Vía libre municipal al Atlético para remodelar la Peineta

El pleno aprueba el plan urbanístico del futuro anillo olímpico de Madrid

El pleno del Ayuntamiento aprobó ayer la modificación del plan especial Parque Olímpico Sector Oeste, lo que permitirá desatascar la compleja operación urbanística que debe llevar al Atlético de Madrid a jugar en el estadio de la Peineta, convirtiendo el Vicente Calderón en un parque flanqueado de nuevas viviendas.

La Peineta fue inaugurada en 1994 con capacidad para 21.000 espectadores. En 2008, el Ayuntamiento firmó un convenio con el Atlético para que el club se trasladase a San Blas. Con esta mudanza, el equipo gana un nuevo estadio con 73.000 localidades, 20.000 más de las que dispone ahora. La operación, que no reporta beneficios económicos al club, se completa con la recalificación de los terrenos junto al río Manzanares sobre los que se levantan el Calderón y la antigua fábrica de cerveza Mahou (ya demolida). Allí se construirán 2.000 viviendas y 160.000 metros cuadrados de zonas verdes (en el marco de Madrid Río).

El Ayuntamiento no gastará ni un euro en convertir la Peineta en su estadio olímpico para los Juegos de 2020. Y el Atlético tampoco, puesto que será Fomento de Construcciones y Contratas (FCC) la que pagará la obra a cambio del aprovechamiento urbanístico del área afectada de la ribera del Manzanares.

Según el contrato firmado entre el club y la constructora, las obras costarán 218 millones de euros, más 41 para adquirir la parcela. Deberían durar un máximo de tres años, con un margen de 10 meses más para imprevistos. Así, el Atlético podría mudarse en 2014 o 2015. Sin embargo, fuentes cercanas al club ponen en duda que todo vaya a ser tan "relativamente" fácil, según informa José Marcos. Para empezar, las obras no han comenzado. La constructora realizó a finales de marzo sondeos en el terreno, y se encontró con que su composición no facilita tampoco las cosas. Pero, sobre todo, pesa la crisis. FCC tiene que adelantar el dinero para la obra, toda vez que no obtendrá beneficios hasta que no se complete la operación en la ribera del Manzanares y pueda vender esas viviendas. El desplome del mercado inmobiliario no invita tampoco a tener prisas.

El Atlético cuenta con licencia de vallado y desbroce de la parcela de San Blas desde el 20 de junio. La licencia de vaciado, demolición y cimentación se le concedió el 29 de julio, pero según fuentes municipales aún no la ha recogido. Estas obras, que podrían durar más de un año, aún no han comenzado. Ahora, tras la decisión administrativa del pleno, el club puede ya solicitar el resto de permisos para modificar la estructura del estadio, edificar otras instalaciones e instalar la cubierta. Según dichas fuentes, podría contar con las licencias antes de final de año.

El nuevo plan urbanístico ordena la zona sobre la que deben construirse las principales infraestructuras olímpicas en caso de ganar, en septiembre de 2013, los Juegos de 2020. Junto al estadio se está construyendo el Centro Acuático, "muy avanzado", según fuentes municipales. La intención del Ayuntamiento es convertir esta instalación en un edificio "versátil", que "aguante muchas cosas" además de los deportes que se practiquen en sus piscinas. La obsesión del Ayuntamiento es el legado olímpico, es decir, el uso que se pueda dar a las instalaciones tras los Juegos. Es un aspecto clave en las valoraciones del Comité Olímpico Internacional. De ahí la importancia de que el Atlético ocupe la Peineta.

Junto al Centro Acuático hay una parcela reservada para el Pabellón Olímpico, que se construirá solo si triunfa Madrid 2020, y una zona de aparcamiento de 2.500 plazas (parte de la cual serviría para levantar el centro de hockey) y otras 300 para autobuses. Bajo el estadio, el Atlético construirá otro aparcamiento, con 1.200. Y el Ayuntamiento hará otro más, subterráneo, para 1.100, en el marco del nuevo intercambiador de transportes que el Consorcio Regional tiene previsto en esa zona para conectar la línea 7 de metro y los autobuses regionales del Corredor del Henares.

Se habilita además una nueva salida a la M-40 norte, se cambia el enlace sur -modificando la rotonda-, y se toman medidas para permitir en el futuro el cubrimiento de esa autovía (que depende del Ministerio de Fomento) y, así, la conexión directa de estas instalaciones con la futura (de construirse) villa olímpica.

El vicealcalde Manuel Cobo ejerció ayer de portavoz del PP en el Pleno, en su primer acto tras el grave accidente de moto que sufrió el pasado 30 de agosto.
El vicealcalde Manuel Cobo ejerció ayer de portavoz del PP en el Pleno, en su primer acto tras el grave accidente de moto que sufrió el pasado 30 de agosto.GORKA LEJARCEGI

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 29 de septiembre de 2011.

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