Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los rebeldes libios avanzan un paso más hacia Trípoli

El ayuno preceptivo del Ramadán y el calor asfixiante poco influyen en los frentes bélicos de Libia. Los rebeldes anunciaron ayer que han emprendido una ofensiva para capturar la ciudad petrolera de Brega, a 250 kilómetros al suroeste de Bengasi, al mismo tiempo que los sublevados tomaban Bir Ghanem, a 80 kilómetros al sur de Trípoli. Muchas veces desde que comenzó la guerra en Libia, hace más de cinco meses, los sublevados se han apoderado de ciudades para perderlas después. Pero a pesar de esos reveses, los opositores a Muamar el Gadafi ganan terreno poco a poco.

La conquista de Bir Ghanem es importante porque ello permitirá a los rebeldes comenzar a acercarse a Zauiya, una ciudad 50 kilómetros al oeste de la capital que acoge la única refinería con la que cuenta el dictador, ahora que Trípoli sufre desabastecimiento de gasolina y las colas en las estaciones son kilométricas. La conquista de Zauiya es crucial porque ello permitiría a los insurrectos cortar el suministro de combustibles al régimen, que utiliza para abastecerse la carretera que enlaza Trípoli con Túnez.

Munición de Catar

No obstante, los alzados carecen de entrenamiento militar para enfrentarse a un ejército mucho mejor adiestrado y disponen de escasa munición. Al margen de las aparentes disputas internas entre los rebeldes, que parecen estar en el origen del asesinato, el 28 de julio, de Abdel Fatah Yunes, el jefe máximo de los milicianos.

Lo han anunciado varias veces. No tienen balas. Esa es la razón por la que un avión de Catar aterrizó ayer en Misrata para suministrar munición a los rebeldes. Desde el avión se descargaron seis camionetas cargadas con munición, según reconoció a la agencia Reuters un empleado del aeropuerto. El emirato de Catar se decantó desde el primer día en favor de los rebeldes, y es el único país árabe que ha respaldado, al menos abiertamente, a los enemigos de Gadafi con dinero y se ha declarado dispuesto a ser intemediario para las ventas de petróleo de los insurrectos.

Paulatinamente, los insurgentes se acercan a Trípoli. Misrata, a 200 kilómetros al este de Trípoli, fue liberada, y ahora se lucha en Zlitan, 50 kilómetros más cerca de la capital. Los sublevados pretenden asediar Trípoli antes de que concluya el Ramadán, a finales de agosto. Pero sus previsiones se han demostrado a menudo demasiado optimistas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de agosto de 2011