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Crisis política en Grecia

Papandreu acepta su derrota

La oposición de centro-derecha fuerza la salida del primer ministro socialista - Un Gobierno de unidad gestionará el plan de rescate y convocará nuevas elecciones

Le ha costado asumirlo, un Papandreu siempre es un Papandreu. Es lo que se dice estos días en Atenas, en cualquier despacho, café o pasillo cuando se habla de la decadencia del primer ministro Yorgos Papandreu, el tercero de una estirpe de mandatarios griegos, un hombre convencido de que es víctima de la fatalidad económica, aferrado a su puesto hasta el último aliento y ayer intentando sonreír a las cámaras, nervioso, mientras se rendía. El jefe de Gobierno de Grecia ofreció su renuncia, a los dos años de legislatura, para dar paso a un Ejecutivo de unidad que apruebe el rescate financiero de Grecia y espante el fantasma de una bancarrota y salida de la zona euro.

Después de todo un día de reuniones contra reloj, el primer ministro, presidente del partido socialista griego (Pasok), y Antonis Samaras, líder del mayor partido de la oposición, la formación de centro-derecha Nueva Democracia, pactaron formar un Ejecutivo transitorio en una reunión con el presidente de la República, Karolos Papoulias.

Hoy comienzan las negociaciones para elegir el equipo de Gobierno

Los partidos de izquierda no participarán en el nuevo gabinete

Hoy se volverán a reunir ambos líderes y comenzarán las negociaciones para decidir la formación del nuevo equipo, pero no estará dirigido Papandreu. El viernes había superado una moción de confianza en el Parlamento, pero bajo la promesa de marcharse después. "En el fondo de su alma sigue sin pensar que debe irse, cree que no tiene la culpa de nada, y hará lo que sea por volver, es un Papandreu", dice un veterano militante socialista.

Ayer, con todo, acabó su tiempo en este Gobierno. "El primer ministro no puede dimitir oficialmente hasta que se acuerde un nuevo Ejecutivo porque, jurídicamente, un Estado no puede pasar ni unas horas con vacío de poder", explicaron a este diario fuentes del Ejecutivo. El nuevo gabinete, añadieron, "durará lo necesario para poder aprobar el rescate y los presupuestos, y lo dirigirá una persona de consenso". Luego habrá comicios. "Se ha llegado a un acuerdo para formar Gobierno que lleve a elecciones inmediatas, tras aprobar el acuerdo del 26 de octubre en Bruselas", dijo el comunicado de la Presidencia. La fecha acordada para las elecciones es el 19 de febrero, según ha dicho esta madrugada el ministro de Finanzas griego, Evánguelos Venizelos, informa Reuters. Las dos grandes fuerzas ultiman el pacto para que Lukas Papademos, un ateniense exvicepresidente del BCE, asuma el timón del nuevo Gabinete, según la edición digital del rotativo griego To Vima.

Papandreu comunicó la decisión a su Consejo de Ministros en una reunión a las cuatro de la tarde, antes de reunirse con Samaras y el presidente de la República. Toda la secuencia sucedía en los edificios oficiales junto a la Plaza Syntagma, centro neurálgico de la vieja Atenas, donde a esas mismas horas los visitantes extranjeros tomaban fotografías y refrescos ajenos al vuelco que vivía el país entre esas paredes. Quedan los turistas.

El país entró en barrena hace dos años, cuando reconoció que su déficit era tres veces superior a lo reconocido porque había estado manipulando las cuentas. Su quiebra supondría la salida del euro del país, un acontecimiento inédito, que pondría en peligro la estabilidad de toda la Eurozona. Por eso Bruselas estaba ayer en vilo, con los ojos puestos en Atenas. El rescate requería el apoyo de 180 de los 300 diputados de la Cámara y la falta de consenso lo dejaba completamente en el aire.

El acuerdo con el mayor partido de la oposición, que el sábado parecía imposible, ha cristalizado porque la fecha de convocatoria de las elecciones anticipadas ha dejado de ser una línea roja. "Estoy dispuesto a contribuir a una solución si Papandreu dimite", dijo ayer Samaras. Está en el aire lo que ocurra con el resto de partidos. La coalición de izquierdas Syrizia y el Partido Comunista rechazaban estos días participar. El nuevo Gobierno tiene arduas tareas por delante. Debe aprobar en el Parlamento el segundo plan de salvamento financiero del Estado, acordado en la cumbre europea del 26 de octubre, y algo más duro, negociar con Bruselas y Fondo Monetario Internacional (FMI), los financiadores de este rescate, una nueva ola de ajustes sociales para los griegos.

La caída de Papandreu se precipitó la semana pasada cuando, cogiendo por sorpresa a Europa y a su propio Gobierno, anunció que iba a someter a un referéndum la aprobación del salvamento financiero, una inyección de 130.000 millones de euros y una quita del 50% de la deuda que el país tiene con la banca. La consulta, que ponía en riesgo la aplicación del auxilio económico, desató una rebelión interna en su Gobierno que acabó por convencer al tercero de los Papandreu de que sus días habían acabado.

Primero se hundió su popularidad en la calle, luego su autoridad en el Gobierno y más tarde su legitimidad en el Parlamento, donde diputados disconformes empezaron a desertar.

A partir de hoy se formará un nuevo equipo de gobernantes, pero la bestia negra de Grecia sigue siendo la misma: una deuda descomunal y una hucha casi vacía.

Dos años negros

- 21-10-2009. Papandreu, recién elegido primer ministro, revela que el déficit de 2009 no sería 3,7% anunciado, sino el triple, un 12,5%. Al final, acabó en el 15%. Grecia había estado falseando las estadísticas para ocultar el déficit.

- 23-4-2010. Grecia se convierte en el primer país europeo en solicitar el rescate financiero a Europa.

- 2-5-2010. La UE y el FMI aprueban el plan de rescate, que consiste en préstamos de 110.000 millones.

- 7-7-2010. El Parlamento griego aprueba medidas de austeridad prometidas a la UE y al FMI.

- 27-10-2011. La UE acuerda un segundo plan de rescate.

- 1-11-2011. Papandreu anuncia que piensa someter el rescate y los recortes previstos por el plan a referéndum.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de noviembre de 2011

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