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La crisis del euro

Sarkozy implica a la banca francesa en el segundo rescate a Grecia

El plan supone ampliar a 30 años la mayoría de vencimientos y Alemania "lo ve con buenos ojos" - La prima de riesgo española se relaja tras tocar máximos

Los bancos franceses, los más expuestos a la deuda soberana helena, dieron ayer el primer paso para ayudar "voluntariamente" a Grecia al anunciar su disposición a prolongar su financiación hasta 30 años. La medida fue saludada por las autoridades alemanas y está siendo analizada por las instituciones financieras europeas reunidas en Roma. El anuncio de las entidades financieras francesas, confirmado por el presidente de la República, Nicolas Sarkozy, actuó como un bálsamo en los mercados de deuda que habían empezado la jornada con fuertes tensiones. España registró a primeras horas otro récord de la prima de riesgo que llegó alcanzar los 293 puntos.

La semana empieza con los ojos puestos sobre el Parlamento griego, sobre quien se ha hecho recaer toda la responsabilidad de reconducir la crisis financiera del país y del conjunto de zona euro, mediante la aprobación de un drástico plan de austeridad que registra una contestación creciente. De su aprobación depende que los ministros de Economía de la UE den luz verde el próximo día 3 de julio a un tramo de 12.000 millones de ayuda a Grecia.

Los términos de la participación voluntaria deberían ser comunes

Salgado admite que el diferencial puede tocar los 300 puntos básicos

La oferta francesa consiste en reestructurar el 70% de la deuda helena

El anuncio tuvo un efecto balsámico en los mercados, bajo fuerte presión

Pero la aprobación del segundo rescate que precisa Grecia está pendiente de la colaboración que asuman las entidades financieras para refinanciar la mayor parte de la deuda a medida que vayan venciendo los plazos de amortización. "Las características de este segundo rescate se están discutiendo y se seguirán discutiendo durante las dos próximas semanas", señaló ayer Amadeu Altafaj, portavoz del Comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn.

La oferta de los bancos franceses consiste en reinvertir sobre una base "voluntaria" un 70% de sus participaciones en bonos griegos cuando llegue el momento de maduración. Este 70% se repartirá entre un 50%, mediante nuevos préstamos con un plazo de vencimiento de 30 años y un 20% con bonos de cupón cero, es decir cuyos intereses no se paga hasta su vencimiento, que serán más elevados y que a su vez estarán garantizados con valores de alta calidad.

La decisión fue muy bien recibida por el Ministerio alemán de Finanzas, que dirige Wolfgang Schäuble, quien desearía que las entidades financieras del país se comprometieran a una prolongación del vencimiento de la deuda de cinco años, mientras que los bancos alemanes solo están dispuestos a la prolongación de la de un año. Martin Kreienbaum, portavoz del ministerio, dijo que "el Gobierno alemán saluda las iniciativas que vienen del sector privado como las de Francia". Alemania fue la promotora de la idea de la participación privada en el rescate griego.

La exposición de los bancos franceses supera ligeramente los 53.000 millones, de los que casi 30.000 corresponden a Crédit Agricole. El riesgo de las entidades de Alemania es de unos 30.000 millones. En el caso de la banca española, oscila entre los 1.000 y los 2.000 millones.

La propuesta de los bancos franceses coincidió con la reunión de responsables financieros de la UE con el Instituto Internacional de Finanzas que se mantuvo ayer en Roma, pero sin precisar su valoración sobre la propuesta. Fuentes comunitarias indicaron que si la participación voluntaria implicaba que cada país adoptara medidas distintas, el resultado sería muy complicado.

En España, la mañana había empezado tan mal como cabía imaginar: la prima de riesgo se disparaba hasta los 293 puntos, su nivel máximo de los últimos 15 años y la Bolsa caía con fuerza. Pero tras la intervención del Gobierno francés las tensiones en los mercados se relajaron. El riesgo país español cayó por debajo de los 280 puntos. Es un nivel disparado, pero apunta a una relajación de las calenturas de la semana pasada. El Ibex también reaccionó a las buenas noticias: subió un 0,6%, con lo que rompe el maleficio de tres jornadas consecutivas cerrando en rojo.

Pero los niveles siguen en estado de alerta. Los bonos españoles a 10 años pagan ahora una rentabilidad del 5,667%, la mayor de las últimas. Y algo parecido ocurre en los países de la eurozona que también se ven señalados por una elevada deuda y un crecimiento anémico: la prima de riesgo se disparó hasta los 222 puntos básicos, aunque al final de la jornada descendió hasta quedarse al filo de los 209. Mientras, el riesgo de Irlanda y Portugal sigue muy alto, por encima de los 920 y los 880 puntos respectivamente.

La vicepresidenta del Gobierno y Ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, admitió en declaraciones a TVE que España sigue estando "en el punto de mira de los mercados" y no descartó que en un momento de "tensión" la prima de riesgo pueda llegar a los 300 puntos, aunque lo haría de forma "puntual". Negó que España pueda llegar a encontrarse "al límite del rescate".

Las fluctuaciones sobre la prima de riesgo responden a la "preocupación sobre Grecia y el resultado de la votación de los próximos días", añadió por la tarde en Barcelona y en referencia al respaldo al plan de ajuste griego que mañana se somete al Parlamento. En cuanto al tiempo que España puede mantener un diferencial de más de 200 puntos con el bono alemán, precisó que "esta no es la cuestión. Nosotros nos estamos financiando muy bien".

Sobre la propuesta francesa señaló que "todo lo que sea una colaboración voluntaria, que es lo que se pedía en las conclusiones del Consejo Europeo, es una buena noticia. Como se sabe también nuestros bancos y nuestras instituciones financieras se han prestado a colaborar".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 28 de junio de 2011