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Alarma en las arcas del cine español

El sector, inquieto ante los planes del PP de suprimir el canon con que las televisiones financian las producciones - González Macho: "Los saltos al vacío son peligrosos"

De nuevo los nervios se han instalado en el sector del cine. Aunque se subraya la necesidad de prudencia y tranquilidad hasta las elecciones del día 20, lo cierto es que ya se han encendido todas las alarmas en la industria cinematográfica. ¿El motivo? La propuesta del PP, realizada el martes por su vicesecretario general de Comunicación, Esteban González Pons, para poner fin a la obligatoriedad de las televisiones privadas de financiar el cine español y europeo. Dicha obligación emana de la Ley General de la Comunicación Audiovisual de 2010, según la cual las cadenas privadas deben invertir un 5% de sus ingresos en producciones audiovisuales. De ese 5%, un 3% tiene que estar dedicado al cine europeo.

González Pons dijo que es TVE la que tiene que financiar el cine español

La desaparición de los cerca de 60 millones de euros que invierten cada año las cadenas privadas y los operadores de telecomunicaciones en un mercado tan raquítico como el del cine español terminará por desmontar la industria, si no se buscan alternativas, según aseguran responsables del sector.

Esta obligación de invertir un 5% de los ingresos de las televisiones en cine europeo vio la luz en 1999, cuando el Gobierno del Partido Popular aprovechó la trasposición de la directiva comunitaria sobre la televisión sin fronteras. Desde entonces se han vivido auténticos episodios bélicos y judiciales, incluidos recursos ante el Tribunal Supremo, entre los productores y los operadores de televisión. La propuesta de González Pons, realizada durante unas jornadas convocadas por UTECA (organismo que agrupa a las televisiones privadas), ha supuesto todo un espaldarazo a la vieja reivindicación de estas y un bofetón a lo defendido por los productores.

A los 60 millones de euros que aportan anualmente las privadas y los operadores se unen los 40 millones de TVE -que tiene la obligación desde 2010 de invertir un 6%- y los 76 millones del Fondo Nacional de la Cinematografía. Esos son los dineros con los que cuenta fielmente cada año el cine español, a lo que se une la inversión privada.

Sin embargo, y a pesar de los temores, la prudencia era ayer el valor más extendido entre los responsables de la producción. El presidente de la FAPAE (Federación de Asociaciones de Productores Audiovisuales de España), Pedro Pérez, tras mostrar su disconfomidad con UTECA por "convertir una reunión profesional en un acto electoral", se mostró tranquilo. Es en ese contexto preelectoral donde Pérez sitúa las declaraciones del responsable del PP. "La ley que impuso el 5% fue promulgada por el Partido Popular y votada por todos los partidos. La posterior modificación de 2010 fue promugada por el PSOE y apoyada por el PP. Siguiendo esa costumbre, cualquier modificación deberá ser consensuada por los partidos políticos", añadió el presidente de la FAPAE. "Leídas las declaraciones de Pons y tras una conversación con él, mi tranquilidad es absoluta. De sus palabras deduzco que en el caso de que el PP llegara a gobernar y pusiera en marcha sus propuestas, la inversión de las televisiones en cine español sería superior a la actual".

Optimismos aparte, lo que parece claro es que el modelo de financiación del cine español cambiará si el PP gana las elecciones del próximo día 20, tal y como auguran todas las encuestas. Enrique González Macho, presidente de la Academia de Cine y uno de los hombres fuertes de la industria, se muestra de acuerdo con ese cambio, siempre y cuando se haga sin ahogar al sector. "El sistema se tiene que revisar y transformar pero reconduciéndolo. Los saltos al vacío son muy peligrosos. No estamos en contra del cambio de modelo, pero pido prudencia. No se puede echar abajo un sistema sin tener otro de sustitución. Antes habrá que buscar los mecanismos para la inversión de capital privado, ya sea vía incentivos fiscales o de mecenazgo. Las televisiones son libres de hacer lo que quieran, pero deben de recordar que son concesiones públicas gratis y que tienen por ello una obligación frente al sector cultural español. También se pueden reducir las ayudas públicas pero buscando alternativas", explica González Macho, enojado por las críticas que reciben las ayudas al cine, mientras "nadie se escandaliza por los 4.500 millones de euros de pérdidas provocados por la piratería".

También pide cautela y tiempo Fernando Bovaira, el productor de Ágora, de Alejandro Amenábar, para quien lo mejor es "el diálogo y los acuerdos" para sacar adelante una industria que se encuentra en situación crítica.

Muchas son las soluciones y alternativas que ya se barajan. Una es la de rebajar sustancialmente el dinero que TVE invierte en la compra de cine norteamericano -cerca de 80 millones de euros anuales- para dedicarlo al cine español. Otra es la búsqueda de acuerdos con las televisiones privadas, mecanismo previsto en la ley de cine y todavía no utilizado, para sustituir esa obligación del 5% por un convenio de inversión. En este sentido, las cadenas privadas que, en palabras de Maurizio Carlotti, vicepresidente de Antena 3, se han convertido en "las vacas lecheras" de la cultura cinematográfica, consideran que una de las fórmulas que mejor repercutiría en la industria sería comprometerse a realizar una gran producción cada año, capaz de competir en los mercados internacionales y contribuir al prestigio del cine español, y el resto del presupuesto emplearlo en otro tipo de contenidos -también audiovisuales- como series, telefilmes o documentales, informa Rosario G. Gómez.

Ese 5% tan amado y tan odiado

- En 1999, el Gobierno de Aznar obligó a las televisiones a destinar cada año un 5% de sus ingresos a la producción de películas y telefilmes españoles o europeos.

- Entre 1999 y 2009 el cine español recibió 921 millones de euros de las televisiones.

- La Ley General de Comunicación Audiovisual de 2010 aumentó al 6% la cuota para las cadenas públicas.

- "El cine no puede sobrevivir sin la ayuda de las televisiones" (Fernando Bovaira, productor de Ágora, 2009).

- "No veo por qué las televisiones tienen que financiar al cine" (Paolo Vasile, consejero delegado de Telecinco, 2007).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de noviembre de 2011

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