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Unos 5.000 trabajadores de astilleros marchan sin incidentes por Cádiz para reclamar más trabajo

Los obreros protestan por la paralización del convenio colectivo y el recorte de la carga laboral

Varios millares de trabajadores de los tres astilleros que la empresa Izar tiene el la Bahía de Cádiz se han manifestado hoy por las calles de la ciudad andaluza para reclamar más carga de trabajo. La protesta ha discurrido de forma pacífica, tras más de tres semanas de enfrentamientos violentos entre empleados y policía no sólo en Cádiz, sino también en otras poblaciones astilleras como Sevilla, A Coruña y Sestao.

La protesta, en la que han participado también trabajadores de la empresa auxiliar automovilística Delphi y de la tabacalera Altadis, ha discurrido bajo una fina e incesante lluvia, y ha concentrado a 5.000 personas, según los convocantes, o 3.000, según la subdelegación del Gobierno. La manifestación ha concluido con la lectura de un manifiesto ante el Ayuntamiento de la ciudad, gobernada por la alcaldesa del Partido Popular Teófila Martínez.

"Lo que diga mi mujer"

Los cerca de cuatro kilómetros de marcha, en un recorrido que ha pasado por delante de la sede de la Policía Nacional y de la subdelegación del Gobierno, se han desarrollado sin incidentes y bajo gritos como "astilleros no cierra", "la bahía no se cierra", o "y yo que voy a hacer, lo que diga mi mujer", estribillo este último de una chirigota carnavalesca. Los trabajadores han decidido llevar su protesta a Madrid, para lo que han convocado una manifestación el próximo 5 de marzo, a poco más de una semana de las elecciones generales del 14 de marzo.

El manifiesto, leído por la periodista de Canal Sur Lucía Benítez, estaba dirigido a la alcaldesa y presidenta del PP en Andalucía, y en él acusaba al Gobierno y a la dirección de Izar (cuyo accionista principal es la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) de "apatía, pasividad e ineptitud", lo que ha llevado a una situación "difícilmente reversible"; en Cádiz en particular, el hecho de que no se hayan concretado los contratos "tantas veces prometidos provocará a muy corto plazo que los astilleros se queden vacíos", ante lo que la empresa dará "como única solución un nuevo expediente de regulación de empleo".

Más de 11.000 afectados

Izar, la empresa pública resultante de la fusión en julio de 2000 de Bazán y Astilleros Españoles, lleva envuelta en un tenso conflicto laboral desde que hace más de un año se comenzó a negociar el nuevo convenio colectivo. Los tres años anteriores fueron de paz laboral, y en ellos la empresa logró reducir significativamente sus pérdidas hasta casi el equilibrio financiero. Izar, que da trabajo a 11.077, además ya no pierde empleo.

Sin embargo, la negociación del convenio, iniciada en febrero de 2003 con la intención de cerrarla en dos semanas, ha desembocado este año en batallas campales en los que decenas de policías y trabajadores han resultado heridos o contusionados. Los empleados reclaman recuperar poder adquisitivo a través de una subida salarial incluida en el nuevo convenio (del 6,8% en tres años), y quieren además asegurar una carga de trabajo que, tras el récord del último año (88% de media), comienza a flaquear.

Un barco y cuatro submarinos

Precisamente hoy, el Consejo de Ministros ha dado luz verde a un plan de financiación mediante créditos para adquirir cuatro submarinos S-80 y un buque de proyección estratégica LLx, de acuerdo con lo aprobado el pasado mes de septiembre. El Ejecutivo ha autorizado a iniciar las actuaciones necesarias para estas compras, que se traducirán en millones de horas de trabajo en los astilleros españoles.

En concreto, el buque cuesta 360 millones y estará listo en 2008. Supondrá para Izar unos 3,13 millones de horas de trabajo directo y otros 5 millones de horas en trabajo inducido, dando empleo así a 1.645 personas durante cinco años. Los submarinos, que costarán 1.755,8 millones, estarán listos entre 2011 y 2014; este programa supondrá unos ocho millones de horas de trabajo directo y otro tanto para la industria auxiliar. Además, el entorno del grupo público espera conseguir un contrato de altos vuelos en las próximas fechas.