha interpretado erróneamente como que la gestión sería autonómica. Ahora queda claro que será la iniciativa privada la que asuma la gestión, aunque habrá que ver qué grado de influencia o participación en la misma pueden tener en su caso las administraciones autonómicas.

El decreto que aprobará el viernes el Consejo de Ministros dará un plazo de tres meses para convertir Aena en una sociedad mercantil. Durante ese plazo se irá estudiando el modo más eficaz de llevar a cabo la privatización parcial y de sacar a concurso las concesiones de Barajas y El Prat de modo que se maximicen los recursos públicos obtenidos para el Estado.