Entrevista:ANDREA ENRIA | Presidente de la EBA | La crisis del euro | La opinión de los examinadores

"La banca española que ha suspendido necesita capital"

El Gobierno y el Banco de España consideran que la banca española -toda ella- ha aprobado las pruebas de solvencia europeas. La Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) dice otra cosa: a pesar del colchón de provisiones que exhiben las autoridades españolas, "las cinco entidades suspendidas necesitan reforzar su capital", resume al final de esta entrevista telefónica su presidente, Andrea Enria. En medio de ese tira y afloja hay una formidable crisis de la deuda continental que amenaza con causar estragos en la banca, y que en España se superpone al reventón inmobiliario. Enria (La Spezia, noroeste de Italia, 50 años) trabaja desde hace unos meses en el edificio más alto del centro financiero de Londres, y con apenas una treintena de empleados ha sido el encargado de diseñar un examen, no exento de polémica, en el que la banca europea enseña -supuestamente- sus tripas.

"No espero un lunes negro para la banca española en los mercados"
"Las autoridades en España subsanarán las carencias que se detectan"
"Las pruebas son un ejercicio de transparencia inédito"

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Pregunta. Las autoridades españolas sostienen que todas sus entidades aprueban por el colchón de provisiones (una especie de hucha para cuando las cosas van mal que la EBA no ha contabilizado). ¿Está de acuerdo o cree que no tienen suficiente capital?

Respuesta. No se trata de suspender o aprobar: es algo más complicado. Pero está claro que los bancos que quedan por debajo de los límites fijados

[un 5% de capital de máxima calidad], entre ellos varios españoles, deben tomar medidas. Y eso es lo que vamos a discutir en los próximos meses con el Banco de España, teniendo en cuenta ese debate sobre las provisiones.

P. ¿Entonces ese banco y esas cuatro cajas que suspenden necesitan más capital o no?

R. Con la definición de capital que la EBA ha elegido, quedan por debajo del límite: no son lo suficientemente fuertes en el escenario estresado. Nuestra recomendación es que esas entidades refuercen su capital. Ahora hay que poner en marcha un plan para ello que será discutido a nivel europeo, y estoy seguro de que las autoridades españolas harán lo posible por subsanar todas las carencias de capitalización que se detectan en las pruebas. En ese plan se van a contemplar todas las herramientas que tienen a su alcance, incluidas las provisiones, para llegar a una conclusión que aún no puede anticiparse.

P. ¿Por qué no se incluyeron las provisiones en la definición de capital si ahora se van a tener en cuenta?

R. La idea de las provisiones anticíclicas es muy útil: siempre he sido favorable a que otros supervisores obliguen a sus bancos a establecerlas. Pero las pruebas de resistencia son para toda Europa y por eso buscamos una definición del capital de máxima calidad homologable en todos los países. De todos modos, en las pruebas se ha abordado ese asunto: hay una sección en la que se incluyen medidas específicas a escala nacional, y que en el caso español reflejan las provisiones.

P. Teniendo en cuenta que cinco de los ocho bancos suspendidos son españoles, ¿espera que el mercado castigue a España?

R. Las autoridades españolas han incluido a la práctica totalidad de los bancos y cajas, incluso las de menor tamaño. Y con escenarios de estrés particularmente duros. Es un ejercicio de transparencia formidable, que en el fondo no ha deparado grandes sorpresas: por eso no espero un lunes negro. De ninguna manera.

P. Los analistas critican que el examen no tiene en cuenta el posible rescate que necesite la banca si la crisis fiscal empeora. ¿Entiende el escepticismo?

R. Tras las anteriores pruebas ha habido fuertes inyecciones de capital: unos 100.000 millones hasta finales de abril. Y eso es en parte resultado de la presión que ejerce este tipo de pruebas: ahí reside su credibilidad. Además, nuestros escenarios son suficientemente realistas y no hay que olvidar que las pruebas son un ejercicio de transparencia inédito. Se ha puesto sobre la mesa una cantidad de datos sin precedentes, con los que los analistas pueden hacer un juicio mucho mejor de la salud del sistema financiero.

P. Con la relación tan estrecha que hay entre la crisis fiscal y la salud de la banca, ¿cree que con 2.500 millones de capital, como sugieren los resultados de las pruebas, será suficiente? Hace un año los bancos irlandeses aprobaron y luego pasó lo que pasó...

R. No consideramos que esos 2.500 millones sean suficientes en las actuales condiciones de mercado. La crisis fiscal se ha deteriorado mucho y necesitamos reforzar posiciones significativamente. Por eso la EBA ha hecho un llamamiento explícito a los bancos con más exposición a la deuda pública.

P. En Grecia, Irlanda y Portugal, los recortes aplicados a la deuda de esos países en manos de la banca son inferiores a los que ya descuenta el mercado. ¿La realidad ha superado ya el estrés que proponían en las pruebas?

R. La exposición a la deuda que se analiza en los exámenes es rigurosa, muy seria. Los analistas no acaban de entender que lo que se estresa es una parte de la cartera invertida en deuda pública. Y los resultados son compatibles con el objetivo del nuevo plan de rescate a Grecia, que incluye una participación del sector privado en la reestructuración de la deuda de ese país. Lo mismo ocurre con la información de Portugal e Irlanda. Es evidente que los bancos más expuestos a esos países tendrán que hacer más cosas por la interconexión entre la crisis fiscal y las necesidades de capital del sistema financiero. Los rescates de la UE y el FMI de Irlanda, Portugal y Grecia deben incorporar ese aspecto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0017, 17 de julio de 2011.

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