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Entrevista:ANDRÉS INIESTA | Centrocampista del Barcelona | FÚTBOL | El gran clásico

"En la vida y en el fútbol no vale todo, ni siquiera en un clásico"

Andrés Iniesta (Fuentealbilla, Albacete; 1984) fue decisivo la última vez que se cruzaron los destinos del Barça y el Madrid, en el Camp Nou, con la Supercopa de España en juego. Futbolista incomparable, es trascendente en la historia del fútbol español como nadie y referente por derecho en un clásico.

Pregunta. ¿Le cambia más la vida un gol, una hija o un clásico?

Respuesta. Una hija, claro. Lo otro forma parte de mi vida, pero una hija te lo cambia todo. La vida es más grande que un partido de futbol, no nos engañemos. Salud, que la gente sea feliz... Eso es lo importante en la vida. La vida es más que un momento y más que un clásico.

P. Charly Rexach regó a su hijo para limpiarle el culo al cambiarle de pañales... ¿Qué tal se apaña usted?

"Estos duelos siempre son tensos, pero los del curso pasado lo fueron demasiado"

"Del Madrid me gustan los españoles. Y Özil por cómo interpreta el juego"

"Veo vídeos de cuando tenía 22 años y no me reconozco. Ahora busco más el regate"

"Invierto en vino porque lo siento. En la tierra está tu raíz. Es de donde vienes"

R. Hombre, igual eso se hacía antes. No se me había ocurrido... Forma parte de mi vida cambiar los pañales a la niña. Me gusta estar con ella y verla reír.

P. ¿Cuántas veces ha pensado 'por qué no marcó otro en Johanesburgo?".

R. Nunca. No creo que mi carrera se limite a ese gol. Es un momento único, histórico, pero espero que la gente, cuando oiga mi nombre dentro de 30 años, se acuerde de cosas que le digan algo más. Es un privilegio haber vivido aquellas sensaciones. Es insuperable. Pero no vivo de eso. Vivo de mí día a día, de mi rendimiento y de las ganas de ser mejor jugador. No me gustaría que se me juzgara solo por ese gol.

P. ¿Está mejor que nunca?

R. Eso pretendo, jugar mejor cada día. Ese es el objetivo de cada temporada, mejorar... Yo tengo la sensación de que cada año que pasa tengo más experiencia, me encuentro mejor y juego mejor. Esa es la lógica evolución de un futbolista. Por lo menos, lo que busco. Todo tiene su curso, su evolución. Ahora veo un vídeo de mis primeros años, cuando tenía 20 o 22, y no me reconozco. No tengo nada que ver con aquel jugador. Los partidos dan experiencia y la experiencia hace que tu juego crezca, máxime en el Barça. Ahora busco más el regate que a los 22. Antes hacía cinco regates y aguantaba a tope 70 minutos y ahora lo busco 15 veces y aguanto todo el partido.

P. Un doctor sueco ha teorizado sobre la dificultad de encontrar nuevos estímulos en retos menores cuando uno se acostumbra, por ejemplo, a competir en el Bernabéu contra el Madrid.

R. Seguramente tiene toda la razón. Con todos mis respetos, no es lo mismo jugar en un campo de Segunda B que en una final de la Champions. Si me apura, es fácil dejarse ir. Pero eso se combate con la ambición, con el convencimiento. El que no quiera que eso ocurra tiene maneras de mantener la capacidad de competir. Es fundamental la gente que te rodea en el vestuario, los entrenadores... Todo radica en cómo te tomes la profesión. Además, solo por el respeto que debes a los compañeros y al rival, la obligación es afrontar los partidos con la misma mentalización. Pero si este equipo tiene problemas no son de ese tipo.

P. ¿Entonces?

R. Es imposible que nos dejemos ir. Si no hemos ganado más partidos no es por falta de voluntad. Ganar cuesta mucho. Perder forma parte del juego. Hace dos años, ahora y siempre. Espero que la gente tenga claro que lo normal no es ganar por 5-0, no es encadenar 21 victorias. Necesitamos 99 puntos para ganar una Liga y cada vez es más difícil.

P. ¿Qué pasará cuando no ganen?

R. No pienso en eso. En el fútbol ganas y pierdes. El Barça no ha ganado todos los títulos en su historia. El deporte es así. Lo importante es saber ganar y saber perder, la forma en que asumes el ganar y el perder. Cuando pierdes, reconoces a las personas y a los equipos. Pero no me planteo perder. Sólo pienso en competir. En el Bernabéu frente al Madrid, en Japón o donde haga falta hacerlo.

P. ¿Sabe Mourinho perder?

R. No le conozco. No tengo opinión.

P. ¿Tiene la sensación de que el Madrid está mas cerca que nunca de ustedes?

R. El Madrid siempre ha sido fuerte, siempre ha estado ahí. El curso pasado ya compitió hasta el final. Independientemente de los jugadores, del entrenador, es el Madrid y siempre lo será. Pero ha reunido un grupo muy fuerte. Así que es normal que esté donde está. Veremos qué pasa. La carrera dura meses.

P. ¿Se le antoja especialmente dura la visita al Bernabéu esta temporada?

R. No. Ir al Bernabéu siempre es bonito. Todo el mundo quiere jugar un partido así. No hay miedo. Solo hay ganas de estar bien, de que el entrenador te ponga. Son partidos únicos.

P. ¿Qué le gusta del Madrid?

R. Es un equipazo. Tiene jugadores rápidos; para combinar, como Xabi Alonso, Kaká, Özil... Están los mejores del mundo. Son muy buenos.

