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Muere un disidente cubano preso tras una huelga de hambre de 50 días

Wilman Villar fue detenido en noviembre por participar en una manifestación

La disidencia cubana acusó ayer al Gobierno de Raúl Castro de ser responsable de la muerte del opositor Wilman Villar Mendoza, de 31 años, quien falleció el jueves por la noche en un hospital de Santiago de Cuba tras una huelga de hambre de 50 días que inició en prisión en protesta por haber sido condenado en noviembre de 2011 a cuatro años de cárcel. Se trata del tercer preso fallecido en similares circunstancias, tras la muerte de Orlando Zapata Tamayo en 2010, después de una huelga de hambre de 85 días para ser tratado como un "prisionero de conciencia", y de Pedro Luis Boitel, quien murió en 1972 tras un ayuno de 53 días.

Según Elizardo Sánchez, portavoz de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), Wilman Villar, de 31 años y padre de dos niñas, pertenecía desde el pasado septiembre a un grupo llamado Unión Patriótica de Cuba, que se creó a mediados de 2011 y que lidera el expreso político José Daniel Ferrer. Su reciente ingreso en las filas de la disidencia no impidió el trágico desenlace.

Fue condenado a cuatro años por defender los derechos humanos

La oposición dice que fue arrojado a una fría y húmeda celda de castigo

Miembros de la oposición cubana han reaccionado acusando al régimen dirigido por Raúl Castro de haber cometido un "asesinato" político, entre ellos Berta soler, una de las líderes del movimiento de las Damas de Blanco. Según Soler, Villar fue detenido durante una "marcha pacífica en defensa de los derechos humanos" y la condena posterior no se basó en nada sucedido en dicha manifestación, sino en otra circunstancia desligada: "Un problema que había tenido con la policía política antes de eso", dijo Soler, "y que no tenía nada que ver con la marcha. Así es como el Gobierno lo sacó de circulación".

Villar fue detenido el 14 de noviembre cuando participaba en una protesta de la Unión Patriótica en la localidad oriental de Contramaestre, donde residía, y días después, según afirma la CCDHRN, se le sometió a un "juicio sumario" por delitos de desacato y atentado a la autoridad. Fue encarcelado en la prisión de Aguadores y allí comenzó una huelga de hambre en protesta por su condena a cuatro años de cárcel.

Según la agencia Efe, fuentes de la familia del disidente y de la oposición cubana explicaron que su salud se fue deteriorando progresivamente. El pasado viernes fue trasladado al hospital clínico quirúrgico Juan Bruno Zayas de Santiago de Cuba, donde falleció el jueves por una "sepsis generalizada" y una neumonía, según informaron a sus familiares.

La CCDHRN, consideró que el Gobierno de Cuba "tiene toda la responsabilidad moral, política y jurídica" por la muerte de Wilman Villar, debido a que se encontraba bajo la custodia del Estado.

Elizardo Sánchez comparó este caso con el del preso político Orlando Zapata, que tuvo gran repercusión internacional. Aunque la condena formal de Wilman Villar fue por desacato y atentado a la autoridad, los portavoces de la CCDHRN consideran que estaba preso por motivos políticos.

El disidente cubano Guillermo Fariñas, que ha emprendido varias huelgas de hambre, fue liberado ayer tras una detención de 72 horas en Santa Clara, desde donde se sumó a las protestas por la muerte de Villar. En Cuba siguen encarcelados más de 100 prisioneros de conciencia, después de que otro centenar de presos políticos fuesen excarcelados y enviados a España.

El entierro del disidente estaba previsto para la tarde de ayer viernes en el poblado oriental de Contramaestre. Según la oposición, la policía detuvo a decenas de activistas de derechos humanos y disidentes en las últimas horas para evitar que participaran en el funeral.

Varias organizaciones del exilio cubano en Miami se sumaron ayer a las denuncias de la disidencia interna. En declaraciones a Efe, Ramón Saúl Sánchez, presidente del Movimiento Democracia, aseguró que se trataba de "un asesinato". Sánchez denunció que el "régimen castrista le encerró desnudo en una celda de castigo, húmeda y muy fría, donde contrajo la neumonía" que le costó la vida. "Murió definitivamente por defender los derechos humanos. Era un hombre de convicciones éticas", aseguró.

El Gobierno de Estados Unidos también deploró la muerte de Villar, un "defensor joven y valiente de los derechos humanos en Cuba", según dijo un portavoz del Departamento de Estado. La muerte "es una tragedia", agregó,recordando que se había producido "después de una protesta pacífica", lo que se ha convertido en "demasiado común en Cuba".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 21 de enero de 2012