Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El otro debate del estado de la nación

Miembros del Movimiento 15-M discutieron sus propuestas a pocos metros del Congreso - Un grupo marchó por la noche hacia la embajada griega

Cientos de personas asistieron ayer a lo que el Movimiento 15-M ha bautizado como el debate del pueblo, una suerte de debate del estado de la nación alternativo, que se celebró a 300 metros del Congreso de los Disputados y un día más tarde del oficial. Ayer trataron asuntos de economía y derechos sociales. Hoy, también a las 19.00, hablarán de política y ciudadanía.

La propuesta, convocada por la asamblea del barrio de Arganzuela, surgida del 15-M, arrancó sobre las 19.20 ante unas 500 personas, a las que poco a poco se fueron sumando más. Los organizadores instalaron en la plaza megafonía y dos altavoces, pintaron una suerte de gradas en el suelo, repartieron cartones para proteger los traseros de los asistentes del calor abrasador que manaba del asfalto y recurrieron al tradicional sistema para combatir el calor de los acampados: agua pulverizada. La comisión de comunicación se instaló en una esquina con mesa y silla para poder retransmitir a través de Twitter la marcha del debate.

Un ponente propuso cambiar el color de los billetes de 500 euros Los participantes se solidarizaron con los manifestantes griegos

Los participantes se solidarizaron con los manifestantes griegos

Al comienzo del mismo, una joven leyó un comunicado que también se distribuyó entre los asistentes titulado ¿Por qué el debate del pueblo sobre el estado de la nación? "Porque queremos denunciar la brecha que separa a los ciudadanos de los representantes políticos. Porque los problemas de los ciudadanos no encuentran eco en el debate del Congreso de los Diputados, lastrado por los cálculos electorales y el marketing político [...]. Con este debate reafirmamos nuestras convicciones democráticas frente a quienes aplauden y propician el poder espurio de los mercados".

El debate duró más de tres horas. Más de dos tercios del tiempo se dedicaron a escuchar a ponentes que hablaron unos 15 minutos cada uno. Hubo representantes de la comisión de economía surgida de la acampada de Sol y también portavoces de asociaciones como la plataforma por la nacionalización de Bankia, la Asociación de Usuarios de Bancos y Cajas (ADICAE), la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, Soy Pública o la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública.

Los ponentes que hablaron de economía pidieron la dación en pago para saldar la deuda hipotecaria, la abolición de los paraísos fiscales o un impuesto que grave las transacciones especulativas. También hubo otras propuestas, como cambiar el color de los billetes de 500 euros "para que quienes tienen maletines repletos se los coman y revienten". Los que hablaron de derechos sociales, entre los que había al menos un profesor universitario, pidieron la retirada de la reforma laboral o del pensionazo y defendieron los servicios públicos. "Hay alternativas al recorte de las pensiones, como subir los topes de cotización a las rentas altas", dijo una de las ponentes.

Los indignados intentaron en varias ocasiones mandar un saludo a los manifestantes griegos a través de Internet. Lo lograron, tras varios intentos, sobre las 21.15. "Ilade imaste mayhisu", aprendieron a repetir los asistentes: todos estamos con vosotros. Un manifestante griego se dirigió a los reunidos en Sol, mientras un voluntario traducía: "Los grandes banqueros se han quitado las máscaras", dijo en alusión a los recortes aprobados ayer en el país.

Sobre las 22.30, parte de los participantes en el debate se unió a un grupo de unas cien personas que se manifestaba a favor de Grecia. Unos 200 de ellos emprendieron el camino hacia la embajada griega, en la calle del Doctor Arce, en la zona norte de Madrid, muy próxima al Auditorio Nacional de Música.

El grupo emprendió la larga marcha cortando la carretera y con una bandera de Grecia en la cabecera. Sendas furgonetas de la Policía Nacional les abrían y cortaban el paso, protegiéndoles del tráfico, que se vio afectado en su recorrido a su paso por el Paseo de la Castellana.

Al cierre de esta edición no se habían registrado incidentes. El episodio más reseñable fue la coincidencia de los manifestantes con los usuarios de varias terrazas del barrio de Salamanca, con quienes intercambiaron lemas y algún que otro improperio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de junio de 2011