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Un 43% de los catalanes votaría sí a la independencia

El Gobierno de CiU encarga un sondeo que respalda la autonomía financiera

La independencia se impondría en Cataluña si se celebrara un referéndum oficial. Ese es el resultado que arroja el último sondeo del Centro de Estudios de Opinión (CEO), el ente demoscópico de la Generalitat. Un 42,9% de los catalanes votaría sí a separarse de España, frente a un 28,2% que votaría en contra. La abstención, según la encuesta -realizada telefónicamente a 2.500 personas y con un margen de error del 2,47%-, se situaría en un 23,3%, con un 4,4% de indecisos.

El sondeo de la Generalitat, que desde que Convergència i Unió (CiU) llegó al Gobierno se realiza semestralmente, ha incluido por primera vez la pregunta sobre un referéndum por la independencia. Hasta ahora, el CEO solo examinaba el modelo de Estado favorito para los catalanes. Las respuestas en este apartado enfrían, sin embargo, las expectativas independentistas. Los partidarios de la separación de España crecen un punto y se sitúan en el 25,5%, pero son más los partidarios de un encaje con España: un 31,8% opta por continuar siendo una autonomía, y un 33% avala la opción federalista.

Los nacionalistas lograrían la victoria en las generales por la caída del PSC

CiU incluyó la pregunta sobre el referéndum en el sondeo a petición de ERC, pero ello le ha permitido cargarse de argumentos. El sondeo elaborado por el Ejecutivo de Artur Mas da la razón a CiU en su apuesta por el concierto económico. El 36,4% de los catalanes que votaría sí a la independencia lo hace por un deseo de "autogestión económica", y el 13,8%, por el "sentimiento de incomprensión" de España. Estas dos razones son las que esgrime Mas en su continuo pulso con el Gobierno central.

El presidente de la Generalitat aprovechó ayer el sondeo para reiterar sus tesis: "El país se dirige cada vez más en la línea de ejercer el derecho a decidir su futuro. Hay un consenso muy general, en el que insistirá el Gobierno a corto plazo, que es el de tener una autonomía financiera", expuso Mas. El presidente se hizo con el control del ente público de demoscopia al llegar al Gobierno. En la época del tripartito, el CEO dependía del Departamento de Economía, para evitar injerencias en el sondeo.

La encuesta confirma la hegemonía de CiU en Cataluña y el hundimiento del Partit dels Socialistes, tras las victorias nacionalistas en las elecciones autonómicas y municipales. CiU, según la encuesta, reduciría mínimamente su ventaja en las autonómicas, pero vencería por primera vez a los socialistas en las elecciones generales. El sorpasso que vaticinaba el CEO en su barómetro de enero se consolida: CiU vencería al PSC por casi cinco puntos de diferencia. Una fulgurante remontada respecto a 2008, cuando los socialistas lograron 25 diputados por 10 de los nacionalistas, resultado que permitió a Zapatero revalidar la presidencia. Mejores perspectivas para el PP, que crece y se sitúa a solo siete puntos del PSC.

El movimiento de los indignados también se hace visible en este sondeo, realizado a principios de junio: el 74,3% cree que los políticos solo buscan el beneficio propio. El paro sigue siendo el principal problema para los ciudadanos, aunque la insatisfacción política está en tercer lugar, casi nueve puntos por encima respecto a hace seis meses. El objetivo mayoritario de la ciudadanía es influir más en la política: un 44% de los preguntados quiere principalmente aumentar la participación de los ciudadanos en las decisiones importantes del Gobierno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de junio de 2011