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Temor en Argentina tras la decisión de suprimir el sistema privado de pensiones

La medida, que será anunciada este martes por la presidenta Cristina Fernández, afecta a una entidad controlada por el BBVA

La decisión del gobierno argentino de suprimir el sistema privado de pensiones, y trasladar los fondos de las actuales empresas al sistema estatal, ha provocado una enorme confusión y temor en la sociedad argentina. El gobierno de Cristina Fernández Kirchner asegura que con esa medida quiere proteger a los pensionistas "privados", puesto que las empresas han sufrido serias pérdidas por culpa de la crisis financiera internacional. Sin embargo, muchos argentinos temen que el gobierno se esté limitando a apropiarse del dinero de esos fondos de jubilación para hacer frente al pago de la deuda y otros gastos corrientes.

Desde hace semanas, se analizan las dificultades de financiación del Gobierno de la presidenta Kirchner por culpa de la bajada del precio de la soja y del petróleo, es decir, de dos de los principales capítulos por los que el Gobierno argentino ingresa impuestos. La Bolsa argentina experimentó una fuerte baja (el índice Merval perdió 9,6 puntos porcentuales) con serias caídas de los bancos y aseguradoras que controlan las empresas llamadas AFJP (Administradoras de Fondos de Jubilación y Pensiones). El Banco Francés (BBVA) que controla la tercera AFJP del país, Consolidar, perdió 15 puntos al cierre de la Bolsa.

El sistema de jubilación privada, vigente desde 1994, cuenta con 9,5 millones de afiliados. Este régimen fue instaurado durante la presidencia del peronista Carlos Menem, cuando los trabajadores comenzaron a poder elegir entre el sistema estatal o el sistema privado, sin posibilidad de cambiar posteriormente de opción, hasta el año pasado, cuando se decidió que los que hubiesen preferido el régimen privado pudiesen volver al estatal.

De los 9,5 millones de afiliados a las AFJP, sólo 3,6 millones aportan fondos mensualmente a este sistema, informa Efecom. Unos cinco millones de argentinos cobran su jubilación a través del sistema estatal de reparto, el cual se nutre de las aportaciones de otros cinco millones de trabajadores.

Retorno a un sistema único

Según el diario Clarín, el Estado asumirá los fondos de los trabajadores. Para ello, el Gobierno se plantea un retorno al sistema único y obligatorio de jubilación por reparto. Las AFJP sólo podrían subsistir gestionando fondos voluntarios aportados por trabajadores que quieran cobrar una jubilación privada distinta a la recibida por el Estado. Los cambios, señala Clarín, serán anunciados este martes por Cristina Fernández, quien enviará al Parlamento un proyecto de ley con la reforma.

El titular de la Confederación General del Trabajo (la mayor central obrera del país), Hugo Moyano, se ha mostrado partidario de la reforma, ya que, a su juicio, con la crisis "las AFJP han perdido una cantidad impresionante de dinero y esto perjudica a los futuros jubilados". También coincidió en apoyar los cambios Hugo Yasky, titular de la CTA, otra central obrera independiente del Gobierno. "Es una medida trascendental para recuperar un sistema de jubilación que no tenga exclusiones", indicó Yasky. Por el contrario, el diputado Federico Pinedo, de la opositora Pro, opina que "la propuesta de eliminación de las AFJP es una maniobra del Gobierno para quedarse con el dinero de los futuros jubilados".