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La pugna interna en el PNV alavés se acentúa con los presupuestos

Los peneuvistas niegan un principio de acuerdo con el PP

Las verdades a medias y la intensa pugna interna que vive el PNV alavés en pleno proceso de renovación de la ejecutiva nacional del partido se convirtieron ayer en los protagonistas de la negociación de los presupuestos de la Diputación de Álava. Primero, un diario local afín al sector crítico con la línea del presidente del Araba Buru Batzar, Iñaki Gerenabarrena, dio por cerrado un acuerdo entre populares y peneuvistas, que supeditaba el apoyo del PP en la Diputación de Bizkaia a que los nacionalistas permitieran que el Gobierno de Javier de Andrés sacara adelante sus cuentas en Álava.

El principio de acuerdo parece existir, aunque lo ocurrido en cada territorio no guarda relación, según fuentes conocedoras del estado de la negociación. A favor de esta tesis está, según recordó el portavoz de Bildu, Gorka Ortiz de Guinea, el hecho de que los grandes beneficiados en el capítulo de inversiones sean los 17 municipios alaveses gobernados por el PNV, lo cual, añadió "hizo encender todas las alarmas".

La Diputación asegura que "está hablando con todo el mundo"

El portavoz del PNV en Juntas Generales, Ramiro González, se apresuró a desmentir la información publicada en el Diario Noticias de Álava y recalcar que, hoy por hoy, no descartan presentar una enmienda a la totalidad que dejaría al territorio alavés sin presupuestos. Fuentes populares, por su parte, explicaron que "el acuerdo hoy es más posible que ayer" y que esperan que haya un acercamiento que permita una abstención del PNV, informa Javier Rivas. En paralelo, un portavoz oficial de la Diputación alavesa no quiso adelantar acontecimientos, recalcó que están hablando "con todo el mundo" y que la fase de negociación sigue abierta.

El PSE, por su parte, considera que existe bastante sintonía tras conseguir modificaciones del proyecto en cuestiones económicas, sociales, transportes y medio ambiente, aunque no dan el acuerdo por cerrado, según explicó su portavoz, Cristina González. Sumando a esto las negativas de Bildu y Ezker Batua, que prevén presentar una enmienda a la totalidad -la fecha límite es el 12 de diciembre-, dejan al grupo peneuvista en una posición decisiva.

Esto no impide que hagan todo lo posible para evitar una foto con un Gobierno foral del PP que Bildu y PSE ya usan en su contra. "Los presupuestos no nos gustan, no queremos ser corresponsables de estas cuentas", abunda González, que sí reconoce que "sería muy duro dejar al territorio" con unas cuentas prorrogadas en un momento económico como el presente. El portavoz peneuvista en Juntas resta importancia a las inversiones previstas para municipios donde gobiernan, viendo en ellas un "gesto" unilateral del Gobierno foral para allanar el camino.

González niega cualquier vínculo entre el acuerdo cerrado ayer en Bizkaia y lo que vaya a ocurrir en Álava, un extremo que fue confirmado por fuentes oficiales de la ejecutiva nacional del PNV, que recalcan que las territoriales tenían manos libres para llegar a sus respectivos acuerdos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de noviembre de 2011