Reforma de las pensiones

Salgado afirma que la propuesta para reformar el sistema de pensiones "se puede matizar"

La vicepresidenta respalda la idea de establecer excepciones según las profesiones. - Corbacho defiende la "valentía" del Gobierno al optar por una medida "impopular" pero necesaria a largo plazo

El Gobierno mantiene su campaña para explicar la controvertida propuesta de elevar la edad de jubilación desde los 65 a los 67 años con una fuerte presencia en los medios de los responsables de la materia. Dentro de esta carrera, la vicepresidenta segunda, Elena Salgado, y el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, han vuelto a salir en defensa de la medida, admitiendo que es "impopular" pero necesaria para generar un debate sobre el futuro a largo plazo del sistema en el Pacto de Toledo, que responde a un mandato del Congreso y que "se puede matizar".

Entre los puntos abiertos a un posible cambio, Salgado se ha referido sobre todo a la posibilidad de establecer excepciones en función del tipo de profesión, tal y como defendió ayer Corbacho, y a la necesidad de establecer un calendario lo más gradual posible para poner en marcha los cambios. "Cuanto más largo sea el horizonte, mejor, porque se podrá planificar mejor", ha argumentado sin entrar al trapo de si en la oferta de posibles cambios también incluyen la edad de 67 años que el Ejecutivo ha puesto sobre la mesa.

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Para la vicepresidenta segunda y ministra de Economía, el anuncio de la propuesta para reformar las pensiones constituye un "ejercicio de responsabilidad" ante el problema real del envejecimiento de la población. "Ni siquiera dice que se deba hacer el cambio antes de 2013, podíamos haber esperado, pero era un ejercicio de responsabilidad para que el Pacto de Toledo pueda decidir", ha argumentado Salgado en una entrevista a TVE.

"Posibilidad de un acuerdo"

Sobre el rechazo de sindicatos y oposición, se ha mostrado confiada en la posibilidad de llegar a un acuerdo gracias a la opinión extendida entre las partes de que es un problema de demografía, de evitar el déficit y de necesidad de garantizar el futuro y poder adquisitivo de las prestaciones. "Estamos en condiciones de afirmar que finalmente habrá un acuerdo", ha asegurado tras reiterar que no se trata de un debate a corto plazo.

Desde la cartera de Trabajo, Corbacho ha destacado la "valentía" mostrada por el Gobierno al realizar una propuesta que puede considerarse "poco cómoda o impopular", sobre todo si se tiene en cuenta que ahora mismo y hasta 2023 no se prevén problemas para la Seguridad Social. "Desde el punto de vista de comodidad del Gobierno, si no tienes problemas hoy con la Seguridad Social, si puedes pagar las pensiones, si tienes superávit después de pagarlo todo y si además tienes un buen Fondo de Reserva, lo más cómodo es no anticiparse a hacer planteamientos que popularmente no serán bien recibidos. Pero los gobiernos estamos para tomar medidas y adelantarse al futuro", ha asegurado en declaraciones a RNE.

Alargar el periodo de cotización

Para Corbacho, otro de los temas "abierto" a posibles cambios es la ampliación del periodo de cálculo de las pensiones, ahora establecido en 15 años. En su opinión, el actual sistema de cómputo tiene sus ventajas, pero también sus inconvenientes. A modo de ejemplo, ha recordado los casos en que los trabajadores que son despedidos al final de su vida laboral y encuentran otro empleo, sufren una rebaja "radical" en su cotización, lo que tiene una repercusión "muy negativa" en la cuantía de su pensión final.

"Habrá que ver si hay alguna medida para que cuando una persona se encuentra en esa situación no sea tan perjudicada como lo es ahora y, para una persona que tiene el cálculo en 15 años, habrá que ver qué pasa si en lugar de 15 pues son 16 años. Creo que no habrá demasiados problemas en buscar una cosa que no dañe el interés general de la gran mayoría, y que sea un sistema equitativo. Habrá que buscar fórmulas intermedias", ha explicado.

Por otra parte, el ministro ha subrayado que la idea de subir la edad de jubilación ordinaria es un debate que está ahora mismo en toda Europa, pues todos los informes apuntan a que los países se irán envejeciendo y que tendrán que adoptar reformas en los próximos años. En Alemania y Holanda, ha recordado, se ha tomado la determinación de elevar la jubilación a los 67 años y en Francia también se ha abierto el debate sobre el tema.

Méndez: "Con un procedimiento de voluntariedad se alcanzaría un resultado similar".Vídeo: AGENCIA ATLAS

Sevilla aboga por que las pensiones dependan "de la riqueza del país"

El ex diputado socialista y ex ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, aboga por "romper con la lógica" actual del sistema de pensiones y convertirlo en un "derecho financiado por impuestos generales", de manera que no dependa del número de trabajadores y las cotizaciones sociales que abonan desde sus salarios, "sino por la riqueza general del país".

"Mientras sigamos dentro de la lógica actual, estamos abocados a propuestas de recorte como las presentadas por el Gobierno", incide Sevilla en un artículo titulado Pensiones: cambiar la lógica del sistema, publicado en su página personal de Internet.

Sevilla plantea el desarrollo de su propuesta a través de una transición a veinte años que vaya reduciendo las actuales cotizaciones sociales a la vez que se crea e implanta un Impuesto General sobre el Gasto vinculado al IRPF y a Sociedades y cuya base impositiva sería la diferencia entre lo ingresado cada año y lo ahorrado.

"Las pensiones no pueden depender de cuántos trabajen, sino de cuán ricos seamos como país, dado que las mejoras en productividad y la redistrbución de la renta permiten desvincular ambos lados de esa ecuación", incide el ex ministro socialista, quien cuestiona que en la España del siglo XXI "pueda seguir valiendo un instrumento corporativo de política social concebido a finales del XIX".

En este sentido, recuerda que antes en España la sanidad también era una prestación de la Seguridad Social financiada por cotizaciones y a la que sólo accedían los trabajadores, si bien luego se convirtió en un derecho financiado con impuestos. "Creo que ha llegado la hora de hacer lo mismo con las pensiones", incide.

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