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El Banco Santander vende su ciudad financiera por 1.900 millones a Propinvest

El grupo de Botín logra plusvalías de 1.680 millones con el conjunto de sus inmuebles

El Banco Santander ha firmado este viernes un acuerdo para la venta de su ciudad financiera en Boadilla del Monte (Madrid) por 1.900 millones de euros. El compradores de la sede operativa de la entidad cántabra es un consorcio liderado por la firma británica Propinves. Para el banco, que seguirá como inquilino tras la venta por al menos 40 años, la operación genera unas plusvalías de 605 millones de euros netos.

La operación firmada hoy culmina el plan de venta de inmuebles del grupo Santander, la mayor operación inmobiliaria empresarial realizada nunca en España. El banco decidió prescindir de la propiedad de todos sus inmuebles con la única excepción de su sede social en el paseo de Pereda de Santander, la única concesión al romanticismo.

El 23 de noviembre pasado, el banco cerró la venta de 1.152 sucursales y otros inmuebles a la aseguradora Pearl Group, cuyo accionista principal es Sun Capital, por 2.040 millones de euros. Simultáneamente, formalizó un contrato de arrendamiento de los citados inmuebles por un plazo total de entre 45 y 47 años, reservándose un derecho de opción de compra sobre los mismos. La venta de las oficinas supuso unas plusvalías netas de 860 millones de euros aproximadamente.

El 14 de noviembre, Banco Santander cerró la venta de 10 edificios emblemáticos al Grupo Pontegadea, propiedad del fundador de Zara, Amancio Ortega, por un importe de 458 millones, lo que supuso otros 216 millones de plusvalías.

En total, pues, el Santander ha logrado 4.400 millones por la venta de sus edificios, en una serie de operaciones que han generado unas plusvalías de 1.681 millones. Esa cifra supera las previsiones iniciales del banco, que eran de 4.000 millones de ingresos y 1.400 millones de plusvalías. No tener urgencia por vender ha permitido al banco obtener altos precios pese al mal momento del sector inmobiliario. La crisis del ladrillo no ha afectado por ahora a las oficinas e inmuebles en alquiler, lo que ha jugado a favor del banco.

La operación de venta de inmuebles se puso en marcha por el banco en el contexto de la oferta pública de adquisición lanzada junto a Fortis y Royal Bank of Scotland por ABN Amro. El Santander contaba con las plusvalías generadas por la venta de los inmuebles para reforzar los recursos propios ante una operación que iba a suponer una inversión total de 20.000 millones. La venta de Antonveneta por 9.000 millones (2.400 millones más que la valoración de compra en el reparto de ABN Amro) redujo la inversión a 11.000 millones, lo que permitió al Santander prescindir de una ampliación de capital de 4.000 millones que había previsto y quitó cualquier urgencia a la venta de los inmuebles. El banco tampoco ha necesitado hacer caja finalmente con su cartera industrial, en la que destaca su participación en Cepsa.

El Santander ha defendido desde el principio que la venta de inmuebles se produciría con independencia de que saliera adelante o no la OPA sobre ABN Amro. Es más eficiente desde el punto de vista de los recursos, dado su coste de capital y el hecho de que los alquileres sean fiscalmente deducibles. Bancos de los más grandes del mundo, como Merrill Lynch, HSBC, JPMorgan, Bank of America, Dresdner Bank o UBS, han protagonizado operaciones similares con sus principales edificios. Vender los inmuebles refuerza sus fondos propios y permite al banco dedicar los recursos a su negocio.