P. ¿Qué partido visualiza?

R. Muy disputado. No sabes nunca lo que puede pasar cuando juegas contra el Madrid. Son partidos diferentes. Son intensos, como una final. El año pasado fue así, intenso. Veremos ahora cómo va, si sigue la tónica de los últimos. Contra el Madrid, lo importante es cómo juegas, cómo sale el día.

P. ¿Recuerda la primera vez?

R. Fue en 2005. Me acuerdo de cuando salí al campo. Es el mejor recuerdo. A partir de ahí, todo fue a peor y nos metieron cuatro goles. Y de una patada de Gravesen también me acuerdo.

P. ¿Fueron demasiado tensos los de la temporada pasada?

P. Sí, en el campo y fuera. De por sí, son duros e intensos. Pero fueron exageradamente tensos, demasiado ruido fuera del terreno de juego. Al final, lo que importa es lo que pasa en el campo.

P. ¿Cree que sus compañeros del Madrid lo entienden así?

R. No lo sé. Yo hablo por mí. Esa es mi sensación.

P. ¿Han dejado ciertas secuelas personales los duelos del año pasado?

R. No. Las personas no cambian por estar fuera o dentro del campo. Sigo viendo a mis compañeros de la selección igual y les tengo el mismo aprecio. Eso no cambia.

P ¿Se tiran más los jugadores del Barça en la selección española o en su equipo?

R. Son opiniones, pero pongo la mano en el fuego por mis compañeros. No tengo ninguna duda de su honradez. Digamos que no comparto esa visión. Decir eso son formas de ver las cosas.

P. ¿Hasta dónde se puede llegar para ganar un partido como el de hoy?

R. No vale todo. Ni en la vida ni en el fútbol, ni siquiera en un clásico. Esta crisis es un buen ejemplo.

P. ¿En qué sentido?

R. No es que conozca el problema de manera muy profunda, pero tengo la sensacion de que hay cosas que podían evitarse. Hay gente responsable que debería haberse dado cuenta de que no podía acabar bien.

P. ¿Lo dice por los clásicos de la temporada pasada?

R. No, lo digo por la crisis.

P. ¿A usted cómo le afecta?

R. Tengo la suerte de hacer lo que más me gusta, de estar bien pagado. Y lo valoro. Pero no vivo ajeno a los demás. Alguien se preguntará de qué hablo, dirá que soy un privilegiado. Pero me afecta ver a familiares que lo pasan mal, amigos, la gente de la calle... No vivo en otro mundo. No puedo ser ajeno a lo que está pasando. Es una sensación generalizada la preocupación del adónde vamos, qué mundo van a tener nuestros hijos. No sé..., tengo la sensación de que antes no era igual, que las perspectivas eran mejores.

P. ¿Por qué tiene bodegas en Fuentealbilla y ha invertido en el Albacete?.

R. Tengo una familia que me ha inculcado unos valores que me impiden olvidar de dónde vengo y cómo he llegado hasta aquí. Ellos han sufrido, lo han pasado fatal. Cuando sabes que eso pasa, todo lo valoras más. Puede parecer que todo ha sido fácil, pero no es así. Me ha costado llegar, sé de dónde vengo y hago las cosas porque las siento. Todo tiene su relación. Invierto en vino porque lo siento. No ha sido una inversión económica. En la tierra está tu raíz. No es un capricho, son principios. Es la tierra de la que vengo, una finca en mi pueblo. Era una manera de buscar las raíces, pero también de reactivar la zona. Son unos 20 empleados en plantilla. Esos son puestos de trabajo.

P. Al parecer, le ha salido bueno el vino.

R. Parece que los que saben lo valoran. Es agradable que guste. Al fin y al cabo, el nombre ayuda a darlo a conocer, pero no lo compraría nadie si fuese malo.

P. Al vino no conviene marearlo. ¿Les está mareando Pep Guardiola este año?

R. En absoluto. Buscamos variantes. Los conceptos los tenemos muy asumidos, pero los detalles cambian en función del rival. Estoy convencido de que este es el mejor Barça en el que he jugado. Cesc nos da muchísimas variantes y Alexis nos aporta mucha verticalidad.

P. Detrás de esa apariencia de vestuario modélico, ¿está la verdad que denuncia Ibrahimovic?

R. No, eso son cosas personales. Ibra nunca tuvo un problema en el vestuario porque este equipo no genera problemas. Yo, evidentemente, nunca tuve ningún roce con él. ¡Mide dos metros! Me cuesta imaginar un grupo mejor que este.

P. Tambien Bojan y Touré señalan a Guardiola y le desmitifican.

R. No conozco a nadie que viva con tanta pasión su trabajo y que piense tanto en el bien común como el entrenador. No todos pensamos igual. Cada uno tiene su forma de ver las cosas, pero con el técnico que tenemos no hay duda alguna. Más de la mitad de la plantilla ha crecido en La Masia, como él, y no es complicado entenderle. Siempre que he necesitado hablar con él lo he hecho.

P. ¿Dice usted tacos?

R. Intento no hacerlo, no me gusta. Un ¡hostia!, de vez en cuando, se puede escapar, pero no me gusta hablar mal. Hombre, si fallo pienso: "Cagada, tenía que haberlo hecho así", pero no digo tacos.

P. A veces me cuesta imaginarle a diario al lado de Piqué, sinceramente.

R. Trato de mezclarme poco con él [se ríe].

P. ¿Su jugador preferido del Madrid?

R. ¡Los españoles! Y Özil. Me gusta cómo interpreta el juego.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de diciembre de 2011