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La primera crisis del euro

Grecia reconoce la magnitud del "desastre" pero se niega a tomar más medidas

El ministro griego de Economía, Yorgos Papaconstantinu, pide a la UE un "apoyo más explícito" y compara su país con el 'Titanic'.- La UE insiste en la necesidad de reformas adicionales

El ministro de Economía de Grecia, Yorgos Papaconstantinu, ha mostrado su oposición este lunes a que su Gobierno tome nuevas medidas para atajar los problemas que le acechan y que han puesto a la eurozona ante su primera gran crisis. Papaconstantinu ha pedido a la UE un "apoyo más explícito a su país" que a su juicio sería eficaz para hacer frente a los ataques de los mercados. Según el ministro, adoptar ahora nuevas medidas sería una "mala señal" para los inversores. La semana pasada, la falta de detalles sobre la ayuda comunitaria a Grecia ya desinfló a los mercados, que siguen sin fiarse de la evolución de la situación a corto y medio plazo.

Papaconstantinu ha realizado estas declaraciones en Bruselas, donde hoy se han reunido los ministros de Economía y Finanzas del Eurogrupo. Mañana tendrá lugar la reunión de ministros de la UE, el Ecofín. Entre los dos encuentros se espera que surja un nuevo paquete de medidas excepcionales para que Grecia aplique sus reformas. La UE ha insistido hoy, a través de su comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, en la necesidad de que Grecia tome "medidas adicionales durante el presente curso". Sin embargo, no habrá decisiones más concretas porque como ha asegurado la ministra española de Economía, Elena Salgado, desde Bruselas "no está previsto" un plan de rescate.

Papandreu: "Grecia no ha pedido ni la ayuda financiera de la comunidad internacional ni de la Unión Europea. Grecia está intentando y puede resolver sus problemas por sí misma"

La vicepresidenta ha explicado que los 16 países que comparten la moneda única se atienen a las conclusiones aprobadas por los jefes de Estado y de Gobierno en la cumbre celebrada la semana pasada y se limitarán a aprobar las "recomendaciones que estaban ya previstas" para forzar al Gobierno de Atenas a recortar su déficit.

El "desastre" griego

A pesar de su rechazo a llevar más allá los recortes del gasto público, que tiene que ver con la presión social y sindical bajo la que vive el Gobierno de Yorgos Papandreu, Papaconstantinu no ha dejado lugar a dudas sobre la situación de las finanzas griegas: "La gente cree que estamos ante un desastre, y lo estamos". El Gobierno griego, asegura el titular del ministerio de Economía, ha reconocido que su país tiene un "déficit de credibilidad" y que el Ejecutivo se encuentra "tratando de cambiar el curso del Titanic".

En un sentido similar se ha expresado Papandreu, que ha afirmado hoy desde Rusia, donde se encuentra de visita oficial, que "Grecia no ha pedido ni la ayuda financiera de la comunidad internacional ni de la Unión Europea. Grecia está intentando y puede resolver sus problemas por sí misma". Siguiendo los argumentos de su ministro de Economía, el primer ministro heleno ha pedido a los países de la UE "un apoyo político claro y muestras de su firme compromiso con la unidad europea".

Sobre el uso de artilugios contables y financieros para ocultar la situación real del país y de su deuda durante meses, Papaconstantinu ha asegurado que se trata de algo legal y que fue aprobado en su momento por el EUROSTAT.

Hasta el momento, las decisiones adoptadas por el Gobierno van dirigidas a una reducción del déficit público, actualmente en el 12,7%, al 2,8% para 2012. Para el ejercicio que viene, el objetivo es reducirlo al 8,7%, dentro de las exigencias de la Unión Europea para ayudar a Grecia.